EL BUEN ADIÓS DE PEDRO ANTONIO

Luis Ignacio Palacios 28/09/2018 Comentarios
EL BUEN ADIÓS DE PEDRO ANTONIO

Culmina su dos largos ejercicios como presidente del Tribunal Superior de Justicia y del Concejo de la Judicatura del Estado; fue el artífice de esta reforma a la carta local, nunca antes vista que le generó al interior del poder judicial una dinámica conveniente, puesto que pudo llevar a cabo programas que requieren algo más que un estrecho ejercicio del tradicional lapso que prevalecía anteriormente.

Le pregunto, ¿cuál es tu mejor logro..? me contesta enfático y emocionado, “me voy contento, con mi familia completa, fortalecido con mis lazos afectivos y todo, desde luego se lo debo a mi esposa…, estos puestos, en ocasiones alteran los equilibrios familiares…” suelto la interjección al señalarle que racionaliza adecuadamente su condición de dependiente de su querida consorte.

Y sí, hacemos un recuento de los magistrados presidentes de los últimos gobernadores y encontramos obsesos sexuales, acosadores y hasta viejos ridículos que aprovechando su puesto, sin la existencia del órgano fiscalización del congreso, utilizaron los exiguos recursos de su presupuesto de egresos para mantener favores sexuales de sus secretarias.

Pedro Antonio, con su sólida cultura jurídica supo llevar a cabo lo mejor de sus luces intelectuales en la dignificación del trabajo de los administradores de justicia, y un rasgo singular, siempre fue atento y trató de ser servicial con el empleado administrativo menor; sufrió el quebradero de cabeza de tratar conel sindicato mayoritario de burócratas y los otros que ahí tienen en el personal del TSJ presencia en sus agremiados.

En dos, tres ocasiones sufrió el embate de paros locos de la burocracia, y ante los consejos de descontarles el día a los paristas, justificadamente acreditada tal acción, no lo hizo, fue generoso con el personal de base.

Creó y mantuvo programas de extensión de la cultura jurídica que debe ser inherente en jóvenes de educación media, de ahí pasaron a las asociaciones de padres de familia y al escenario de las universidades, el programa “Soy Legal” fue un ejemplo del plus que le impuso a sus labores, apoyado por el personal de confianza y de no pocos jueces talentosos que participaron; hoy, este programa ha sido replicado en varias entidades de la república.

Con su presidencia, el poder judicial tuvo una voz autorizada en el escenario nacional, propuso varios e importantes proyectos y acciones de reivindicación de los poderes judiciales de las entidades, hubo por vez primera en la entidad, congresos, análisis de las reformas que remodelaron el corpus iuris del país; le correspondió la implementación de las trascendentales reformas a la carta magna; y el establecimiento de la Escuela Judicial, ha sido sin duda la más importante acción para el mejoramiento y la preparación de jueces y Abogados del foro local.

En la balanza del registro de sus acciones como titular del poder judicial, pesan más sus aciertos; si acaso podemos señalarle que no quiso expulsar a los pocos jueces corruptos que fueron denunciados –con pruebas suficientes- por justiciables que sufrieron los desaguisados de sus resolutivos.

Me quedo con una inusitada acción que llevó a cabo como presidente del TSJ; demandó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para que le pagaran al poder judicial local, los millones que se le adeudan por las acciones subsidiaras en las notificaciones que se derivan de los procesos del poder judicial de la federación; desconocemos el resultado de esta acción.

Este lance, sirvió para bajarles las actitudes desdeñosas que de continuo tienen los jueces de distrito y magistrados de unitarios y colegiados, que ven con cierto tufillo de superioridad a los juzgadores locales.

Termina su segundo mandato con reconocimiento de los suyos, de sus pares de la Conatrib y de los integrantes del foro; hizo lo humanamente posible para una adecuada interlocución con el nuevo gobernante, que con el sucesor de Pedro Antonio no tendrá problema alguno con el poder judicial que atraviesa por la más grave crisis financiera, por la obviedad que implica las nuevas jurisdicciones que con las reformas constitucionales tienen que atender.

EL SUCESOR

Por la dinámica que prevalece en el núcleo cercano del gobernador Toño Echevarría, se gravita la decisión a uno de los más sólidos apoyos políticos que tiene el ejecutivo estatal; el magistrado Ismael González Parra entra al relevo en el marco de la vigencia de la contrarreforma  que recientemente hizo el poder legislativo.

Despierta expectativas su nominación y estamos ciertos que estará a la altura de los retos que le deja el largo periodo de Pedro Antonio Enríquez.

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

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