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Sheinbaum asume defensa de acusados
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Las dos varas de interpretar la ley
Un verdadero obús a la línea de flotación del gobierno mexicano, constituye la solicitud de detención con fines de extradición que resolvió el gran jurado de la corte neoyorkina y que el departamento de justicia del gobierno norteamericano presentó el martes por la tarde a la cancillería mexicana.
Ante el silencio del gobierno, el miércoles al mediodía los gringos lo dieron a conocer y la bomba mediática explota con graves implicaciones judiciales, políticas y diplomáticas; la defensa de la presidente ayer en su púlpito mañanero fue –por decirlo pudorosamente- deficiente y sin la debida instrucción jurídica del proceso de extradición de los diez indiciados conforme el tratado que tienen suscritos ambos países.
La defensa a ultranza del gobernador Rocha Moya, del Senador Enrique Insunza, del edil de Culiacán Juan de Dios Gámez y siete funcionarios de primer nivel de la fiscalía, seguridad y finanzas del gobierno de Sinaloa, que hace Sheinbaum y todo el coro morenista, es la peor respuesta ante la contundencia del lance norteamericano.
Conforme al proceso legal, es innecesario presentar datos de prueba en la solicitud inicial, éstas las presenta el país requirente ante el Juez de Distrito que es la autoridad del país requerido para resolver si procede o no la extradición para ir a responder de la acusación ante la corte neoyorkina; la presidente está actuando como jefa del partido Morena, no como jefa de Estado y mal se aprecia que se convierta en protectora de los suyos que son acusados.
Un gobierno que tan laxo de la legalidad ha enviado a un centenar de presos mexicanos a diversas cortes de USA ahora se refugia en una legalidad mal entendida, causando la mayor crisis de entendimientos políticos y comerciales con el principal socio comercial de México.
Dijo el ex gobernador sinaloense Francisco Labastida “¿Usted cree que teniendo al Chapo, a los Mayos y a las principales fuentes de información no tienen datos suficientes..? y acusa “es un tema de justicia provocado por la inactividad del gobierno mexicano”. La obviedad nos indica que los testimonios de estos personajes –que obtuvieron ventajas en sus procesos- sin duda son de mayor contundencia que los testimonios de los testigos protegidos que hundieron a García Luna.
Sin duda esta acusación contra el gobernador Rocha, le impone a Sheinbaum un grave –el peor de su administración- dilema político; si destituye y entrega a Rocha y demás compinches enfurece al mesías López Obrador y a los más furibundos fanáticos cuadros legislativos de Morena o arriesgarse al enojo y la reacción intervencionista del Trump. Con cabeza fría, es la mejor coyuntura para deslindarse de un régimen que tiene demasiados lastres; desde este espacio dudamos de esta salida.
Ante la amenaza velada de Rocha y del senador Insunza de que este lance va contra Morena y contra AMLO, estos personajes le mandan decir a la presidente “si me hundo yo, nos hundimos todos..” Morena y la presidente Sheinbaum se están jugando su capital político, lance que tendrá consecuencias no previstas en el terreno electoral en el cual se encuentran inmersos, ambas instituciones el partido-gobierno y el gobierno-partido.
Paradoja morenista..! por un lado acusan a Maru Campos gobernadora de Chihuahua de traición a la patria por combatir al narco con agentes de la CIA, y con Rocha Moya se invoca la soberanía para proteger a quien presuntamente facilitaba las actividades de narcotráfico.
Exigir requisitos no contemplados en el tratado de extradición es una mala táctica dilatoria para proteger al aliado y consentido gobernador del mesías tropical; el desenlace de esta acusación ya es un impacto al prestigio gubernamental, el asunto no es si Rocha caerá, sino cuanto del capital político del gobierno morenista y de Sheinbaum se hundirá con el acusado.
Suena impertinente el mantra presidencial “justicia, verdad y defensa de la soberanía..”
Contacto.- cronicaslip@gmail.com
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