Tres féminas en pos de la candidatura
- Espontaneísmo, falta de proyecto
- Hegemónica decisión cupular
Muerta ya –y de fea forma- la transición democrática que se inició en 1997, consumada con las elecciones del 2000, el ejercicio del poder con el entronizamiento del mesías que creó Morena y ese rimbombante acrónimo la 4T en la cual se asumen con infinita soberbia y licencia histórica, que son los continuadores de las grandes transformaciones jurídico políticas que ha tenido México desde el siglo XIX, las elecciones estatales vuelven al esquema autoritario del viejo PRI.
Pero con un nuevo rostro, el de la zafiedad, el del irrespeto absoluto por las formas y la urbanidad política; la política electoral es ahora burda, descarnada, sin ética alguna, sin respeto no solo a las formas republicanas, sino al marco legal que nos rige, llegando al inaudito de negar la realidad, los hechos que vulneran las normas, simplemente tienen la desfachatez de negar su existencia y de torcer la ley a su propia conveniencia.
De ahí que las decisiones para designar candidatos a gobernar las entidades de la república es una decisión de la presidencia de la república atendiendo la dinámica de las ambiciones desatadas -en cada entidad- de todas sus tribus y corrientes que no saben ni respetan lo que significa la militancia partidaria.
Un PRI remodelado, pero feo y vulgar, un frankestein tropical.
En el largo milenio del PRI, el proceso sucesorio arrancaba una vez que el gobernador en turno rendía su cuarto informe de gobierno; se mandaba a un delegado nacional, que era algo así como un buscador de estrellas, ya que escuchaba las voces de todos los sectores del institucional, a los liderazgos regionales, a los líderes de gremios y los hombres connotados de las empresas y sus organismos camarales.
A un año de las elecciones el delegado nacional le daba al presidente del CEN el panorama completo de la realidad política del Estado y las dos o tres opciones para que el presidente de la república decidiera al candidato; a la par, el Cisen de la Secretaría de Gobernación también por las mismas fechas tenía el informe de la realidad política y de sus posibles amenazas generadas por una decisión equívoca.
En el caso Nayarit, de Morena, ya tienen semanas (o meses..!) promoviéndose la edil de Tepic, Geraldine Ponce y la legisladora Jazmín Bugarín; la primera con la ignorancia del sistema político y su caótico ejercicio del Ayuntamiento de la ciudad capital y el desprestigio mayúsculo de tener a su concubino como alter ego –gerente de la administración municipal- del ejercicio del poder.
Por su parte, la senadora cuyas raíces serranas están en Huajimic, a su paso por la cámara de diputados estéril e intrascendente y su actual escaño, ha sido una figura decorativa, para juntar los votos de su ahora partido verde aliado por Morena; que no ha hecho absolutamente nada por el pueblo de la entidad, ni ha enarbolado ninguna de las causas más sentidas de los nayaritas.
Ambas estiman que poniendo su linda cara junto a la de la presidente Sheinbaum, ya tienen el hándicap a favor para obtener la candidatura.
Varones, de Morena se menciona a Pavel Jarero quien él mismo se ha descartado para la próxima sucesión, ya que ha confesado a sus íntimos que la siguiente elección al gobierno de Nayarit, la pierde Morena por el desgaste y el desprestigio que tiene el actual gobierno; y que se espera para al 2033.

Y el edil de Bahía de Banderas, Héctor Santana cuyo infantil protagonismo le ha colocado como un político que desconoce el difícil territorio de la gobernanza y con serios yerros en sus acciones al frente del Ayuntamiento de BadeBa.
Y como el que se invita solo –metiéndole serias cantidades de billetes- a las elecciones del municipio de Tepic y del gobierno estatal, aparece de nuevo Adahán Casas, empresario ingenuo que no tiene absolutamente ni la remota idea de lo que es un proceso electoral.

Y del bloque opositor, sin duda, la única opción viable para tener la candidatura con serias posibilidades de ser electa si tiene un verdadero equipo profesional de martketing, está Ivideliza Reyes, del mero Puente de Camotlán, mujer capaz y experimentada, no dada a las frivolidades y con ovarios suficientes para enfrentarse a las acciones del poder.
Así, desde este espacio, vemos el precario y rocambolesco panorama preelectoral.
Contacto.- cronicaslip@gmail.com
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