PODER JUDICIAL DAMNIFICADO

Luis Ignacio Palacios 26/10/2018 Comentarios
PODER JUDICIAL DAMNIFICADO

Para las generaciones actuales, los nacidos en la sociedad digital, las imágenes del desastre que trajo las inundaciones de los ríos del centro y norte del territorio de Nayarit, son impactantes, y con la poca capacidad de asombro que tienen, les cuesta trabajo asumir que aquí, en nuestras narices, están los dramas humanos más sentidos que calan la conciencia de las personas ajenas al dolor humano que le importa madre su sociedad.

Se han perdido cultivos, cosechas de diversos productos, las granjas camaronícolas, y ganado; en los poblados las familias perdieron su menaje de casa, las oficinas de algunas dependencias municipales quedaron hechas un desastre, e inmerso en todo el entorno de devastación, aparecen los juzgados de primera instancia cuya sede en los municipios afectados, quedaron en la imposibilidad de proporcionar servicios a los justiciables.

El escriba ignora lo que haya pasado en los demás juzgados, empero, los de Tuxpan, Tecuala y Acaponeta, fueron siniestrados por los embates de las inundaciones de las cabeceras municipales, la administración de justicia en estos lugares se encuentra en estado de excepción.

Mientras tanto, el magistrado presidente Ismael González Parra, luchando contra las inercias burocráticas que permean al interior de la toma de decisiones, el no integrado concejo de la judicatura y el pleno del TSJ no comunican las medidas que son inherentes a este tipo de condiciones; en ello va imbricado el drama judicial de justiciables que tiene términos por vencer, audiencias por celebrar y diligencias judiciales por ejecutar.

Todo queda en el limbo de las indefiniciones judiciales; el marco legal, los códigos de procedimientos civiles y penales, no tiene previstas condiciones como las que hoy se padecen, y es urgente que el mando del poder judicial demuestre que existe, Ismael no debe quedarse entrampado los escenarios deliberativos en donde la medrosidad y atejonamiento de algunos magistrados impiden que en este momento el presidente del TSJ sea absolutamente ejecutivo.

Son tiempos de excepción y como tal, el mando se debe ejercer, pedirle a los poderes ejecutivo y legislativo, en el esquema del Fonden y que en la declaratoria de emergencia para estos municipios, el poder judicial debe tener una aportación extraordinaria para resolver la urgencia y la inmediatez de que es una institución imprescindible en la sociedad y son hoy damnificados.

La procuración y administración de justicia, son servicios que el Estado otorga a la sociedad y que son vitales para armonizar la contienda social y declarar resolutivos judiciales para resolver los intereses controvertidos que surgen en la sociedad; se impone un pronunciamiento al respecto, de inmediato determinar los días que son inhábiles para contabilizar los términos de las acciones de las Litis.

Y este desastre que sirva, para hacer el real diagnóstico de las necesidades ingentes que tiene todo el sistema de administración de justicia en la entidad. Que lo conozca a cabalidad el gobernador Toño Echevarría y el legislativo, puesto que tiene en el diputado presidente Polo Domínguez un aliado natural, para comenzar en el presupuesto de egresos del 2019, la requirente mejoría que debe tener el poder judicial en la entidad.

El magistrado presidente Ismael González Parra, hará bien en accionar sin dubitaciones y no escuchar las voces acomodaticias de quienes son el lastre en la estructura interna del TSJ; porque las responsabilidades colectivas se difuminan, puesto que el primero y último responsable de las inacciones o del actuar a tiempo, es, el magistrado presidente.

Es el momento estelar del magistrado presidente, debe demostrar de que pasta está hecho…

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

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