• Disputa por modelos encontrados
• Necesario consenso de todas las fuerzas
México en los 90´s del siglo pasado, por la mismo evolución de la sociedad, del interior de los reclamos sociales en pos de la equidad electoral tuvo dos reformas en 1994 y 1996, en las cuales intervinieron todas las fuerzas políticas emergentes en aquel entonces, que terminaron con la época del partido hegemónico y el Estado absorbente e incluyente.
Ha sido la búsqueda de las formas de representación política que mejor reflejen la realidad de la sociedad mexicana; de mecanismos mediante los cuales la ciudadanía delega el ejercicio del poder a representantes elegidos para tomar decisiones, siendo la democracia representativa, los partidos políticos, la representación proporcional y las candidaturas independientes las principales formas que hemos tenido.
Ahora, con el gobierno autocrático y con la desaparición de la separación de poderes que Morena logró mediante la anticonstitucional sobrerrepresentación excesiva en el congreso federal, se aprestan a una reforma electoral que les permita la permanencia en el poder sin la participación de las minorías políticas, proyecto que atenta contra la diversidad social y pluralidad política que tiene el pueblo de México.
Al cooptar no solo el congreso y los órganos judiciales que le otorgan legitimidad al resultado de las elecciones, con el TEPJF en sus manos ahora al parecer se aprestan a la captura de la autoridad electoral, el INE; pretendiendo uniformar con la hibridez de su ideología el quehacer político electoral de los mexicanos.
Partamos de lo básico, México desde la carta de Querétaro, diseñó una democracia representativa, donde los ciudadanos votan para elegir gobernantes Ejecutivo y Legislativo que actúan en su nombre.
Los partidos políticos son las únicas organizaciones que actúan como intermediarios entre la sociedad y el Estado, y son la vía para acceder al poder.
En el congreso federal y en las entidades existe la representación proporcional, este sistema electoral está diseñado para que el porcentaje de escaños de un partido refleje su porcentaje de votos, permitiendo la inclusión de minorías; cuestión que ya vimos lo desnaturalizó Morena en las elecciones pasadas.
Por la misma naturaleza de la actual sociedad mexicana debe de prevalecer la representación proporcional mixta en el congreso federal y estatales pues combina la elección por mayoría relativa y la representación proporcional. Pues esta es la única forma de equilibrar la necesidad de gobierno y la diversidad de intereses en la sociedad, asegurando la inclusión de diferentes grupos.
De ahí que es imperioso rechazar la elección directa de consejeros ya que la propuesta de elegir a los consejeros del INE y magistrados del TEPJF mediante voto popular compromete su imparcialidad, alineándolos con intereses políticos de Morena, como lo hemos ya constatado con los jueces, magistrados y ministros electos con la manida reforma judicial.
Es menester oponerse a la eliminación de los institutos y tribunales electorales estatales, ya que debilitaría la estructura federal del sistema electoral mexicano.
Debe mantenerse el financiamiento público a los partidos es esencial para equilibrar las condiciones de competencia y evitar que dependan de grupos económicos o delictivos; sí, pero solo en tiempos electorales.
Debe preservarse la representación proporcional para contar con diputados plurinominales; de lo contrario se extinguiría la pluralidad en el Congreso, favoreciendo únicamente a las mayorías y excluyendo a las minorías.
Y algo que reclamamos los Abogados, se debe de garantizar la definitividad de las etapas del proceso electoral para evitar impugnaciones fuera de tiempo que solo generan inestabilidad e incertidumbre política.
Como lo han proclamado en foros, los ex consejeros y estudiosos del tema, cualquier reforma debe nacer de un consenso entre todas las fuerzas políticas del país; el cuento es, que Morena tiene el sartén por el mango…, y el mango también..!

Contacto.- cronicaslip@gmail.com
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