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PRECARIO ESPECTÁCULO POLÍTICO

  • Soliloquio de Morena y sus aspirantes

  • Superficialidad en sus propuestas

Todos ellos tienen algo en común; un lenguaje que carece de proposiciones trascendentes; como nunca, el lenguaje de los políticos de Morena que aspiran a proseguir en el poder se ha puerilizado de modo tal que hoy podemos señalar que la política ha dejado de ser la actividad que reclamaba talento, cultura, y empatía para convertirse en un soliloquio.

Es decir es lo que está ocurriendo cuando sus políticos, legisladores y ediles del oficialismo emiten pobres discursos ignorando el diálogo o la retroalimentación, ergo se crea una narrativa unilateral. Ya que más que buscar consensos o debatir, el discurso se utiliza como una herramienta de comunicación para imponer su verdad, consolidar su liderazgo ante sus bases, y desviar la atención de los graves problemas críticos por los que atraviesa hoy Morena y su gobierno.

El quehacer político partidario es por antonomasia un escenario de contienda, de confronta de ideologías y de propuestas sobre el devenir de la sociedad; este soliloquio se aleja del debate democrático y presenta varios rasgos definitorios:

En primer lugar no saben escuchar, ya que desatienden las posturas de la oposición, de los expertos o de la ciudadanía, priorizando la imposición de su agenda, que se queda en lo inasible de que es “el movimiento de la transformación”, sin aterrizar con propuestas sobre los graves problemas nacionales que abruman a los mexicanos.

En la práctica sus emisiones mantienen una postura inamovible, con el monopolio del mensaje, sus actos de proselitismo se realizan en escenarios controlados en transmisiones oficiales o tribunas sin derecho de réplica, donde estos políticos marcan el ritmo y el contenido de la agenda pública.

Ah..! y desde luego siguiendo la liturgia presidencial, todos los opositores son «enemigos»; se prosigue con uso de esta retórica que polariza la sociedad entre «buenos y malos», con ello buscan reforzar la cohesión de su grupo leal a través del contraste y la descalificación de los adversarios.

Esta práctica que viene desde el ejercicio gubernamental se vuelve el eje de la comunicación de Morena, puede generar diversas consecuencias en el sistema político, su primera consecuencia es una erosión democrática; ya que el progreso político y social requiere deliberación y negociación, las cuales se pierden al gobernar solo bajo la óptica del soliloquio.

Al no existir espacios para disentir o construir acuerdos de manera respetuosa, se incrementan las tensiones sociales y políticas, se ahonda en la polarización de la sociedad.

El librito de marketing político nos indica que la  construcción del escenario político electoral es un proceso estratégico continuo, donde interactúan partidos, instituciones, medios y ciudadanía. Que se edifica sobre el marco legal, las condiciones socioeconómicas, la opinión pública y el diseño de estrategias de campaña, con el objetivo de maximizar el apoyo popular y garantizar la gobernabilidad, de cara a unas elecciones libres y democráticas.

Con estos prolegómenos de Morena en  el poder y manteniendo en un puño al árbitro electoral y  la sala superior del Tribunal federal electoral, se aprecian negros  nubarrones para el próximo proceso electoral del 2027.

Con estos  grados de dificultad, podrán resurgir los partidos de oposición..?


Contacto.- cronicaslip@gmail.com


 

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Luis Ignacio Palacios Abogado, periodista de opinión e investigador de temas jurídico políticos; pionero en el periodismo de internet con su página “Crónicas del Sexenio” desde 1990. Premio estatal de periodismo en 1993. Ha sido columnista de los principales diarios impresos de Tepic Nayt. y de Puerto Vallarta Jal. Líder de opinión y referente en noticieros locales sobre el quehacer político gubernamental en la entidad.

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