ABORTO LEGAL, MÁXIMA PROTECCIÓN A MUJERES

Luis Ignacio Palacios 22/08/2019 Comentarios
ABORTO LEGAL, MÁXIMA PROTECCIÓN A MUJERES

  • trascendental acuerdo de la SCJN
  • acceso expedito a hospitales públicos

Es un tema recurrente, que presente está en nuestro tejido social, y dado que conforme a la inequitativa distribución de la riqueza de nuestra sociedad, existe inequidad en el acceso a los servicios de salud, pública y privada para la interrupción voluntaria del embarazo de jóvenes –o niñas- cuando la gestación se debe a una violación que sufrió la demandante.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación avaló la Norma Oficial Mexicana (NOM) de 2016 que ordena a todos los hospitales públicos a interrumpir embarazos, producto de una violación, al otorgar mayores facilidades a las mujeres, niñas y adolescentes para acceder a la justicia cuando han sido violentadas sexualmente.

Entre las modificaciones más importantes de la NOM-190-SSA1-1999, destacan: que para acceder a la interrupción voluntaria del embarazo, sólo será necesaria la previa solicitud por escrito bajo protesta de decir verdad de la persona afectada, de que dicho embarazo es producto de una violación; que en el caso de niñas menores de 12 años, la solicitud, se realizará por conducto de su padre y / o madre, o a falta de estos, de su tutor y, que el personal de salud que participe en el procedimiento de interrupción voluntaria del embarazo no estará obligado a verificar el dicho de la solicitante.

Derivado de lo anterior, se elimina el requisito de la autorización previa de la autoridad competente, en este caso del Ministerio Público.

Este problema social, no ha decrecido con la evolución de los medios de información y el relajamiento de las normas y costumbres para la adquisición de anti conceptivos; que determina el ejercicio de una sexualidad temprana, ya tan común y aceptada (o tolerada) socialmente.

El asunto es, que están presentes las violaciones en mujeres de todos los estratos, y el Estado, debe prodigarles la máxima protección para que en el caso de ser embarazadas, la obviedad del agravio implica la voluntad de no procrear un hijo.

Quizás en los ministros de la SCJN estuvo presente aquel caso de un par de lustros en que una niña de Baja California, violada, demandó la autorización judicial para abortar, lo cual le fue negado por el poder judicial de aquella entidad, con las dilaciones de las instancias, de aquí a que llegó al poder judicial federal, la gestación era avanzada y no pudo llevarse a cabo el aborto,

Quedando para siempre el agravio de aquella pequeña y de su familia, que tuvo una maternidad temprana, producto de un oprobioso delito.

Nayarit, fue de los muchos estados de la república que inopinadamente hace unos once o doce años, de manera subrepticia, modificaron el código penal, para criminalizar el aborto, siendo impulsada esta adición por Beatriz Paredes, cuando era dirigente nacional del otrora implacable PRI.

Con este resolutivo de la SCJN, no existirá óbice alguno para que en cualquier hospital público o privado, se le practique un aborto a una joven mujer o niña que esté embarazada, y esto sea producto de una violación, lo más importante es que la corte simplifica el proceso, basta la solicitud por escrito de la víctima, bajo protesta de decir verdad de los hechos, para que proceda la intervención.

No faltarán los mochos y retrógrados que pondrán el grito en el cielo ante la vigencia de esta disposición.

No olvidemos que desde siempre, se han practicado abortos, de hecho, hace añales existía una figura delictiva con atenuantes que prácticamente la hacían inimputable, el denominado “aborto honoris causa” que tenía como requisitos, que la mujer “no tuviera mala fama” y el embarazo haya sido producto de “una relación no consentida”.

Hoy, con una sociedad plural, el Estado debe darle respuestas claras y sencillas, accesibles a las mujeres que demandan servicios de salud eficientes para este tipo de demandas, su empoderamiento social en todos los órdenes lo reclama.

Este tema es, ha sido una demanda vital de todo reclamo femenino; y más ahora, que salieron a la calle, verdaderamente encabronadas, causando estropicio y medio, ofendiendo a las buenas conciencias, exigiendo en todos los tonos el respeto innegable a su integridad y a la autodeterminación de su cuerpo.

Bien por la SCJN, con este tipo de resolutivos, acordes con el tiempo que vive la sociedad mexicana. Ni más, ni menos…

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

 

 

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