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De los aspirantes de Morena
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Premios de consolación
Quienes hemos explorado y trabajado en asesorías y marketing político electoral, sabemos que una de las cuestiones más difíciles de todo pre candidato o los mismos candidatos, es permanecer por largos meses en un sitio privilegiado de simpatías entre sus correligionarios y posibles votantes; si existe algo volátil en política, es la endeble preferencia ciudadana, aún en lo que se llama el “voto duro”.
Con el trastocamiento de las reglas no escritas de la política mexicana que ha traído al escenario actual desde hace más de ocho años, de Morena y sus singulares prácticas internas, el quehacer partidario se puerilizó y la llegada de los detritus de la sociedad a puestos de elección así lo está testimoniando.
Con el afán de centralizar y manipular la designación de sus candidatos, Morena en esta nueva etapa, adelanta en un año el singular proceso interno con claras acciones que están penadas por la Ley electoral, cuestión que poco o nada les importa, ya que tienen en un puño a la autoridad electoral y a la sala superior del TEPJF.
Empero, a la larga, los resultados de abrir en forma temprana las acciones a sus nominaciones al menos en Nayarit les está resultando contraproducente; ya que las medidas tomadas por el comité nacional de elecciones se colapsa por la dinámica propia de tener un gobernador que quiere jugar con sus propias formas e inducir con sus cuadros en la decisión del comité nacional.
El resultado es un soberano desgaste de la edil de Tepic que se sigue creyendo el destino manifiesto de que ella desde siempre ha sido la que será ungida como la abanderada del oficialismo al gobierno del Estado; cuestión que sigue en duda, puesto que su desgaste entre sus pares, ante la prensa y en escenarios que no le son propios ha sido más que evidente.

Las alocuciones públicas de Geraldine Ponce, a medida que avanzan las semanas de incertidumbre, son cada día más huecas; lo mismo le sucede –con menor impacto- a Héctor Santana, que ya ha estado guardando un administrado silencio, bajándole dos rayitas al triunfalismo que asumió al inicio de esta etapa.
Pavel en el limbo, con el deterioro mayúsculo de Adán Augusto, sus aspiraciones descendieron; Fugio es un triste personaje patético; y Elizabeth López, con toda la estructura electoral de Miguel Ángel agotó su posicionamiento entre otras cuestiones por la falta de ideas genuinas que cumplieran las expectativas de propios y extraños; su figura aparece lejana en el imaginario electoral ciudadano.
Y Jasmine Bugarín aparece discreta manteniendo un excelente posicionamiento sin haberse desgastado en este proceso; en espera de que se genere la coyuntura de los beneficios para su partido a la hora de concretar las alianzas y en dónde el Verde irá solo con sus candidatos. Morena enfrenta un desgaste político prelectoral de cara a los comicios intermedios, impulsado por conflictos internos, controversias de gobernadores locales y el reto de mantenerse sólido sin la presencia directa de Andrés Manuel López Obrador en la Presidencia.
Y a pesar de conservar una sólida base de preferencias, el oficialismo lidia con tensiones en su estructura y una mayor exigencia ciudadana; aunado a los conflictos regionales; los polémicos casos de sus gobernadores acusados por las cortes gringas en estados como Sinaloa han generado enormes costos reputacionales para la marca partidista.
Y si a eso le sumamos las reyertas internas por las candidaturas; la renovación de dirigencias y el reacomodo de grupos internos intensifican las fricciones rumbo a las elecciones.
La obviedad nos indica que buscan consolidar su cohesión bajo la administración de Claudia Sheinbaum, cuestión difícil con el escaso margen de maniobra que le deja la jetatura del ex presidente AMLO.
Y los premios de consolación..? las presidencias de Bahía, de Tepic, las diputaciones federales, será terso el panorama para sus designaciones..?
Es dudarse por el encono manifiesto de los contendientes.
Contacto.- cronicaslip@gmail.com
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