PARO SINDICAL. ARCAISMO PURO

Luis Ignacio Palacios 06/08/2019 Comentarios
PARO SINDICAL. ARCAISMO PURO

  • paros de labores en todo el aparato de gobierno estatal y municipales
  • graves perjuicios a la ciudadanía en áreas de salud, judiciales y de seguridad

El día de ayer, en toda la entidad, los ciudadanos sufrimos las consecuencias del atentado en contra de las instituciones del gobierno estatal y municipales, por parte de los integrantes del sindicato de burócratas mayoritario, el Sutsem, quienes con su lideresa Agueda Galicia, interrumpieron la marcha de los servicios que demanda a diario la sociedad; nada escapó a su necedad en el paroxismo del acto impune, los servicios hospitalarios de terapia del Centro de Rehabilitación y Educación Especial, puede considerarse el epítome del cómo una acción irracional, genera graves perjuicios a los pacientes de este centro.

Desde hace meses que existe el desencuentro de este sindicato, de su liderazgo con el gobernador del Estado Toño Echevarría García, al percatarse esta administración de que, las inauditas demandas por el cumplimiento de las “prestaciones” y derechos adquiridos con gobernantes anteriores, que cobardes y comodinos no se atrevieron a ponerle freno a los inacabados apetitos sindicales, son materialmente imposible de cumplir, no existe presupuesto alguno, manejado con un mínimos de racionalidad financiera, en atención a los fines del Estado, que alcance para entregárselo a una comunidad de trabajadores que se han distinguido por su improductividad.

En efecto, todo meritorio se distingue por su disposición al trabajo, a poner buena cara y atender al público que demanda servicios a las dependencias de gobierno; empero, una vez sindicalizado, ya con su base en la bolsa, se transforma en el empleado mas desatento, torpe e improductivo, de ahí que los gobernantes han preferido aumentar la nómina de empleados de confianza que modificar las relaciones con el sindicato, que ha crecido de manera expotencial, imponiendo auténticos gravámenes a las nóminas.

Crearon los niveles de empleados, un nivel “siete” tiene ingresos en su salario integrado, superior a los veinte mil pesos, con una serie delirante de bonos, ayudas de todo tipo, permisos vacacionales exagerados y un aguinaldo que no tiene respaldo financiero en los presupuestos de egresos estatal y municipales, de ahí la endémica práctica de endeudarse cada fin de año para el pago del mismo.

Este sindicalismo, es propio de los años sesentas, setentas del siglo pasado, cuando el Estado mexicano, requería de absoluta legitimidad ante la sociedad, y sus trabajadores eran sus aliados en los proyectos políticos, de ahí la prebendas y exageradas prestaciones que se les otorgaron en sus contratos colectivos; de cara a los empleados privados, pertenecer a una entidad de gobierno y ser sindicalizado, era y sigue considerándose un privilegio.

Empero, la sociedad cambió, los partidos políticos cambiaron, y la evolución del entramado administrativo y normativo del Estado mexicano, impuso nuevos escenarios y nuevas reglas de operación, a las cuales, gobernantes inútiles no fueron capaces en Nayarit de instrumentar, los han dejado crecer a lo pendejo, han hecho intentos por atomizar a las organizaciones sindicales y hansido fallidos tales intentos.

Este estado de relaciones, presiones y paros locos del sindicato mayoritario, es un verdadero arcaísmo en la administración pública actual, y como tal debe de desaparecer, arrancar de raíz estas viejas prácticas que solo generan disolución de los servicios del Estado, y una carga presupuestal inadmisible ya, por inútil, onerosa e innecesaria.

Se ha modernizado la administración pública desde hace lustros con la revolución tecnológica de la información; las prácticas políticas del pasado son inadmisibles para la sociedad en su conjunto, que demandan una solución definitiva; no pasa nada con la ruptura del contrato colectivo, existen mecanismos legales para ello, cuestión de que el gobernante y su equipo se atrevan; le harían un grandísimo favor a Nayarit y a su gente, quitarle a los gobiernos estatal y municipales, el oprobio, el enorme lastre financiero que hoy significa el cumplir delirantes demandas sindicales, sería el mas grande logro político de gobernante alguno.

Es una espléndida oportunidad y merece -por la actual coyuntura política- no desperdiciarse…!

Interactúa con el autor, deja un comentario u opinión »