DURA LEX SED LEX

Luis Ignacio Palacios 30/05/2019 Comentarios
DURA LEX SED LEX

  • La difícil condición judicial del ex magistrado
  • El pasmo social por el impacto causado

Este es, un viejo aforismo latino que lo estudiamos de pasadita en el primer curso de Derecho Romano,  que podríamos traducir al español como ‘la ley es dura, pero es la ley’.

Y esta frase es una máxima jurídica que expresa la necesidad y la obligación de respetar y aplicar la ley en todos los casos, incluso cuando esta pudiera resultar rigurosa o excesiva, pues el respeto a la ley es positiva para la vida en sociedad y beneficiosa para todos en general.

Se origina en los albores del Derecho Romano, cuando fue introducida la ley escrita, dado que, antiguamente la ley era vigente y transmitida por vía oral, por costumbre y aplicada al arbitrio de un juez, cuyos fallos tenían interpretaciones personales, subjetivos; la ley escrita corrigió esas interpretaciones de la autoridad, transformando la jurisdicción –juris dícere- en una ley ineludible e igual para todos que estaba escrita y que era preciso cumplir y respetar.

De esta manera, este aforismo DURA LEX SED LEX “la ley es dura, pero es la ley” es un dicho jurídico que se aplica a todos en sociedad porque llama e impone atenerse a lo que la ley dicte, sin consideraciones o apetencias personales, admitiendo una  forma de entender el derecho en el sometimiento a la ley escrita.

Y este introito viene al caso, con la segunda imputación que el poder judicial le hace a uno de sus ex magistrados, Jorge Ramón Marmolejo Coronado, hace unos días detenido, llevado al Cereso local y ayer, llevado ante un juez de control para comunicarle la segunda imputación por hechos que la Fiscalía General del Estado, a través del ministerio público considera el ilícito de fraude genérico cometido en agravio de un tercero que sí presentó la querella correspondiente, nuevo caso que se deriva de los miles de juicios clonados que constituyen la estafa maestra del Infonavit.

El poder judicial pues, ha estado actuando con pulcritud, sin favor y sin rencor alguno.

Ayer mismo, ahí en los pasillos de las salas de oralidad, platiqué con un Abogado litigante, que me comentó, que estando dentro del penal vió al ex magistrado Marmolejo, y que su rostro revelaba el trance que está pasando, señalando lo injusto de su detención al salir de su casa, con demasiados agentes y delante de su hija; y luego de algunos tópicos del caso, me dijo que el ahora imputado expresó  “ahora te entiendo cuando te quejabas de las chingaderas que hacen los jueces…”.

EL IMPACTO SOCIAL

Vi a trabajadores del poder judicial, algunos ya jubilados que fueron a la audiencia de imputación del ex magistrado, una vieja amiga de Marmolejo insistía en lo injusto del proceder de la FGE y que se estaban ensañando solo en él, cuando no han tocado a Pedro Antonio Enríquez, a quién señalan como el primer responsable de la estafa maestra del Infonavit, dado que, el que fuera magistrado presidente, firmó los convenios de “ahorro procesal” con el despacho de Abogados de Durango que instrumentó toda la trama.

Quienes conocemos a los ex funcionarios judiciales, que de continuo platicábamos con ellos, que estaban al alcance de cualquier justiciable, hemos metabolizado con dificultad el pasmo generado por el impacto social que ha causado el sometimiento a proceso de todos ellos; sin embargo, los datos de prueba ahí están, los miles de documentos que sustentan la imputación han sido debidamente presentados ante los jueces de control que emitieron la orden de aprehensión.

He ahí pues, el impacto en el foro de lo que significa la aplicación del viejo aforismo del Derecho romano “DURA LEX SED LEX” y sí, la ley es dura, pero es la ley; en un escenario social en el que de continuo los hombres del poder delinquen y siguen impunes, ahí los tiene usted, poderosos y exultantes exhibiendo los bienes suntuarios adquiridos con el ejercicio patrimonialista del poder.

Esta condición, nos muestra una cruel paradoja, resulta difícil apreciar al ahora imputado, devastado al enfrentar la causa penal, cuando era la mar de educado, amable y con una bonhomía que en su persona era consustancial.

Ni modo, son circunstancias de jure…

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

 

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