SI, ES OTRA NUESTRA REALIDAD

Luis Ignacio Palacios 20/07/2020 Comentarios
SI, ES OTRA NUESTRA REALIDAD
  • Los días felices que no volverán jamás
  • Encontrar nuevos roles en lo social y lo cotidiano

A mediados del mes de marzo del 2020, con las noticias de la pandemia que venía de otros países, ante la inacción gubernamental, muchos actuamos en consecuencia, asumimos las medidas de seguridad que por entonces parecían extremas; usando de inmediato el tapabocas, antes de las resoluciones de las autoridades que recomendaron las indispensables medidas de sanidad colectiva; fuimos objeto de extrañeza en los empleados del poder judicial y de la FGE.

Esa realidad social, se ha ido para siempre.! Éramos felices y no nos percatábamos de que el cúmulo de bienes y satisfactores de los que gozábamos, nos proporcionaban un estado de bienestar y en ocasiones con pequeños lujos; llegaba la pandemia y la incredulidad social era (o sigue siendo) la norma; compramos otros garrafones de agua, llenamos la alacena con latería, y los refrigeradores con carne, pescado y camarones.

No compramos en exceso papel sanitario, pero si una buena dotación de cuartitos de cerveza; el consumo de frutas y verduras, los primeros 30, 40 días lo hicimos con servicio al domicilio; luego avanzamos en el conocimiento de las medidas de cuidado en las personas y en el hogar; hoy ya no es extraño, desinfectas las bolsas de compras, y una a una se lavan las frutas y las verduras, aún los envases de todos los otros alimentos.

Nadie sabía del kit de desinfectar zapatos, quitarte la ropa una vez que saliste al super, al trabajo o a la farmacia; y bañarte las veces que sea menester cada vez que aún protegido inter actúas con la gente. Tenemos que actuar como si fuésemos infectados asintomáticos o si como las personas a las que vemos lo fuesen. Higiene en extremo, protección por respeto a tu persona y a los demás.

No se vale hacer trampa, las medidas de protección y distanciamiento funcionan, pese a los datos de infectados y fallecidos que nos abruman a diario; esto que sucede es lo normal en una pandemia; y no fallamos, lo que sucede que, a lo que nos enfrentamos es elusivo, multifactorial y poderoso; se requiere a la de güevo, que todo mundo se mantenga protegido mientras la pandemia hace lo suyo.

Hoy muchos confinados luego de cuatro meses, estamos hartos..! y se tiene la sensación de rendirse, de pensar que lo que se está haciendo en el hogar no sirve; pues sí sirve y mucho. Hay que ver a la familia como un todo, si alguien se arriesga, todo el grupo social está en riesgo; las cadenas de contactos se extienden y se complican con extraordinaria rapidez.

En Alemania hicieron un meticuloso seguimiento del cómo se infectaron en una fábrica, luego que una doctora china visitó Wuhan; y no hallaban el vínculo entre el paciente 12 y el 13, que trabajaban en áreas diametralmente alejadas y no tenían contacto en el trabajo; al hacer una retrospección descubrieron que estando ambos de espaldas en el comedor, el paciente 13 le pidió el salero al paciente 12, y ese breve contacto bastó para la infección…!

Hoy existe abundante información, el virus se transmite en el aire, en lugares cerrados, se queda hasta 5 horas en el aire, se requieren ventanas abiertas y que el aire salga de los espacios (oficinas y centros de trabajo cerrados) en los que se encuentran las personas. Y para los convencidos de la teoría de conspiración de las fuerzas oscuras, las estadísticas lo señalan, más del 70% de los fallecidos pertenecen a sectores que sociológicamente son pobres, mal alimentados, sin educación, con hacinamientos y falta de higiene en sus hogares y en sí mismos.

Entonces colegimos, el virus va a matar a los pobres, a los desnutridos, a los gordos y al lumpenaje sin educación.

LA CRUEL ESPECTATIVA

Ya con todos los estudios que se hacen en instituciones del extranjero, en países desarrollados que han llevado a cabo efectivas políticas en sanidad y en la economía, para México nos espera un futuro inmediato nada halagador; los que visualizamos que en septiembre esto se normalizaba; pues las malas noticias nos abruman, en septiembre o si acaso en octubre, descenderán los contagios; para entonces, se habrán contaminado más del 50% de los mexicanos.

Y fallecidos serán en cientos de miles.

Y la nueva realidad, será para fines del primer trimestre del 2021; al virus no se le puede engañar; tiene que enfrentarse con responsabilidad personal, social y colectiva; será uno más de los que llegaron para quedarse, tendremos vacuna que costará miles y el lumpenaje seguirá contaminándose, porque carecemos de gobiernos que no fueron capaces de actuar con responsabilidad y perspectiva histórica.

Las distracciones y los pequeños placeres que teníamos, hoy se añoran; los paseos, ir a comer a un restaurante, comer mariscos en la calle; tomar una cerveza en el Bar. Y en el trabajo, saludar con afecto, estrechar la mano amiga, abrazar a tus seres queridos, a los amigos en su cumpleaños. Y para los lúdicos, hacer ejercicio, ir a caminar, andar en bicicleta en la playa, nadar en el mar, comerse un zarandeado y ceviche en una ramada en Matanchén. Llevar a los nietos al karate o al ballet.

Ésas actividades cotidianas, sencillas y simples, como las oscuras golondrinas de Bécquer, no volverán jamás; la gente harta del confinamiento está saliendo, con efectos catastróficos en la economía, se enfrenta a las terribles consecuencias de la desobediencia, somos ya un país de liberticidas, y los millones de pobres, hoy gracias al desastroso gobierno del pejeganso, se han duplicado, con el drama que por vez primera 12 millones de mexicanos más, ya saben lo que es tener hambre.

Se está formando una sociedad clasista, de guetos, de espacios exclusivos y de marginación al lumpenaje. Los pobres cada día más pobres y la mayoritaria clase media, pauperizada en extremo. Resiliencia es la palabra, asumámosla sin miedo y con responsabilidad; cuidemos a la familia, esposa, hijos, nietos, mascotas; y cuidemos a Nayarit y este sufrido México, que sin duda, merece mejor suerte.

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

Interactúa con el autor, deja un comentario u opinión »

Ir al contenido