-
Morena y su permanencia
-
Dificulta la reforma el acceso
Una de las reglas básicas del ejercicio del poder –además de que requiere autoridad legítima y límites constitucionales- es luchar para no dejarlo mediante la capacidad de influir mediante los procesos electorales buscando el consenso de los electores para obtener tediencia voluntaria y este paradigma es el que subyace en el anunciado proyecto de reforma electoral que será enviado al legislativo el próximo lunes 2 de marzo por la presidente Claudia Sheinbaum.
Con los diez temas enunciados se entiende que se fortalece el gobierno y se debilita al árbitro electoral, a los tribunales que legitiman los resultados electorales y se acota la forma de representación política de los gobernados con las nuevas reglas de la representación proporcional.
Y deja un manto de enormes incertidumbres con la desaparición del PREP y que los votos serán contados en los distritos electorales.
Se busca fortalecer un modelo de seguridades para seguir en el poder, recordemos que en las elecciones de 2024 la super mayoría calificada de diputaciones que se otorgó a la coalición gobernante no fue producto de los votos ciudadanos. En sus convenios de coalición, Morena transfirió candidatos suyos de mayoría a sus aliados para poder acceder a un mayor número de asientos de representación proporcional.
Al oprobio que fue la decisión de las autoridades electorales de asignar a la coalición morenista una sobrerrepresentación en la Cámara de Diputaciones superior al 8% permitido por la Constitución, se sumó que Morena corrompió a tres senadores de oposición para incorporarlos a su bancada y lograr la mayoría calificada.
Con el argumento de que los senadores y diputados de representación proporcional deben ser electos por los votantes y no por la exclusiva atribución de los líderes de los partidos, se interrumpe el desarrollo del sistema mixto electoral que tenemos en México, los legisladores de mayoría relativa y los de representación electoral que le dan vida activa a las minorías para que estén representadas en el congreso federal.
A reserva de leer el texto el próximo lunes, el anunciado proyecto de reforma electoral incluye el riesgo de atentar contra la autonomía del árbitro electoral INE, la posible distorsión de la representación proporcional y la reducción de espacios políticos para minorías.
Se aprecia que tiene consenso el disminuir un 25% de financiamiento a los partidos, pero se rechaza que se aplique al INE y a los OPLES que de por sí ya están en déficit para realizar adecuadamente sus atribuciones.
Al debilitar al INE, se reduce la confianza pública, la estabilidad y la certeza en los procesos electorales.
Los cambios propuestos podrían afectar la representación proporcional, limitando la voz de las minorías y fomentando la concentración de poder.
La propuesta ha sido objetada por no abordar adecuadamente la violencia política contra las mujeres, un obstáculo que afecta la competencia equitativa. Estas posibles modificaciones de las actuales reglas para la representación política incluyente, podrían erosionar la pluralidad política y los contrapesos necesarios para la democracia.
No se necesita ser erudito, para percatarse de que esta propuesta de reforma electoral podría debilitar la confianza en las instituciones y restringir el pluralismo democrático –ya de por sí deteriorado- en lugar de fortalecerlo.
Llegaron al poder mediante las reglas de la democracia política que teníamos; hoy somos un país que nunca fue, y con este proyecto de reforma buscan su permanencia indefinida…
La lógica del poder..!
t
Contacto.- cronicaslip@gmail.com
Share this content:
Publicar comentario