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Y las bases del federalismo.?
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República centralista en ciernes
Luego del rechazo al proyecto de reforma electoral –que por cierto no existía una demanda generalizada- por la oposición y sus partidos aliados e incluso por algunos diputados de su partido, la presidente Claudia Sheinbaum anuncia el día de ayer en su espacio de propaganda política mañanera, un denominado “Plan B”, que enviará al legislativo federal el próximo lunes 16 de marzo.
Esta nueva intentona que tiene visos de ilegitimidad al atentar en contra de las “cláusulas pétreas” de la constitución general de la república, se enfoca esta nueva propuesta en los mismos objetivos de austeridad que la reforma original, buscándose eliminar excesos en recursos públicos que a la luz de la doctrina franciscana de Morena constituyen una afrenta al pueblo de México.
Aunque su lenguaje corporal y la expresión de su rostro en su conferencia mañanera del jueves pasado revelaba lo contrario, al señalar que “no es una derrota” el rechazo a su proyecto de reforma electoral, ahora con algo de encono en contra de todos los partidos políticos y de todos los gobernadores, así como de las presidencias municipales haciendo énfasis en los regidores, su nuevo proyecto pretende la reducción de costos y privilegios en la estructura electoral y política, buscando cambios constitucionales en lo siguiente:
Reducción de privilegios en Congresos Locales: Propuesta para disminuir el presupuesto y privilegios que persisten en los congresos de los estados.
Reducción de privilegios en Municipios: Medidas para limitar el gasto excesivo en las administraciones municipales y su número de regidores.
Fortalecimiento de la Consulta Popular: Ajustes para ampliar y facilitar la participación ciudadana en consultas, incluyendo la regulación de la misma. Ajuste al Financiamiento de Partidos: Reducción del financiamiento público a los partidos políticos, con el objetivo de disminuir el gasto total en materia electoral. Al parecer no toca la permanencia del PREP.
Hemos de matizar el tema cuando se conozca el texto, lo exhibido el miércoles pasado fueron unas láminas de power point, ya que se conozcan las letras chiquitas del proyecto veremos si toca los puntos centrales de lo que ocurre en los congresos estatales y presidencias municipales.
A la presidente, le parecen mucho 20 regidores en ciudades como Acapulco o los casi 30 de Monterrey; y sin la asesoría constitucional adecuada, critica la figura de los regidores y síndicos sin considerar que son la base de la representación política de la ciudanía de un municipio.
En Nayarit, si es un oprobio y un verdadero ataque a las finanzas públicas de los Ayuntamientos de que los regidores de Santiago Ixc. ganen 120 mil pesos mensuales y los de Tepic ni se diga, con sueldos mensuales de más de 130 mil pesos, siendo como son unos inútiles e incapaces de representar adecuadamente los intereses comunitarios.
El proyecto anunciado, sin duda toca las bases del federalismo que es la autonomía de los estados y en el artículo 115 de la Carta Magna fundamenta el federalismo al establecer al municipio libre como base de la división territorial, política y administrativa de los estados.
El federalismo mexicano se fundamenta en la unión de entidades federativas que, si bien reconocen una soberanía nacional única, son libres y soberanas en su régimen interior y conservan todas las facultades no expresamente delegadas a la Federación.
La nación mexicana adoptó la forma de república representativa, democrática y federal, compuesta por estados libres y soberanos en lo que a su administración interior se refiere, pero unidos en una federación establecida por la Constitución.
Las entidades federativas tienen autonomía constitucional que es la facultad de crear y modificar su propia Constitución y el orden jurídico interno, siempre que no contravengan la Constitución General.
Quizás por su formación académica la presidente Sheinbaum no lo sabe, este centralismo que dibuja su anunciado proyecto, en el siglo XIX fue apoyado por conservadores y concentra el poder en la capital y limita la soberanía local, y se resolvió en la constitución de 1857 y claramente explícito en la carta de 1917 estableciendo nuestro federalismo donde el poder se distribuye entre los estados y la Federación, con gobernadores electos y soberanía interna.
República centralista implica la forma de ser gobernados por leyes emitidas desde el centro. Y no, pues así se desdibuja aún más, el estado constitucional de derecho que Morena está aboliendo.
Contacto.- cronicaslip@gmail.com
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