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LA  DISCIPLINA AUSENTE

  • Morena y sus prácticas

  • Inexistente la democracia interna

Uno de los temas  que siempre se demandó cuando se elaboraron las leyes electorales, era un justificado reclamo  ciudadano, que los partidos políticos tuvieran procesos democráticos no solo para elegir a sus candidatos electorales, sino que también fuera una norma de cumplimiento estricto que sus dirigencias fuesen electas por  auténticos procesos de elección interna de su militancia.

Se logró, quedó en la vieja LOPPE y en sus sucesivas leyes que le han seguido hasta la fecha; sin embargo estas taxativas que de cumplirse le hubieran dado un cariz democrático a las elecciones y a los partidos en nuestro país; ahí están establecidos en la norma que ha dejado de ser de una aspiración colectiva a una letra muerta que ningún partido lo cumple y menos el oficialismo.

Y ahora que la sociedad ve con azoro tanto desfiguro por la variopinta fauna de pretensos a sacrificarse por el nombramiento de “coordinador” para las gubernaturas, presidencias municipales, diputaciones federales y locales, se tiene que calificar como lo que es, un movimiento político que no ha terminado de ser un partido homogéneo que tenga la elemental disciplina.

Porque la falta de disciplina en los cuadros de Morena se ha consolidado como uno de los mayores desafíos internos para el partido oficialista en el marco de la definición de sus candidaturas. Y esto se debe a la ausencia de un control institucional rígido que ha propiciado fisuras recurrentes.

Con un dirigencia iluminada Morena no logró consolidar una institucionalidad interna sólida ni normas estables de resolución de conflictos; el liderazgo unificador de Andrés Manuel López Obrador operaba como el árbitro definitivo ante cualquier amago de rebeldía. Sin esa figura de autoridad indiscutible, ahora la dirigencia nacional encabezada por Ariadna Montiel enfrenta dificultades para imponer orden frente a las facciones internas.

Los descontentos que se conocen en diversas entidades -incluyendo Nayarit- responden directamente a la definición de las 17 Coordinaciones Estatales de la Defensa de la Transformación. Puesto que el uso de encuestas internas como método de selección sigue generando profundas inconformidades.

Políticos –mujeres y hombres- han cuestionado públicamente los resultados de sus estados, acusando falta de piso parejo, opacidad y el uso de estructuras burocráticas a favor de los perfiles ganadores.

Estas pugnas ahora han llevado a que figuras con capital político propio queden marginadas o busquen alternativas fuera del partido, lo que nos demuestra que el objetivo primordial de muchos cuadros se ha volcado hacia la preservación del poder personal más que a la lealtad al proyecto colectivo. El pleno ejercicio patrimonialista del poder.

Al definirse como un «movimiento amplio», Morena carece de la disciplina vertical clásica que rigió la política mexicana durante décadas. Esta falta de ordenamiento formal frena el desarrollo de cuadros técnicos y políticos competitivos que actúen bajo una misma línea programática, abriendo la puerta a corrientes internas informales a pesar de estar prohibidas.

Morena2026 LA  DISCIPLINA AUSENTE

Al integrar  de figuras procedentes de otros partidos como el PVEM, PRI o PAN ha diluido la identidad ideológica original del partido. El choque entre las bases fundacionales y los nuevos cuadros externos por los espacios de representación ha provocado descontento territorial, volviendo más compleja la tarea de cerrar filas tras la toma de decisiones cupulares. Ricardo Monreal ha reconocido que existen problemas de disciplina y lealtad, afirmando que no es una crisis irreversible.

Desde este espacio lo hemos advertido que pese al debilitamiento de la oposición tradicional, el mayor riesgo electoral para Morena en el mediano plazo de cara a las elecciones del 2027 proviene de sus propias rupturas e inconformidades internas, sus luchas intestinas pueden generar sorpresas a la hora de las elecciones.


www.cronicaslip@gmail.com  


 

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Luis Ignacio Palacios Abogado, periodista de opinión e investigador de temas jurídico políticos; pionero en el periodismo de internet con su página “Crónicas del Sexenio” desde 1990. Premio estatal de periodismo en 1993. Ha sido columnista de los principales diarios impresos de Tepic Nayt. y de Puerto Vallarta Jal. Líder de opinión y referente en noticieros locales sobre el quehacer político gubernamental en la entidad.

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