EL OCASO DE UN CUATRIENIO

Luis Ignacio Palacios 10/06/2021 Comentarios
EL OCASO DE UN CUATRIENIO
  • Termina una accidentada administración
  • Acontecimientos cruentos le impactaron
  • Mejor imposible, el triunfo de Miguel Ángel

El gobierno de Antonio Echevarría García, se apresta al cierre de su cuatrienio, prepara lo cosmético que será su cuarto informe de gobierno, que pasará ante el congreso local, como fue el anterior, sin que se considere por la clase política o por la comentocracia local como un acontecimiento que constituya un hito político trascendente para la administración.

Es la suma de su pasión por los equívocos, o la consumación del extraño talante con el que se comportó el gobernante con su pequeño –y odioso- e ineficiente equipo de trabajo; el darle la espalda al pueblo, asfixiar a los medios locales, escritos, radiofónicos y de la internet, fue una divisa que realizaron con morboso placer. Solo la exitosa empresa de Antonio R. Tello, fue la beneficiada con convenios de publicidad gubernamental.

Y así les fue, nunca como antes sin plumas que le defendiera, fue vilipendiado un gobernante, encerrado en sus espacios, no supo o no quiso tender puentes con las organizaciones gremiales de todo tipo, se dedicaron a atender las urgencias y al ejercicio patrimonialista del poder.

El político que asciende al poder ejecutivo, tiene la enorme posibilidad de hacer muchos amigos y de ayudar a potenciar las vocaciones productivas de gremios, de organizaciones empresariales y, desde luego a sus amigos y familiares; Toño prefirió esto último, y las resultas de la fiscalización que en estos dos años está haciendo la Auditoría Superior de la Federación da cuenta de ello.

El novel gobernante no hizo amigos, se enemistó con medio mundo, despreció la crítica de medios y de personajes con experiencia que ejercen el oficio de pensar, vaya..! hace poco tiempo, los trascendidos del círculo cercano a su familia daban cuenta de que tuvo serios diferendos con sus padres.

El huracán “Willa” y la pandemia del coronavirus, puso a prueba el ejercicio del poder, y fue la sociedad, los colectivos y organizaciones no gubernamentales quienes pusieron el ejemplo de solidaridad con los afectados.

Con el arcaico –pero eficaz- maquiavelismo de su gurú de cabecera, Jorge Aníbal Montenegro, abrieron muchos frentes legales, judiciales y políticos que, como se aprecia, no les alcanzó su cuatrienio para cerrarlos; mal y tarde llega el encarcelamiento de su predecesor, un Roberto Sandoval víctima de sus propios excesos y de esa exultancia de despreciar el marco legal que nos rige.

Para su fortuna, en el cierre de su administración aparece el senador Miguel Ángel Navarro, quien le propicia trascendentes acuerdos con Hacienda y presidencia de la república, para facilitarle la renegociación de la deuda y aportaciones extraordinarias para paliar la endeble hacienda estatal, incluída la quiebra de la Universidad Autónoma de Nayarit.

Ahora como gobernador electo, el pugüeño ha manifestado que su gobierno no será de confronta ni de revanchas; y eso, es miel sobre hojuelas a los oídos de los funcionarios del poder ejecutivo que no solo metieron la pata sino las dos manos para servirse con la cuchara grande; empero estas definiciones del gobernador electo no implica la exoneración gratuita de aquellos que hayan cometido tropelías en el ejercicio de sus funciones y con recursos públicos.

Y pertinente señalarlo, dadas las características del actual escenario político gubernamental, existe un poderoso factor que aún medios locales no le dan la importancia que tiene, Toño Echevarría supo construir una excelente relación con el presidente López Obrador, que sin duda le servirá para la salvaguarda de sus intereses post gobernante.

A tres meses de su ocaso, este gobierno termina como quisieron que fuera, una administración gris, sin brillo, sin adherencias populares, sin alegría, sin entusiasmo, refractario a las críticas y acotados en sí mismos.

Y de logros de este gobierno, rescatamos como dos atinadas acciones, la Ley burocrática que tiene los elementos para racionalizar salario y prestaciones con la burocracia y las adiciones a la Ley orgánica de la UAN, que les posibilitó a los docentes tomar en sus manos el gobierno interior, y ellos, medrosos y faltos de valor, no se han atrevido a utilizar el artículo transitorio que les puso el gobierno para actuar en consecuencia.

Sin duda, no se les va a extrañar…

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