PERDER GOBERNABILIDAD

  • Un binomio en el discurrir del gobierno

  • En ciernes en la entidad

La gobernabilidad ha sido estudiada como un recurrente fenómeno social desde Norberto Bobbio hasta otros estudiosos menos conocidos; y el calificativo  se refiere semánticamente a la capacidad de ser gobernable y conceptualmente a la relación que se manifiesta cuando existe un estado de equilibrio en el ejercicio del poder político derivado de la solución de demandas sociales y la respuesta de la sociedad que acepta o se adhiere a estas políticas públicas.

Si observamos el actual escenario que prevalece en Nayarit, previo a la ebullición política que se inicia en unos meses como prolegómenos de las elecciones intermedias que se empatan con las elecciones federales, es menester revisar el accionar del gobierno de Miguel Ángel, ya que existen indicios previos de que es posible llegar a una crisis de gobernabilidad.

Navarro Quintero ha demostrado que tiene una enorme capacidad para llevar un gobierno legítimo y ha enfrentado el descontento y la presión social de los afectados de sus acciones que regularizan administrativa y jurídicamente las instituciones del Estado, y en ello van los sindicatos y gremios de productores.

De ahí que la Gobernabilidad sólo puede percibirse desde este punto de vista dual en el que gobierno y sociedad determinan el equilibrio en que se expresa ésta.

Ahora bien, en este escenario –a la fecha- no ha ocurrido una crisis de ingobernabilidad, empero,  hoy que la gravitación política lleve a todos los inconformes, los Montenegro, Águeda Galicia y agremiados, sindicatos, etc, a buscar en Movimiento Ciudadano un cobijo para enfrentar al gobierno en las próximas elecciones, yendo a Guadalajara para que por medio de Nacho Flores entrevistarse con Enrique Alfaro, nos anuncia una rijosa confronta que viene.

Y si analizamos la falta de operación política en todos los frentes que ha abierto este gobierno, para recomponer el tejido social  y armonizar las relaciones con la sociedad y sus voces más prevalecientes, entonces el caldo de cultivo para ingobernabilidad está puesto, solo falta la chispa que encienda el proceso.

Y si la inexperiencia política de la actual dirigencia estatal de MORENA, a la hora de los pronunciamientos político electorales se orienta hacia quienes le pagan  la nómina y no a las decisiones de Miguel Ángel como debiera de esperarse; ahí tendremos otro factor que puede contribuir a que el escenario de los comicios del año próximo se convierta en un verdadero dolor de cabeza para el gobernador por el cómo se conformaría la próxima legislatura del Congreso del Estado.

Ya que para concretar las políticas de su sexenio, es imprescindible contar con la mayoría en la próxima legislatura del Congreso del Estado; y es prudente empezar a buscar nombres, más allá de las cuotas de género que han resultado un escenario de pintorequismo y no de eficacia política.

La ingobernabilidad se presenta cuando hay una crisis de gestión administrativa y de apoyo político de los ciudadanos a las autoridades, y éste pudiera ser el caso en la entidad.

El sistema administrativo del núcleo compacto del Miguel Ángel, no logra hacer compatibles los mecanismos de control que le exige el sistema político, que ya se traduce en una baja sensible en el nivel necesario de aprobación y lealtad de las masas, que se requiere para las próximas elecciones locales.

Digo…

Contacto.- mirtha.palacios@hotmail.com