NERVO, SIEMPRE NERVO

Luis Ignacio Palacios 23/05/2019 Comentarios
NERVO, SIEMPRE NERVO
  • Singular homenaje de autoridades locales en Buenos Aires Argentina
  • ¿Harán la gira del largo sepelio del poeta..?

Ayer en el FB, por medio de sus publicistas, se dio a conocer la ofrenda floral que dilectos nayaritas llevaron a cabo en la ciudad de Buenos Aires, en la austral república de Argentina; integrada esta representación por el gran mimo Toño Ruiz, titular del CECAN, Mayra Elena Fonseca de la fundación “Yo te bendigo vida”, el presidente municipal de Tepic Francisco Javier Castellón, Polo Domínguez diputado presidente del Congreso de Nayarit; Toño Echevarría gobernador del Estado; su hermana Martha Echevarría, quien preside la Fundación Alica.

Ellos, fueron acompañados por Mabel Gómez, embajadora de México en la república Argentina.

El evento se llevó a cabo en el famoso parque “Rosedal de los Bosques” llamado así porque ahí tienen 18 mil rosales; sitio que se encuentra en el barrio de Palermo; en este parque se encuentran 28 bustos de poetas –incluyendo el de Amado Nervo- un puente griego y un patio andaluz.

¿Irán el día de hoy o mañana que es la fecha del centenario de la muerte del poeta a Montevideo..?

La imagen y la jornada me hicieron recordar tiempos idos, cuando fungí como asesor externo de dos presidentes municipales, uno largo y cicatero de Tepic; y el otro bonachón de Compostela; en su momento a ambos les proyecté un documento para hermanar la ciudad de Tepic con Montevideo Uruguay y con Santiago de Compostela en España.

A los dos les proporcioné la información diplomática elemental, les redacté la propuesta que se debió de presentar ante los cabildos de los Ayuntamientos de tales ciudades y un breve dossier sobre lo que podían hacer en estas ciudades.

Pues el cuento es, que ambos ediles, cada cual en su momento fueron a Montevideo y a Santiago de Compostela; ambos no invitaron al escriba y aquel viaje de los dos, solo fue para hacer turismo y no concertaron el hermanamiento de las ciudades que se les proyectó.

Ahora el viaje del gobernador, del presidente del congreso, del presidente municipal de nuestra ciudad capital, como muchas de las acciones que realiza este gobierno, se dio sin la debida comunicación política, ante la carencia de comunicación social de la parte oficial, las publicistas orgánicas del régimen lo hacen; parte de este singular grupúsculo de culturosos que en este gobierno estatal y federal, se han apropiado del ilustre poeta “Mamado Nervo”.

LA MUERTE DEL POETA

Según las crónicas de los pocos que estuvieron con Nervo en su lecho de muerte, registran varias cuestiones; que asía entre sus mano un crucifijo; que les dijo que abrieran las ventanas, pues no quería morir sin ver la luz del sol; y que la muerte “le entraba por los pies..” a continuación, transcribo trozos de crónicas que ya ni sé de dónde las extraje:

“En una habitación del Parque Hotel de la capital uruguaya, a las 9:35 de la mañana, el poeta se despide del mundo, deja de ser el fantasma de su amada inmóvil, se encamina a pasos de gigante hacia una gloria insospechada. Testigos de la agonía del escritor lo escucharon decir: “¿Por qué no abren las ventanas para ver la luz? No quiero morir sin ver el sol. Siento que la muerte me entra por los pies.”

El hombre que en sus 48 años no recibió una sola condecoración, estaba por recibir los funerales de un rey o de un general muertos en batalla. Los comercios de Montevideo y Buenos Aires, en señal de luto, estuvieron cerrados por tres días mientras el cuerpo del nayarita permaneció en el Salón de Actos de la Universidad, gesto que se repitió el 3 de septiembre cuando se trasladaron sus restos del Panteón Nacional a la cabina del crucero “Uruguay” para emprender el retorno a México”

O esta otra, referida a los largos meses del periplo de su féretro para llegar a México; si mal no recuerdo un funeral tan largo solo lo ha tenido Alejandro Magno; en fin:

“La noticia de la muerte de Nervo, ocurrida en Montevideo el 24 de mayo de 1919, conmocionó al país y a la prensa internacional. Se dijo que, en su agonía, estrechó contra su pecho un crucifijo que siempre llevaba consigo y que era obsequio de Catalina, su hermana adoptiva, quien se había convertido en monja de la Visitación de Madrid.

Entonces, Amado fungía como ministro plenipotenciario en Argentina y Uruguay. Su cadáver fue embalsamado y enviado a México “para que la patria recoja en su regazo al hijo predilecto.”

El traslado de sus restos fue auspiciado por el gobierno uruguayo, que los envió a bordo de un barco de guerra acompañados por una comisión de intelectuales. Entretanto, en Buenos Aires se acordó erigir un monumento en memoria del escritor.

Al término de un periplo de casi seis meses, la caja funeraria arribó al puerto de Veracruz el 11 de noviembre. Según la crónica, el féretro se puso en marcha hacia Orizaba, donde hizo una escala de tres horas y ofrecieron una comida para los marinos que lo habían escoltado. Concluido el convite la comitiva partió con rumbo a Apizaco. Ahí permaneció hasta la madrugada mientras se le rendían los honores organizados por los gobiernos de Puebla y Tlaxcala.

