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Morena quiere todas las canicas
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Todo el poder ¿para qué..?
Un tema que subyace en el aún no definido plenamente el proyecto de reforma electoral de la presidente Claudia Sheinbaum, es el de controlar totalmente los órganos electorales, el INE y el Tribunal Electoral, la Sala superior del PJF; y no es un tema menor, dado que si los votos en las urnas no les van a favorecer, buscan cooptar todos los instrumentos para seguir en el poder.
Los Órganos Electorales constituyen el conjunto de instituciones estatales con el mandato constitucional de gestionar, administrar, organizar y ejecutar procesos electorales. Tienen el objetivo de garantizar elecciones periódicas, auténticas y justas, con sufragio igualitario y universal, asegurando la secrecía del voto o medidas para proteger el libre ejercicio del derecho de las personas a participar en el gobierno a través del sufragio para elegir representantes, autoridades o expresar su voluntad en consultas.
El oficialismo está aún dubitando –sin considerar las enormes consecuencias de ello- desaparece las OPLES, Organismos Públicos Locales Electorales, que son las autoridades autónomas en cada entidad de la república encargadas de organizar las elecciones locales (gobernadores, diputados locales, ayuntamientos) y llevar a cabo la educación cívica, coordinándose con el Instituto Nacional Electoral (INE) para asegurar el correcto desarrollo democrático a nivel estatal y municipal, incluyendo el escrutinio y cómputo de votos y la entrega de constancias.
Los OE integran un sistema con cinco funciones exclusivas: certificación de las personas con capacidad legal para votar; recepción y validación de las candidaturas; conducción del proceso para emitir y recibir votos; recuento de sufragios y, finalmente, emisión y validación de resultados. Incluyen atribuciones adicionales, entre las que destacan: registro de votantes, delimitación de circunscripciones, financiamiento de campañas, procuración de material electoral, monitoreo de medios de comunicación y redes sociales, educación cívica y resolución de apelaciones.
Las atribuciones exclusivas de los OE son de carácter administrativo con implicaciones de índole político y jurisdiccional por las cuales transfieren legitimidad y legalidad, respectivamente. Dos circunstancias que al oficialismo los mantiene sin cuidado.
En el ámbito político, los OE proveen legitimidad en la medida que obtienen el aval de los agentes interesados en el proceso electoral la ciudadanía, los partidos políticos, contendientes, medios de comunicación y equipos de observación electoral, tanto nacionales como internacionales.
Para ello, es preciso que los OE cumplan escrupulosamente estos principios: independencia institucional, imparcialidad, integridad, transparencia, eficiencia, profesionalismo y mentalidad de servicio, centrada ésta en proporcionar un servicio de calidad a la ciudadanía y a los participantes en el ejercicio de sus derechos. La valoración negativa del ejercicio de los OE erosiona, en última instancia, la legitimidad de los cargos de representación, y se evidencia la inconsitucionalidad de las atribuciones y resoluciones de la autoridad.
Morena va por el poder absoluto, ¿para qué..? un caudillismo ramplón que puede transformarse en una dictadura de Estado, que llegue incluso a limitar el ámbito de libertades que hoy los mexicanos tienen dificultades para su puntual ejercicio. La incertidumbre sobre el proyecto de reforma electoral de la población tiene fundamento..

Contacto.- cronicaslip@gmail.com
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