• La gravitación política de Morena
• Singularidad en el proceso de nominaciones

Otto von Bismarck, mejor conocido por la posteridad como el “Canciller de Hierro” quien con tres guerras, construyó la Alemania moderna, dijo en una buena ocasión que “la política es el arte de lo posible”, viejo adagio que en muchas de las ocasiones nuestros políticos –sobre todo las nuevas horneadas- olvidan o de plano no conocen el aserto.

Hoy, el epicentro de la política electoral gira en torno de Morena, quien con su candidato presidencial lleva a cabo un periplo por la república para apaciguar rijosos, diferencias en sus filas, lograr alianzas con otras fuerzas minoritarias del espectro y dejar en claro que, solo el comité nacional y las singularidades de su proceso son quienes tienen la última palabra para la nominación de sus candidatos electorales.

Se imbrican las posiciones de quienes ganaron puestos de elección en los pasados comicios, presidentes municipales que quieren repetir, o ir al Senado, diputados locales que quieren presidencias municipales y ediles que quieren ir al congreso local; un auténtico hervidero de pretensos, de cuya fauna, poco tiene que enorgullecerse el partido en el poder.

Aviesas intenciones, improvisados de última hora, personajes que en su vida han entendido qué significa el trabajo partidario y solo tienen en claro que el quehacer político es para satisfacer apetitos personales; otros que llegaron al poder por voluntad del gobernante y que, descubren que son personas iluminadas, predestinadas para ser quienes lleven las riendas de los Ayuntamientos o de los poderes estatales.

Esta es la grave condición que tiene Morena en muchas entidades; en Nayarit, contamos con la fortaleza política de Miguel Ángel Navarro, cuya larga carrera le acredita el oficio necesario para operar las nominaciones de Morena en estas elecciones intermedias; elecciones que, son un auténtico plebiscito para calificar su dinámica administración de gobierno.

Las reuniones previas, -hace un par de semanas- con la visita de la secretaria general del comité nacional, dejaron los acuerdos en la mesa; quizás ayer en Ixtlán del Río quedó resuelto el panorama de quienes serán los abanderados del oficialismo a los ayuntamientos y al congreso local; y eso lo sabremos el próximo domingo 11 de febrero.

Y en este escenario electoral, la operación política es vital; ¿pero que debemos entender por operación política..? si nos atenemos a los clásicos, son los mecanismos que tienen relación con la manera en que se accede al poder público, resolver reyertas internas y poner cara de seres civilizados para la nominación de candidatos electorales, en base a la disciplina partidaria; ahora que si entendemos el lenguaje de Morena, operación política es poner cara de circunstancia y apechugar a los candidatos fueren quien fueren y que pueden surgir hasta en el inaudito de una tómbola..!

Sin duda, la política debe ser dignificada, porque la obviedad lo indica, se trata de la permanencia en el poder.