EL ABORTO, ¿DERECHO O DELITO..?

  • Derecho humano de las mujeres

  • Reminiscencias del fanatismo religioso

En nuestro país, el aborto se regula  en las legislaciones estatales y es considerado un delito con excluyentes de responsabilidad penal o causales de no punibilidad. Es decir, hay circunstancias bajo las cuales no se castiga y otras por las cuales no se considera como un delito.

En los años sesentas del siglo pasado, los códigos penales traían una tipicidad preferencial de este delito, se le denominaba “honoris causa” y no era punible si ocurría que la mujer “no tuviera mala fama, que no se hubiera causado escándalo social..” y otras lindezas de ese tipo; lo cual era claramente discriminatorio.

Ya que esta figura protegía la honra de las mujeres pudientes, dejando al escarnio a las mujeres de bajos estratos económicos.

Hoy con el inusitado avance de los derechos y la igualdad jurídica de la mujer, el acceso a servicios de aborto sin riesgos es un derecho humano. Según el derecho internacional de los derechos humanos, toda persona tiene derecho a la vida, a la salud y a no sufrir violencia, discriminación ni tortura y tratos crueles, inhumanos y degradantes.

Por ende, la corriente nacional es que este hecho por inhumano que pareciera a la luz de las religiosidades idas y de su ideología trasnochada, es un derecho, quedando algunas entidades de México con la prevalencia de que el aborto es un delito punible, imputable a la mujer que tiene que llegar a tan cruenta decisión.

Se han dado casos extremos de ignominia, en los Estados que aún tienen esta figura delictiva; hace años, violaron a una niña de doce años en una ciudad de Baja California, producto de ello, la niña quedó embarazada y solicitaron en tiempo –antes de doce semanas de gestación- el aborto profiláctico y se lo negó el poder judicial por intervención de la fiscalía de aquel Estado.

El resultado..? se vió obligada a asumir un rol, de madre para el cual definitivamente no estaba preparada, destrozándole la vida para siempre.

En Nayarit, cuando se estableció la actual figura, prácticamente fue un albazo legislativo, no se discutió socialmente y se legisló a instancias de la dirigencia del CEN del PRI que presidía Beatriz Paredes.

Sin embargo, el movimiento para despenalizar el aborto que de manera estridente lo conocemos y que han llevado sus demandas al legislativo local, no está acompañado del pedimento para que las instancias de salud gubernamentales tengan los protocolos adecuados para practicarlo.

El bien jurídico que protege la figura delictiva del Aborto es, la vida humana; empero en este contexto, también es un derecho humano que solo le concierne a la mujer que está en el difícil trance de abortar y que debe de estar protegida por el Estado.

El colofón de esta exploración es que el Aborto hoy, es un derecho inalienable de la mujer y debe erradicarse como delito.

Contacto.- mirtha.palacios@hotmail.com