EL PODER INVICTO DE LA MUJER

Luis Ignacio Palacios 02/03/2020 Comentarios
EL PODER INVICTO DE LA MUJER

 

  • Dios es mujer, primera concepción deísta
  • Abolir el machismo, sociedad igualitaria

Una de las figurillas más antiguas encontradas en cuevas del primer homo sapiens, es un cuerpo de mujer desnuda amplias caderas, grandes mamas, y un sexo marcado, que según los arqueólogos corresponde a la primera representación de la divinidad; se colige entonces que Dios es Mujer, (la mayúscula es del escriba) en ese cuaternario primero, se deifica a la creación.

Hemos de entender de que los primeros humanos no relacionaban el acto sexual con la concepción y luego de nueve meses del nacimiento; de ahí que la primera forma de organización social haya sido el matriarcado y con ello, la poliandría (el poder de la mujer con muchos hombres).

En este tenor, la figura de la creación, de la naturaleza, de la dadora de vida, sea siempre mujer, en las sociedades más añejas en lo que hoy es Europa, aparece con los Celtas, la diosa Surya, Gea, la madre tierra, la gran diosa de los antiguos griegos; en América, Pachamama de los Incas; en la mitología azteca, Coatlicue es la diosa de la fertilidad, patrona de la vida y de la muerte, guía del renacimiento, la madre de Huitzilopochtli. También recibió los nombres de Tonatzin, “nuestra madre venerada” y Teteoinan, “madre de los dioses”.

La mujer pintada de blanco, la diosa madre de las naciones apaches; y Veshalica, la diosa de los coras y wirraricas, la figura femenina es el principio dador de vida en todas las latitudes de esta humanidad.

Decenas de miles de años después, con la aparición del patriarcado, destronan al Dios Mujer y aparecen las figuras masculinas y se inicia la aberración de las religiones, en dónde el dios es antropomorfo, es el hombre quién crea a la humanidad.

EL PODER FEMENINO, EL MIEDO MASCULINO

Uno de los más grandes misterios para el hombre ha sido, la sexualidad femenina, ahí radica su poder, se ha escrito con razón que la sexualidad de la mujer, le dio forma a la evolución humana; y en una paradoja suprema, el nacimiento se convirtió en la principal causa de muerte de las hembras de la especie humana. Y eso, lo saben nuestras mujeres y lo enfrentan cotidianamente como si fuera la cosa más natural.

En la especie humana, el propósito del sexo no solo lo es la reproducción; hay un cese prematuro de la ovulación, y, se conoce que algunas mujeres post menopáusicas tienen una mayor líbido –¡pero no lo dicen..!- ése es su secreto y ese es su poder, caso único en la naturaleza de los mamíferos, nunca antes ha existido en el reino animal, el punto crucial entre hombres y mujeres radica en que la hembra humana desarrolló una determinación de elegir conscientemente cuándo y con quién se va a aparear.

Esto es una forma de superar todos los circuitos instintivos que impulsan a las hembras de las demás especies de elegir al macho para aparearse; la hembra humana domina sus instintos, y puede negarse a tener sexo aún estando en ovulación; se puede negar a copular, y lo hace cuando le da su regalada gana.

De ahí que lleguemos a esta conclusión, la hembra de la especie humana ha alcanzado un control considerablemente mayor sobre los impulsos básicos del macho.

Y ya en esta era, el dominio de la iglesia católica, con curas varones inventaron la santa inquisición para exterminar a las mujeres que evolucionaron solas, sin  su auxilio, desarrollando su propia cultura, de las antiguas hechiceras, surgen las brujas.

Ya en el libro de Samuel aparece la Bruja de Endor: tiene el don de la adivinación y la nigromancia. La hechicera Circe fascina a Ulises y sus marineros en el canto X de La Odisea. Desde ahí surgen ya varios atributos de la bruja moderna: sabe de herbolaria, prepara todo tipo de pociones, venenos o remedios y, además, tiene la facultad de transformar a los hombres en cerdos, lobos o leones.

La bruja  aprende las artes místicas pero, antes que nada, es una mujer rebelde e insumisa. En el medioeveo, se calcula que en Europa exterminó la santa inquisición a centenas de miles de mujeres, que eran parteras y las acusaban de brujería, al grado tal que esta natural actividad se trocó en exclusiva de los hombres.

FEMINICIDAS

En la etiología de los delitos, ya han aparecido voces que encuentran la parte de la responsabilidad que implica haber sido Mujer/madre permisiva, ellas pensando que sus hijitos merecen todo, contribuyeron a la formación del narcisismo delincuencial; caso contrario, en el feminicida es que –materialmente- no tuvo madre, o si la tuvo fue golpeadora.

En los niños abandonados sin la figura materna está el futuro homicida.

Bien, este es el poliedro del poder femenino; hoy, salen furibundas azuzadas por feministas a ultranza –vulgo lesbianas- a protestar por el clima opresivo que tienen; me parece bién, pero su protesta no debe quedar en eso, en la estridencia, en la condena de la cultura machista, en las pintas a los mausoleos, será estéril si no se exigen cambios legales y culturales de nuestra sociedad.

Y son, precisamente ellas, quienes formadoras de las nuevas generaciones tendrán la palabra, ellas educarán a los futuros hombres que entiendan y practiquen el respeto a la igualdad de género o…, a los futuros feminicidas…

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

 

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