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El proyecto d Sheinbaum
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Los duros de Morena
El procesamiento de la reforma electoral que no pudo lograr el presidente AMLO, está siendo llevado a cabo con un esfuerzo de la presidente de la república para darle su propio sello; sin duda buscando ese pequeño espacio de maniobra como titular del poder ejecutivo que le ha sido escamoteado por los duros de Morena, testaferros que actúan con las instrucciones precisas que les marcan desde Palenque.
Los desdenes y descalificaciones que les hiciera Pablo Gómez a los concejeros electorales del INE –incluyendo a la concejera presidente- fueron corregidos por la reciente expresión de Sheinbaum que adelantó que el proyecto de reforma busca disminuir las representaciones plurinominales no desparecerlas; disminuir 100 el número de diputados federales y sí, desaparecer esa abominable figura de los senadores plurinominales que no representan a las entidades federativas, sino a las cúpulas de los partidos.
Nuestro sistema jurídico político estableció en sus orígenes que los diputados en el pacto federal representan a la población; y los senadores representan a las entidades de la república.
Abunda la presidente que busca disminuir el gasto de los partidos y del INE que sí debe conservar su autonomía e independencia.
Un tema que puede resultar la mar de riesgoso para la actual mandataria, sería el que se incluyera la revocación de mandato en las elecciones federales intermedias del año que entra; dado que a la mitad del sexenio disminuye notablemente (hasta un 40 % de votación) la participación electoral; y con el desgaste que ha tenido Morena en este primer año, con dificultad podría alcanzar un índice de votación para conservar la presidencia.
En el caso de que no logre los veinte millones de votos por su permanencia, sería defenestrada y, el próximo presidente sustituto sería nombrado por los legisladores de Morena, que obedecerían sin chistar las indicaciones de AMLO, para prepararle la reelección en el 2030. Por inaudito que suene, este es tema central que subyace en esta inopinada reforme electoral.
De proceder el criterio de Sheinbaum, serían solo 100 diputados plurinominales que serían electos directamente por listas estatales y no por los dirigentes de los partidos y los senadores quedarían como debiera ser, dos por cada entidad federativa en elección directa.
Este escaso margen de autonomía política que pretende concretar la presidente de la república es el quid del asunto que hoy, hemos de ver si Ricardo Monreal y Adán Augusto se comportan de acuerdo al criterio presidencial y no conforme a los intereses de AMLO; sitiada por los duros de Morena desde la misma oficina presidencial con Jesús Ramírez, el afil del ex presidente, Claudia Sheinbaum llegará en un momento a otro a decidir si emprende su propio camino presidencial o sigue forzada en contra de su personal criterio en el poder total, perpetuo que busca concretar Morena.
Ahora que existe otro importante factor en este proyecto, tanto el PT como el PVEM no están de acuerdo y será difícil convencerlos para obtener sus votos; los plurinominales son la razón de su existencia, la representación política directa los desnuda ubicándoles como lo que son, entidades acomodaticias que viven de las bondades actuales de la legislación electoral.
Tiempos de definiciones trascendentes, hemos de ver en el próximo mes de febrero, el proyecto final de la presidente de la república, que afectará a todos los mexicanos.
Contacto.- cronicaslip@gmail.com
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