UN DISCURSO LOZADISTA..!

Luis Ignacio Palacios 26/07/2021 Comentarios
UN DISCURSO LOZADISTA..!
  • Diputados resuelven entuertos de la Ley del Notariado
  • Diputado Langarica, defiende iniciativa del Ejecutivo

El diputado Ignacio Langarica Ávalos tuvo una destacada y decidida actuación al interior de las bancadas y en su participación pública en la última sesión extraordinaria de la casi extinta XXXII Legislatura; resolviendo dos entuertos que son competencia del ámbito del poder ejecutivo; el primero de ellos se refiere a la obsolescencia de la Ley de Notariado local, que a costa de acomodaticios escenarios que vienen desde el inicio del sexenio de sátrapa de la Mololoa, que reformó la considerada “Ley modelo”, para seguir mamando y dar de topes.

Lo que permitía que a los notarios chiquitos, es decir a los notarios suplentes, hijos de sus progenitores Notarios en ejercicio, sin pudor alguno pudiesen ejercer la función fedataria, en ciudades e incluso en demarcaciones distintas en dónde su Fiat está otorgado.

La iniciativa presentada por el diputado presidente señala que “Nos vemos en la necesidad de plantear adecuaciones a la Ley del Notariado para el Estado de Nayarit, a efecto de crear un instrumento jurídico que permita adecuarse a las necesidades que sobre la materia imperan en el Estado.

Las adecuaciones que se plantean tienen como finalidad que el Notario titular tenga la posibilidad de celebrar un convenio de asociación con su suplente adscrito, a efecto de que éste último pueda contar con la misma fe, personalidad y capacidad jurídica para actuar indistintamente, dentro de la misma notaría y en un mismo protocolo..”

De esta manera, se consolida el desempeño de las funciones de los notarios suplentes, para consolidar el desempeño de sus atribuciones conforme a la Ley; adicionando el artículo 179 bis y reformando párrafos del 180 de la Ley en comento.

Así, se regularizan los pecados veniales que cometen de continuo los listillos notarios suplentes con la venia de sus progenitores; es de esperarse que Juan Pancho, actúe en consecuencia y deje de permitir la manga ancha de los fedatarios en sus actuaciones fedatarias.

DEFIENDIENDO A MANUEL LOZADA

Con una inusitada atingencia, el gobernador Toño Echevarría a finales de su administración, nos resultó Lozadista..!  el personaje que historietadores locales (los viejos que ya murieron, no me refiero a los nuevos que hacen libros sobre los gobernadores) lo han ubicado en los extremos, líder precursor del agrarismo mexicano y reivindicador de los derechos de los pueblos originarios; y a su vez, el más traidor a una patria por entonces inexistente, al servicio de los feudos locales y vasallo del imperio de Maximiliano.

En el gobierno del tribuno Celso Delgado, a fuerza de insistirle el cronista, se metió en este tema, el rescate de Manuel Lozada, y trajimos a una vaca sagrada del Colegio Jalisco, mi particular amigo José María Muriá, quién con su vitriólico discurso definía a Lozada como oportunista y gavillero; frente a los documentados argumentos que señalamos, para explicar que Manuel Lozada, fue un actor singular de los momentos definitorios no solo del occidente del país, sino de todo México.

Auxilió al ejército republicano que traía Ramón Corona desde Sinaloa yendo para Guadalajara, les permitió acampar en el convento de La Cruz y los avitualló con dos mil mulas cargadas de municiones y comestibles; rechazó el grado y la espada que el emperador Maximiliano le ofreció, manteniendo su neutralidad en la guerra contra la intervención francesa.

Recibió a Porfirio Díaz en sus dominios, que aquí estuvo fraguando la insurrección de La Noria cuando el juarismo lo expulsó del gobierno por demandar la no reelección del oaxaqueño. En fin, con el estudio sistemático y racional de la historia, tenemos Manuel Lozada para todo tipo de exégesis.

Bien, pero al buen Toño Echevarría no solo hizo levantar una estatua equestre de Lozada; al cuarto para las doce, envía una iniciativa para que figure en el muro de honor del Congreso del Estado, el nombre de Manuel Lozada; ejercicio que no fue cabildeado con los diputados irredentos y que tampoco fue socializado, cosa que se entiende porque careció este gobierno de operadores políticos y de una mínima comunicación política con los poderes y la sociedad.

Ahí es donde se inserta la labor del diputado presidente, quien supo y pudo resolver oposiciones a esta iniciativa y lo hizo de una manera espléndida; además del inherente cabildeo en comisiones, leyó un documento que de forma excelente, sienta las bases argumentativas para la procedencia de tal iniciativa.

En este espacio, por considerarlo de suma importancia para registrar las acciones trascendentes de la XXXII Legislatura, reproducimos la totalidad de este documento:

Pedí la palabra para expresar mi voto a favor del dictamen.

Al propio tiempo la pedí, para solicitar el voto aprobatorio y unánime de todos ustedes.

Enfática y decididamente coincido con los términos contenidos en el dictamen con proyecto de Decreto que se presenta a nuestra consideración.

