¿Y EL ESTADO LAICO..?

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Hoy, llega a México el papa Francisco –Jorge Mario Bergoglio pa´sus cuates- con una abigarrada agenda a desarrollar en nuestro sufrido país; a contrario de las otras visitas del soberano del imperio más antiguo sobre la tierra, en esta, a criterio del pontífice, se visitarán tres ciudades emblemáticas para significar la congruencia de sus mensajes, Chiapas, México y Ciudad Juárez; misas, y jolgorios de la fanaticada.

Según las encuestas realizadas al respecto, al 55% por ciento de los mexicanos, poco o nada le importa la visita papal; sin embargo, las cadenas de televisión abierta y dos más de televisión satelital, se autodenominan “el canal de la visita papal” o tarugadas por el estilo.

Por lo pronto, en los días previos a su viaje, la prensa italiana ha hecho garras a nuestro país, describen exageradamente y fuera de contexto las graves condiciones de la violencia selectiva que sacude a varias entidades, señalan los periódicos italianos, que Francisco viene a un país de corruptos, manchado de sangre y en donde prevalece la impunidad absoluta.

Como es una visita de Estado, Francisco es el jefe del Vaticano, -que en el concierto de las naciones es un Estado- y será recibido como tal, por el presidente Peña Nieto; incluso le será ofrecida una cena de Estado en Palacio Nacional, algo nunca visto por la historia y los nuevos jacobinos que cada día son menos en nuestra clase política; y ello ha implicado que toda la parafernalia del gobierno mexicano se haya desplegado para darle el excesivo mecanismo de protección para garantizar la seguridad del ilustre visitante.

Y pese a muchas voces que señalan la ortodoxia del nacionalismo mexicano, debemos recordar que el reformado artículo 40 constitucional señala con meridiana claridad que México es un estado laico; gobernadores de los Estados lo ignoran y de facto han incurrido en acciones que vulneran alguna de las características de esta condición jurídica constitucional.

Un Estado laico, como el mexicano –pese a la enorme carga histórica del catolicismo- no debe privilegiar ni discriminar su trato con alguna religión o iglesia en lo particular; debe mantener el marco de derecho para que se garantice la libertad religiosa de los ciudadanos, que no exista cortapisa alguna para ejercer la religión que más le plazca al mexicano.

En un Estado laico, sobre todo las esferas de lo político con lo religioso deben estar absolutamente separadas; una de las funciones del gobierno, que es prodigar la educación pública, contiene otra de sus características, la educación que imparta no debe privilegiar la enseñanza de ninguna religión; ni símbolos ni rezos, ni creencia alguna debe campear en las aulas, al niño no se le debe de adoctrinar, sino de ilustrar y formar.

Recordemos lo que dijo ya Beccaria “el delito y el pecado, no deben confundirse..”

Debemos esperar que el trato del presidente de la república con el papa Francisco, se lleve a cabo en el contexto de la laicitud que constitucionalmente define a nuestro país.

Si alguno de los gobernadores que hoy tenemos en México hacen fe pública de su religión católica y privilegian su trato con esta grey y sus curas pedófilos, alguien debe recordarles con respeto que la están regando, incidiendo en la vulneración del marco constitucional.

Digo, por respeto a quienes tienen otra religión o son simplemente agnósticos…

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

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Incursiona en géneros periodísticos, hace reportajes e investigación; es abogado, en “La Voz de Nayarit” como analista político. Los avatares del periodismo de opinión lo llevan al extinto “El Nayar”; posteriormente al revivir el diario como “Meridiano” es uno de sus columnistas principales. El gobierno de Celso Delgado y las organizaciones de periodistas le entregan el Premio Estatal de Periodismo 1993 en la modalidad de “Crónica”. Hace treinta y cinco años nace el periódico regional “Avance” y desde entonces es miembro de su página editorial como analista político. Pionero en Nayarit de periodismo en Internet, publica una página en la web “Crónicas del Sexenio”; se muda un par de años a Nuevo Vallarta y publica en los periódicos “Vallarta Opina” y “Nayarit Opina”. De regreso a Tepic incursiona en la Televisión pública como analista político. Establece una Consultoría Jurídica-Política y retoma el espacio en Internet, como periodista de opinión y reportero entrevistador.