· Peculiares condiciones sociopolíticas
· Escenario para luchas políticas
En el devenir del siglo XXI, México ha vivido de la ilusión a la desilusión y el desencanto, la alternancia democrática en la presidencia de la república y en la mayoría de las entidades de la república desde el 2000, auguraban un perfeccionamiento de la democracia niña mexicana, y que nuestro país se encaminaba a fortalecer su sociedad con instituciones fuertes y con eficaces controles constitucionales.
Respeto a la ley, contrapesos a la institución presidencial, elecciones libres y creíbles, pluralidad política en el congreso federal y respeto a las voces críticas, con una delincuencia mantenida en sus cotos sin que fuesen un factor real de poder, crecimiento económico con superávit fiscal, deuda pública controlada y escenarios promisorios en la economía.
Pero la democracia electoral y la libertad política, así como el respeto a la ley y a los procesos electorales se fue al traste a la llegada del populismo ramplón de López Obrador que haciendo uso y abuso de las reglas del sistema llega al poder para desmantelar la república y modificar la estructura jurídico política del Estado mexicano, por una autocracia populista, la antesala de un régimen dictatorial.
La herencia de Sheinbaum al parecer ya no tiene futuro; el imperativo político, extralegal, económico y de fuerza militar de los gringos es un nuevo factor que vino a alterar el cumplimiento de los legados perversos del ex presidente.
Y nunca como antes, un presidente de la república tuvo un escenario en el ejercicio del poder con tantas complicaciones, la agresiva conducta del presidente Trump le ha servido para contener y en su caso eliminar a tres de los enclaves de poder que le dejó su antecesor, Ricardo Monreal, Adán Augusto y Andy López Beltrán.
Los últimos acontecimientos han sido dramáticos y definitorios, se cumple la advertencia de Porfirio Muñoz Ledo quien poco antes de morir dijo en una conferencia, que “Andrés Manuel está equivocado, si cree que puede heredarle las complicidades del narco a su sucesor.., será otro escenario y la delincuencia no va a aceptar pactos con un nuevo presidente..”
Conforme a las teorías políticas revolucionarias, las condiciones actuales que tiene México, son las adecuadas para el surgimiento de una corriente opositora con extraordinarias expectativas para enfrentarse al oficialismo; y sin embargo no existe..!
Los partidos políticos tradiciones PRI, PAN, PRD carecen de respetabilidad social y política y los devaneos de MC, no son capaces de convocar en serio a una movilización nacional para contener la destrucción de las instituciones que le daban sostén a la república democrática de derecho.
No es normal que una sociedad como la mexicana demuestre tanta abulia y conformismo cuando se le han quitado los instrumentos legales para su defensa ante las atrocidades del poder; ¿la causa..? el justificado temor a las amenazas del Estado y de la narco delincuencia el otro brazo armado del poder.
No existe en las nuevas generaciones una conciencia de clase ni normatipos políticos a seguir; el oficialismo no tiene Némesis, las purgas obligadas por el factor gringo van a remodelar el ejercicio del poder y del grupo compacto de Morena; pero.., será suficiente para aglutinar a las grandes inconformidades soterradas en la sociedad, sobre todo en clase media y clase media alta..?
Estamos en la incertidumbre, y este escenario mexicano, ninguna teoría política nos lo puede explicitar a cabalidad; ni los textos de Victor Serge o Lenin nos pueden orientar.
Tiempos inéditos..!
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Contacto.- cronicaslip@gmail.com
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