JUAN LUIS, LA DECEPCIÓN DE TOÑO

Luis Ignacio Palacios 20/12/2019 Comentarios
JUAN LUIS, LA DECEPCIÓN DE TOÑO
  • el peor escenario posible de las finanzas estatales
  • incapacidad orgánica para manejar los recursos participables

Uno de los ex empleados de la Secretaría de Administración y Finanzas, pese a que fue despedido, defiende al permanentemente vilipendiado Juan Luis Chumacero, señalando que “aunque venga un genio de las finanzas, no pueden con el paquete, por que ejerce el gobierno un presupuesto deficitario..” y se enreda en los laberintos de las tripas del sistema nacional de coordinación fiscal.

Los titulares del legislativo y del judicial, le han llevado la relación exacta de las participaciones que la federación envía regularmente al gobierno estatal, para conjurar el mantra que siempre tiene Chumacero: “no hay dinero..” y el gobernante le reclama explicaciones ante los documentos que le presentan, y Juan Luis se deshace en explicaciones, con esa terjetante y oscura verbalización que le es característica.

A la llegada de este gobierno, insuflado y con una exagerada convicción de sus luces y atributos de administrador de una empresa distribuidora de automotores, despidió de fea manera a las personas que ahí servían desde hace varios sexenios, gente responsable experta en los manejos de los recursos que la federación tiene para las entidades federativas. Y así les ha ido.

Es verdaderamente vergonzoso, que apenas en dos años de ejercicio, se les hayan regresado millonarias cantidades de recursos por carecer de talento y capacidad para armar los expedientes técnicos; y el resultado está a la vista, cero obra pública y cero inversiones a las actividades productivas de los sectores que tienen una vocación productiva.

Y lo peor, el desastre cotidiano cada quince días, que escamoteando los recursos programados y presupuestados para el gasto corriente, simplemente desaparecen; y ante los reclamos de los presidentes municipales, de los titulares de los OPD´s, de los otros poderes, de la UAN, etcétera, el sin par Chumacero, con ese voluntarismo inútil y extremo que le es propio, siempre responde: ”no hay dinero..”

Dejando muy mal parado al gobernador frente a todos los compromisos que le son inherentes a un gobierno estatal y más éste, que carecer de adecuadas políticas públicas. Ninguna entidad puede estar en quiebra, por más que sigan echándole la culpa al gobierno anterior, ya es de su exclusiva responsabilidad la distribución de los recursos para el funcionamiento del aparato gubernamental de toda la administración estatal y municipales.

PEQUEÑA LECCIÓN

El Fondo General de Participaciones se constituye con el 20% de la recaudación federal participable que obtenga la federación en un ejercicio como lo establece el artículo 2, de la Ley de Coordinación Fiscal. Y se necesita ser un experto y tener experiencia en el manejo de las fórmulas que se aplican para la ministración de tales recursos conforme a lo presupuestado por el legislativo federal.

La ignorancia de Juan Luis Chumacero y sus funcionarios es tal, que carecen del elemental conocimiento del porqué es de esta manera el diseño de la política del gasto público del Estado mexicano; al asignar los recursos de manera proporcional a la participación de las entidades federativas en la actividad económica y la recaudación, por lo tanto, lo que se pretende generar incentivos para incrementar el crecimiento económico y el esfuerzo recaudatorio de las entidades. ¡Es lo que no entienden..!

Las Participaciones Federales forman parte del Gasto No Programable, por lo que en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) aparecen como una estimación de lo que se espera se transferirá; por su naturaleza, no están etiquetadas, es decir, no tienen un destino específico en el gasto de las entidades federativas y municipios, ejerciéndose de manera autónoma por parte de los gobiernos locales.

A pesar de que no son recursos etiquetados, la totalidad de los recursos que se transfieren a órganos de gobierno están sujetos a fiscalización por parte de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), en coordinación con las entidades locales  merced a la Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas de la Federación, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 18 de julio de 2016.

Y nada más échenle una oteada al dictamen que hicieron del último ejercicio y verán las cifras de centenas de millones de pesos ejercidos indebidamente.

El gobernador aunque por su profesión debiera de estar obligado a imponer disciplina en Finanzas y en el gasto corriente, ignora el desbarajuste que tiene su íntimo amigo en esa dependencia, que debiera ser el motor de una sana política del gasto público; y no en lo que se ha transformado en esta administración, una entidad que escamotea irregularmente los recursos que está obligado a distribuir, que es el mayor obstáculo para la marcha armónica del todo del aparato gubernamental.

Decir que el tesorero del gobierno estatal es un fiasco, es poco; el hecho de estar al frente de esta dependencia sin tener los conocimientos ni la capacidad para ello, es una forma de corrupción, es un fraude a la sociedad, y una descomunal decepción para el amigo que ahí lo puso.

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

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