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Efectos en la avenida Jacarandas
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Desatención y opacidad
La zona sur poniente de nuestra sufrida ciudad se ha vuelto un caos, debido a la inopinada destrucción de la avenida Jacarandas, desde la Insurgentes hasta el libramiento, quedando solo dos calles para atravesarla y causando enormes molestas y dilaciones a quienes viven en las colonias San Juan, Versalles y Pedregal de San Juan y en las inmediaciones del ahora incendiado cerro de San Juan.
Cuando presentaron el plan de su remodelación, a los vecinos y comerciantes de la Jacarandas, les vendieron la idea –fue Miguel Ángel..? o la secretaria de obras de su gobierno?- de que esta obra “iba a ser por etapas, es decir se remodelan unas dos o tres cuadras y luego siguen con las otras y así sucesivamente..” pero oh desencanto..!
Esta avenida hoy es una auténtica zona de destrucción, hemos visto a diario que están poniendo drenajes y corrigiendo la red de agua potable; como consecuencia el ya de por sí exiguo e intermitente de este servicio del Ayuntamiento de Tepic, se ha visto colapsado; y si a eso le agregamos el incremento de robos a casa habitación, el enojo de los colonos y comerciantes está justificado.
Este es un ejemplo de falta de gobernabilidad, que consiste sencillamente en que el acto de gobierno necesita la aquiesencia del gobernado; en el caso no se tuvo, se impuso primero la construcción del enorme almacén en el terreno que dejó el cambio del CREE que altera el equilibrio urbano y la zona que debería ser residencial; y la obra de la remodelación de la avenida no fue informada en tiempo y forma a los vecinos de estas colonias.
Era una obra necesaria..? sin duda; postergada por gobiernos anteriores y ahora con la servidumbre política y gubernamental que Miguel Ángel le ha impuesto al Ayuntamiento que preside Geraldine Ponce y su concubino, las obras se hacen porque se hacen; las voces ciudadanas, los afectados en este esquema prácticamente no cuentan.

Para esta ciudad capital que ya ha dejado de ser la ciudad tranquila, cómoda y con servicios de todo tipo, se requiere con urgencia que los dos niveles de gobierno se pongan de acuerdo y resuelvan lo urgente:
-deben poner semáforos en el libramiento, para disuadir a tanto conductor desaforado que transita a velocidades superiores a 100 kmts por hora; y poner policía vial a cuidar y no extorsionar a pequeños productores que con sus humildes unidades llevan sus productos.
-deben prodigar seguridad pública en estas colonias, que a diario son pasto de los delincuentes y ahora con el caos vial, prudente sería que mandaran agentes viales para ayudar a evitar embotellamientos que se generan por los enormes camiones que llevan insumos a la obra.
La ciudadanía está inerme, profundamente encabritada y orillada a hacerse justicia por propia mano ante los robos; que ve atónita esos automóviles y camionetas que transitan en fila –seis, ocho- en chinga por estas calles, con vidrios polarizados y hombres armados, que no se sabe a quienes protegen; no son una ni dos, sino varias caravanas.
Prudente sería informar, ofrecer disculpas al ciudadano por la monserga de las obras, no genera desdoro al gobierno municipal o estatal.
Digo, porque la resiliencia tiene un límite…
Contacto.- cronicaslip@gmail.com
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