2 DE OCTUBRE

Luis Ignacio Palacios 03/10/2018 Comentarios
2 DE OCTUBRE

En el actual imaginario colectivo, para los jóvenes preparatorianos o universitarios, la masacre del 2 de octubre de 1968, poco o simplemente nada les representa; han crecido en una sociedad en la cual, los gobiernos difícilmente utilizan la violencia legítima del Estado en contra de grupos que vulnerando el marco de derecho hacen terrorismo, daño en propiedad ajena, y robos, delitos que son recurrentes en las marchas de mil pretextos que hoy se tienen en diferentes ciudades de la república.

Hace cincuenta años, el escriba estudiaba en la Facultad de Derecho de la Universidad de Guadalajara; no teníamos la instantaneidad de las noticias de este mundo que ya se cumplía la profecía del filósofo canadiense Marshall McLuhan, como expresión de la exponencialmente creciente de interconectividad humana a escala global; sin embargo, con la televisión privada controlada y todos los medios radiofónicos e impresos bajo el dominio de la secretaría de gobernación, poco se conocía por la sociedad lo que sucedía en otras latitudes.

Hoy, casi nadie lo conoce, teníamos la radio, de onda corta y escuchábamos por la media noche, la BBC de Londres en sus ediciones para Latinoamérica; Radio Moscú y radio Habana libre; su línea editorial nos permitía conocer el movimiento de mayo del 68 en Francia, casi a la par de lo que sucedió en Alemania; y luego a unos meses lo sucedido en los Estados Unidos.

1968 fue el año que a nivel global se conmocionó el mundo.

La rebelión estudiantil es, el aspecto más espectacular de 1968. Los estudiantes de todo el mundo se levantaron contra la guerra de Vietnam, contra las discriminaciones raciales y sexuales y contra los rígidos programas de enseñanza de las universidades de todo el mundo. En México contra la cerrazón del gobierno, autoritario, represor y absolutamente controlador de todo movimientos social.

En Estados Unidos, la Universidad de Columbia en Nueva York y la de California fueron escenario de levantamientos inauditos. En la de California, en el campus de San Diego, enseñaba Herbert Marcuse, el filósofo judío-alemán convertido en ídolo estudiantil.

Pese a que la rebelión estudiantil tuvo en Norteamérica una importancia considerable, fueron Francia y Alemania los países en los que tuvo mayor relevancia intelectual, política y académica. En mayo del sesenta y ocho, les descerrajaron a los estudiantes en  Francia y Alemania tiros a quemarropa.

En México, en la Plaza de las Tres Culturas, el ejército masacró a los estudiantes que reclamaban la inexistente libertad política, encarcelados sus líderes y el movimiento pasó a la clandestinidad; en cualquier otro sitio como en Guadalajara, éramos apaleados y encarcelados.

FALTA DE CONCIENCIA POLÍTICA

El Estado y la sociedad mexicana, evolucionaron, el parteaguas lo fue el 2 de octubre de 1968; en la media noche de ese día, luego de escuchar el adocenamiento de las noticias que daba Jacobo Zabludovsky por televisa, conociendo las versiones de nuestros contactos de algunos estudiantes que estaban cerca del comité de huelga, la noticia nos era espeluznante, se nos dijo que se desconocía el número de muertos y que hubo decenas de desaparecidos.

Las noticias marginales contrastaban en demasía con la versión oficial del gobierno federal; estábamos impactados, ya habíamos recibido los macanazos de los granaderos del ayuntamiento de Guanatos que deshizo varios de nuestros mítines; empero una represión de este tipo nunca la imaginamos, casi en estado catatónico disolvimos la reunión y cada cual se fue a su domicilio.

Recuerdo el frío sudor que recorría mis sienes y mi espalda; el impacto fue demoledor; ya en mi departamento, puse una hoja de papel en mi maquinilla de escribir Hermes, y me salieron unas letras que intentaron ser un poema:

“En la conjunción de tiempos y de historias,

Ha llorado el alma de mi pueblo mártir..,

De nuevo se cierne sobre la conciencia de los jóvenes..,

La respuesta brutal de los esbirros del gobierno…”

No recuerdo como lo concluí, fue un escrito de miedo, de sentir la demolición en mi conciencia del cómo veíamos este país y lo que queríamos que fuese. Ahora conocíamos la crudeza de una dictadura política.

Hoy, desde hace lustros veo con tristeza, la frivolidad e ignorancia de los estudiantes de las universidades locales, sin conciencia política, sin conocimiento cabal de los entretelones de nuestro sistema político, escucho sus ingenuas condenas libertarias; en su pasión por la superficialidad y la mansedumbre política.

No saben, no conocen, no han sufrido en carne propia la represión de las policías, el hostigamiento de que fuimos objeto por demandar simplemente libertad política y democratización de los procesos electorales.

Hoy el 2 de octubre, es un fetiche, que les ha producido pingües gananciales a los dirigentes de los partidos de una “izquierda” acomodaticia y aburguesada. Los mítines de los estudiantes, son –infantiles, intrascendentes- una grotesca caricatura de aquel esfuerzo brutal que cimbró durante lustros la conciencia de las que fuimos nuevas generaciones de mexicanos comprometidos con el difícil tiempo que vivíamos.

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

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