PODER JUDICIAL ¿APTITUD O ACTITUD..?

Luis Ignacio Palacios 16/07/2020 Comentarios
PODER JUDICIAL ¿APTITUD O ACTITUD..?
  • La importancia de la aptitud para desempeñar una función
  • Inherente la actitud del empleado que atiende al justiciable

Ahora con la vigencia de los acuerdos de los plenos del Tribunal Superior de Justicia y del Concejo Estatal de la Judicatura, se revelan las conductas de los empleados y  funcionarios en sus formas de atender al justiciable, a los Abogados litigantes; y es que la semi suspensión de la administración de justicia impacta de una manera trascendente en el tejido social, en la dinámica del tráfico inmobiliario y en las condicionantes de los sujetos procesales, sean civiles, mercantiles, penales o familiares.

Hemos de señalar por ejemplo, que al no asistir a los sitios en donde se encuentran los juzgados, y en las materias en la cuales no se han detenido los términos procesales, pues se impone visualizar el Boletín judicial en la página de Internet del TSJ; ¿y qué sucede..? pues la página de entrada, tiene -al menos en mis computadoras- avisos de los programas de anti virus para no abrirse, merced a que es peligroso para la PC.

El que esto escribe, entra a la página del poder judicial mediante el enlace que tiene el Poder legislativo; y aún de esta manera, el antivirus me señala «no es seguro», luego veo que no se encuentra actualizado el directorio de la ubicación de los jueces, que son los titulares de los juzgados de primera instancia. Y lo grave, el boletín judicial no está actualizado, al menos en el rastreo de cuatro o cinco juicios civiles y penales que llevo, tienen un retraso como promedio de un mes.

Estos tópicos de lo que sucede en el portal de internet, pues es una deficiencia que no es definitoria, hay que ir al juzgado para actualizar la información; y … ¿si mejor hablo por teléfono con la notificadora o la secretaria de acuerdos..? al fin y al cabo solo se trata de conocer si a tu contraparte ya le notificaron tal o cual acuerdo. Lo hago y la empleada del juzgado me dice que «disculpe, pero esa información no se la puedo dar por teléfono….» tratando de ser educado, le insisto -oiga, usted sabe que sí soy parte en el juicio (o defensor de los procesados) quiero que comprenda que por las condiciones en que nos encontramos es un tanto complicado ir al juzgado.., y me contesta: «pues dice la Juez que si quiere enterarse de las notificaciones, que tiene que venir al juzgado…».

Y pues ándale, tiene que cambiarse el Abogado, vestirse como tal, llevar guantes, tapabocas, careta, líquido sanitizante y toallitas ídem, para acceder al juzgado y enterarse de que la funcionario que uno busca ¡no está..!  hay que esperar y constatar que las empleadas (en los juzgados penales) no traen puesto su tapabocas y no respetan en absoluto la sana distancia, el local está cerrado y sin la ventilación necesaria para evitar contagios.

Cuestión muy diferente en los juzgados civiles, mejor actitud para atender al justiciable de las jueces, secretarias de acuerdos y notificadoras; te llegan los correos electrónicos a tiempo y si requieres de copias de traslado, le las envían por mail o te la entregan físicamente, solo hacer cita previa y listo.

En el edificio de la avenida México, ayer pude constatar que personas que tienen litigios acuden sin Abogados patronos y los empleados que atienden, que no son letrados, y no proporcionan la información adecuada; y la gente se amontona en la entrada, sin guardar la sana distancia; el que esto escribe le dijo al empleado que tenía cita para recoger unas copias, que me permitiera el acceso; y modosito me dijo: «pues espérese hasta que venga la empleada del juzgado…».

Y me vi en la necesidad de hablar por teléfono para avisar que ya estaba afuera como todas las personas, en la banqueta, bajo el sol y tratando de no estar apelotonado ahí en la entrada.

Y esto me recuerda a la recurrente expresión de uno de los magistrados que integran el TSJ, que me dice: «mi querido Abogado, aquí en muchas oficinas hace falta, no solo la aptitud para ser parte del poder judicial, también se requiere actitud..! ser pro activos, amables con el justiciable..».

He comentado algunos de estas cuestiones que ponen en riesgo la salud de los empleados del poder judicial con el magistrado presidente Ismael González Parra, quién me dijo «si vieras amigo Palacios, hemos mandado tapabocas, caretas a los lugares que tienen que tratar con familias y justiciables.., y ¡no se los ponen..! vamos a promover en el Consejo que se aplique correctivos que sean ejemplares…»

Quienes trabajan en el poder judicial y también en otras dependencias que tienen que ver con la procuración y administración de justicia, están obligados a prodigar sus servicios con diligencia y atenciones para el justiciables; son tiempos de la chingada y hay que andar en asuntos judiciales, dado que esta condición excepcional nos revela lo gandalla de las personas desobligadas que no pagan sus pensiones alimenticias, que no pagan las rentas de sus locales comerciales, que utilizan todos los artilugios procesales para alargar innecesariamente los juicios.

La administración de justicia, como vemos, con esta pandemia, tiene mayores grados de dificultad, empero, no debe detenerse, deben mejorar los servicios; bien harían los titulares de los juzgados de primera instancia, no ser tan displicentes y aplicar un poco de sentido común, entender que para un Abogado es una re chinga ir a los juzgados por una simple información que bien puede proporcionarse por teléfono o por correo electrónico.

Y en los poderes ejecutivo y legislativo, deben ya de ponerse a pensar lo indispensable que significa mayores recursos financieros al poder judicial para instrumentar los juicios en línea, salir del subdesarrollo judicial, pensar en grande, actuar en grande, son cuestiones de enorme importancia para la sociedad.

Antes de los chiflidos de las organizaciones de letrados, esperemos que estos y otros temas sean materia de análisis en la próxima reunión de plenos del poder judicial de Nayarit; la sociedad, los justiciables y los Abogados litigantes, hemos de reconocérselo…

Y las atenciones en las dependencias de la Fiscalía General…? Uh uh..! para llorar, una soberana monserga para entrar al edificio de la FGE, en dónde siempre «está en reunión» el funcionario que uno busca, y es tal la displicencia de las secretarias particulares, cuando uno logra comunicarse telefónicamente, que ellas al igual que sus jefes «están atendiendo gente, y no le puede contestar…»

Pero eso no es nada, comparado con la respuesta de un agente del Ministerio Público foráneo, al inquirir telefónicamente por el acuerdo que debe dictar en una carpeta de investigación, luego de haberse otorgado el perdón del ofendido, me dice el muy orondo «esa información no se la puedo dar por teléfono…» oiga, vea al inicio de la carpeta, soy el defensor del presunto imputado, ahí está mi cédula que es la número tal y recibo notificaciones en este correo.., «nó..! no se la puedo dar, tiene que venir a la oficina..» bueno, me puede dar su nombre por favor…? «tampoco se lo puedo proporcionar…» y me cuelga..!

Híjole..! uno esperaría que el dilecto Fiscal General, Petronilo Díaz Ponce, tenga conocimiento del cómo se las gastan sus subordinados….

 

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