A las ocho de la mañana del día siguiente una multitud presenció la llegada del ataúd a la Ciudad de México por la estación de Buenavista, luego de la declaración de luto nacional. El Universal reportó: “Esta muestra de respeto y de dolor con que fue recibido el cadáver de Amado Nervo era la que esperábamos, tratándose del público de la capital, cuyo corazón el poeta supo conmover hondamente. Por esto quizá, la recepción muda pero significativa que se hizo a los despojos de Nervo […], nos pareció la que estaba más en armonía con el deber nacional hacia el hijo más preclaro que ha producido la patria en estos últimos tiempos.”

En el patio principal de la Secretaría de Relaciones Exteriores se dispuso una capilla para llevar a cabo la velación. En el trayecto de la terminal del ferrocarril a la dependencia, entonces ubicada en Avenida Juárez, el féretro fue resguardado por elementos del ejército y miembros de los distintos cuerpos diplomáticos. Todas las aceras estuvieron atestadas de deudos y los balcones de las calles se llenaron de flores.

Los primeros en acceder al velatorio fueron los familiares de Amado, quienes permanecieron dentro poco más de una hora. Ahí comparecieron Ángela Nervo de Padilla, Concha, Elvira y Margarita Nervo, Rafael Padilla Nervo, Guillermo Padilla Nervo, Luis G. Padilla Nervo, Perfecto Méndez Padilla, Ignacio G. Ocampo y José Carriedo, entre otros.

Concluido ese lapso, iniciaron las guardias de honor encabezadas por los altos mandos del gobierno y la prensa. A las afueras del recinto, un desfile militar se dirigía a la plaza de la Constitución.

El 14 de noviembre se llevó a cabo la inhumación de los restos en la Rotonda de las Personas Ilustres. El cortejo partió de las oficinas de la cancillería al Panteón de Dolores y estuvo integrado, entre otros, por alumnos de Escuela de Aplicación de Caballería, el presidente Venustiano Carranza y los miembros de su gabinete, además de los políticos, militares y catedráticos de mayor jerarquía.

Los periódicos refirieron que alrededor de doscientas mil personas se congregaron al funeral. En el acto tomaron la palabra Ezequiel A. Chávez, a nombre de la Universidad, Hilario Medina, jefe de la Cancillería Mexicana, el abogado Alejandro Quijano, Enrique González Martínez, Palma Guillén, por la Escuela Normal para Maestras de México y su similar de Montevideo, y Vicente Lombardo Toledano en representación del profesorado universitario.

El poeta Miguel Othón Robledo compuso unos versos que fueron sentidos y declamados durante el duelo: “Fuiste claro trasunto de las cosas del cielo;/ en tus libros, cantaste los misterios del vuelo,/ de la flor, del plumaje, de la luz, del cristal;/ en ti estaba el secreto del arcano Fecundo,/ y nostálgico de algo, te alejaste del mundo/ cual se aleja el aroma del florido rosal.”

Cuando comencé a litigar, en una ocasión embargué en Guadalajara ¡una biblioteca..! y de ahí saqué dos tomos de la Editorial Aguilar de las obras completas de Amado Nervo; me gusta su prosa de periodista, de autor de novelas cortas y muchas de sus poesías.

En todos los festivales y festejos que le han hecho, a lo largo de la historia en este Tepic, siempre he sido impertinente y le pido a los culturosos conferenciantes que me expliquen el poema de “Andrógino” y de la persistencia de paidófilo por  Margarita Daillez de 17 años, hija de Ana Cecilia (su Amada Inmóvil), a la luz de las fotos primero en Madrid y luego en la Habana cuando tiene a la ninfeta en sus piernas y la sonrisa de Nervo a sus 48 años es de plenitud, de un solaz que bien pudiese evidenciar una pasión consumada…

Aunque en el reciente texto de Eduardo Mejía en Confabulario de El Universal, señala que Alfonso Reyes al hacer un estudio de los últimos libros de Nervo, descubre estos “guiños”:

“El arquero divino se cuenta la desesperanza de un amor sin futuro, en “Las peras al olmo”, como dice Reyes, se dice lo indecible: un hombre maduro, que sale de un dolor intenso, se enamora de una joven a la que aturde con su perseverancia; él, de 40 y tantos, ella de 18, lo que se ve imposible; ella no lo aleja, pero le pide que frene sus ímpetus; lo que resalta es que le explica que, pese al cariño que le tiene, y que no quiere perderlo, viven una pasión que los hace estremecer; al principio “no quería decirlo; moriría inconfeso… hubiera dado toda su vida por el beso de aquella boca virgen…”; tras la insistencia ella se incomoda, se ruboriza, lo que la hace más bella; recobra la calma y, con una tranquilidad que a “Miguel” lo paraliza, y con cierta “malcriadez ingénita de la niña mimada”, le asesta una frase que él recibe “como una bofetada”: “!Imposible, Miguel; ha puesto usted el colmo a su audacia…! Eso fuera pedir peras al olmo: “¿Yo con mis dieciocho esposa de usted?  ¿Cómo decir te quiero sin añadir papá? Amigos, sólo amigos”, y tajante: “ni una palabra en adelante”.

Loor al vate, tendremos  siempre al buen Amado Nervo…!

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

 

Interactúa con el autor, deja un comentario u opinión »

Ir al contenido