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Sheinbaum en su laberinto
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Difícil respuesta a su llamado
“Nos corresponde convocar al pueblo de México a la unidad nacional para la defensa de la soberanía.., primero que nada y de la independencia de México…” con rostro grave en su púlpito mañanero la presidente Claudia Sheinbaum hace este llamado que todo jefe de Estado lo usa ante grave crisis interna que debilita su hegemonía; y, como en el caso ante las agresiones y acosos judiciales del gobierno norteamericano.
Empero, su llamado ha tenido una florida respuesta de lo que ella llama “la comentocracia.” Recordándole que fueron ellos precisamente quienes desde hace más de siete años con su narrativa se empeñaron en dividir a los mexicanos, utilizando un calificativo ahistórico “liberales y conservadores” “pueblo bueno y adversarios”, que al despectivo “Fifí” de López Obrador, fuente ovejuna respondió con un “Chairos..!”
Este llamado de la presidente suena a que se encuentra acorralada en un laberinto de acosos judiciales y del empecinamiento político de la nomenclatura de Morena de defender a toda costa su modelo de partido político de Estado, que hoy los desnudan que llegaron al poder con alianzas inconfesables.
¿Cómo pedir unidad nacional? cuando gran parte del encono, la polarización y la confrontación social-política que se expande en nuestro país fueron precisamente instrumentados desde el poder político presidencial y ha sido la narrativa oficial de ésa égogla que llaman “4/a transformación”.
Quienes hemos sido testigos de la evolución política de nuestro sistema, no recordamos a ningún presidente –desde López Mateos- que haya clasificado a los mexicanos en categorías morales con dicterios y desprecios desde palacio nacional.
Este tipo de convocatorias está en el librito de los gobiernos populistas, que ante el peligro de perder su base social, inventan un enemigo extranjero que acosa a los pueblos, ya que la unidad nacional es la cohesión y el sentido de identidad compartida que une a los habitantes de un país por encima de sus diferencias políticas, sociales o culturales.
Y hoy, Morena y sus gobiernos federal y estatales no tienen estas adhesiones de la mayoría del pueblo de México
El trato pedestre que Morena le ha dado a sus adversarios políticos, con sus hombres y mujeres impresentables que hoy se encuentran en el poder, con ejemplos en el legislativo federal, con su dictum están acreditando que son el detritus de la sociedad.
No buscan el bien común ni la estabilidad del Estado, -buscan salvarse, buscan su permanencia en el poder- hoy enarbolan un patrioterismo chovinista, y por lo que son, por lo que han hecho están muy lejos de obtener la solidaridad de los mexicanos.
Recordemos que desde Maquiavelo se concebía la unidad nacional como un requisito indispensable para la supervivencia, fuerza y soberanía del Estado; no la tienen porque destruyeron la armonía social y trituraron los mecanismos del sentido de pertenencia de los mexicanos.
Unidad nacional..? la tuvo Lázaro Cárdenas en 1938 cuando la expropiación petrolera y Manuel Ávila Camacho el 22 de mayo de 1942 cuando declaró el estado de guerra contra las Potencias del Eje -Alemania, Italia y Japón- después de que submarinos alemanes hundieran dos buques petroleros mexicanos.
Medianamente la tuvo Adolfo López Mateos al inicio de su gobierno cuando el presidente guatemalteco Miguel Ydígoras Fuentes en diciembre de 1958 denunció que embarcaciones mexicanas pescaban de forma ilegal en sus aguas territoriales. Para frenar esta situación, aviones de la Fuerza aérea Guatemalteca atacaron a varios barcos pesqueros mexicanos frente a las costas de Champerico.
El incidente dejó varios pescadores muertos y heridos y López Mateos exigió una disculpa y reparaciones. Ante la negativa guatemalteca, suspendió relaciones diplomáticas en enero de 1959 y movilizó tropas del ejército mexicano a la frontera con Chiapas.
También en menor medida la tuvo Luis Echeverría cuando asumió la narrativa de “Unidad Nacional” después del golpe militar de Pinochet en Chile el 11 de septiembre de 1973 cuando asesinaron al presidente Salvador Allende y su gobierno recibió con honores a su viuda Hortensia Bussi.
En definitiva, la presidente Sheinbaum y Morena carecen de inteligencias que les diseñen respuestas adecuadas de políticas de Estado para enfrentar la crisis que día con día se agrava y los encajona en su laberinto; no tienen ninguna Ariadna que con su hilo conductor los saque del embrollo en que se encuentran; los minotauros están desatados en su contra…
Contacto.- cronicaslip@gmail.com
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