Como nieto que soy de familias campesinas;

Como hijo orgulloso de maestros de escuela;

Como profesor que soy y he sido;

Como apasionado de la historia de mi tierra;

Y sobre todo como nayarita y con el honor de ser parte de esta Trigésimo Segunda Legislatura que ya toca a su fin.

Mi voto será a favor.

En efecto, expreso convencido que es de justicia y un deber de conciencia histórica, hacer que el nombre de Manuel Lozada se inscriba con letras doradas en el Muro de Honor de esta Sala de Sesiones Benito Juárez del Honorable Congreso del Estado de Nayarit.

En este muro están los nombres de algunas de las personas -hombres y mujeres-  que en el pasado se destacaron por sus grandes y señalados aportes a este espacio de la República el cual, a partir de hace ya 104 años, convertido en entidad federativa, lleva con explicable orgullo el nombre de Nayarit en honor del Caudillo Indómito -diría Amado Nervo nuestro poeta mayor- el Rey Nayar.

En este Muro están grabados los nombres de quienes con sus hechos y sus obras, protagonizaron en distintos planos y distintas épocas, el acontecer de esta tierra nuestra y de nuestros mayores.

Por eso en él conviven y en su nomenclatura se dan cita, personajes que aquí nacidos, hicieron que naciera una patria libre;

En este Muro de Honor se evoca a quienes lucharon y defendieron palmo a palmo, estos espacios de los que fueron dueños originarios y legítimos y sobre los cuales hicieron florecer admirables culturas que hoy mismo nos siguen maravillando.

Aquí están precursores de nuestra independencia como nación;

Aquí están aguerridos defensores de la república;

Aquí se leen los nombres de los primeros   adalides del federalismo como modo de convivencia y de unidad política;

Hacen presencia invencibles soldados de la soberanía en nuestro amanecer como nación y por la cual entregaron la vida, aquí cerquita en San Blas o en el legendario Chapultepec.

En este Muro de Honor pasan lista, al lado de los precursores revolucionarios y luchadores sociales, los constituyentes de la república que a Querétaro fueron llevando la voz de esta parte de México y regresaron luego de conseguir que en la Constitución se acunara el nacimiento de Nayarit como entidad federativa, libre y  soberana;

Junto a todos ellos los artistas, los escritores, los poetas, los maestros y las maestras que en otras épocas fueron esclareciendo el discurrir de Nayarit a partir de  esclarecer e iluminar con el conocimiento, las mentes y los corazones de sus alumnos.

Junto a todos ellos que también tenga lugar de honor el nombre de Manuel Lozada.

Hombres y Mujeres como todos los demás que están en él.

Hombres y mujeres de carne y hueso.

Con virtudes y defectos, con aciertos y desaciertos como es dable en la naturaleza humana.

La inscripción de sus nombres no implica ni ha implicado nunca un falso proceso de santificación. Sería resbalar en los pasadizos del maniqueísmo: de este lado los buenos, enfrente los malos…..

Es en todo caso y tan solo, el reconocimiento en justicia de como lo que aportaron en su tiempo y lugar fue valioso, fue grande, fue importante y de tal peso y dimensión que supera y muy lejos el tamaño de lo que pudieran haber sido sus errores.

Nada ni nadie y menos en el tiempo que le toca vivir está exento de la controversia. Un rápido repaso por las páginas de la historia de cualquier pueblo o país así lo prueba.

A medida que las investigaciones históricas serias y a profundidad han ido avanzando, ha quedado fuera de toda controversia el papel importantísimo y definitorio que Lozada tiene en la conformación de Nayarit nuestra tierra, como un ente político singularizado e independiente dentro del concierto político y social de nuestro país.

Sin Lozada, Nayarit seguramente  no habría dado con don Benito Juárez el primer paso hacia su emancipación política al convertirse primero en Distrito Militar y más tarde en Territorio Federal ya con el presidente Díaz.

Sin la lucha indígena de Lozada, inicialmente  desde los picos de la sierra y luego en una dilatada región occidental del país, se habría retrasado aún más el reconocimiento y la justicia que aún hoy día no llega a plenitud en favor de los pueblos originarios.

Sin Lozada y antes que ningún otro su lucha denodada por la tierra, problema básico del México naciente, epicentro de lo que luego sería la revolución mexicana, la mirada del país habría tardado más en tratar de atender esa dolorosa llaga social.

Concluyo: rebelde contra las injusticias, guerrero valiente,  inalcanzable –salvo por la traición, diría el historiador Jean Meyer-  primer líder agrarista de nuestra historia local y nacional gracias al cual los indígenas recuperaron algunas de las tierras de las que habían sido despojados, activador de los primeros repartos agrarios de los que da cuenta la última parte del siglo XIX mexicano; dueño de una innata intuición política combinada con su fuerza militar, logró que esta parte del país jamás cayera en poder de tropas invasoras y  sobre todo, lograr que con su lucha este girón nuestro de la patria diera sus primeros pasos para alcanzar su reconocimiento como ente político libre y soberano dentro del concierto de la república, son los sobrados argumentos para que MANUEL LOZADA sea inscrito con letras doradas en el Muro de Honor de esta Representación Superior del Pueblo de Nayarit.

Es cuanto….     “

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

 

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