POLO MARCA SU RAYA

Luis Ignacio Palacios 08/08/2018 Comentarios

Si algo puede caracterizar al diputado presidente del congreso local, es la enjundia con que defiende su filia partidaria; fiel a sus convicciones prefiere cuestionar los asuntos que primero tratar de quedar bien con alguien; y más si ese alguien ahora se llama Andrés Manuel López Obrador.

Me refiero a su declaración de hace un par de días, en las que enfático señala que no van a permitir reforma alguna que pretenda limitar la autonomía y soberanía de los Estados; en obvia referencia a lo que hoy está en la cresta de la ola, los nombrados representantes del ejecutivo federal para coordinar las acciones y –se supone- la ministración de recursos del gobierno de la república en los programas de desarrollo social.

El innegable bono democrático que significa los 30 y tantos millones de votos que le dieron el triunfo al tabasqueño, le posibilita no solo idear este mecanismo de vigilancia del ejercicio del gasto público federal, su programa de 50 acciones es un mundo de cosas que, de llevarse a cabo van a remodelar la estructura del Estado mexicano y su –de nueva cuenta- pasión subsidiaria para con los desclasados del sistema.

Todo el contexto nos indica que habrá contienda política, de los gobiernos establecidos, o como el que llegará a Jalisco, con el iluminado de Enrique Alfaro que utilizó al partido Movimiento Ciudadano como el partido para ascender al poder, y una vez electo, lo ha desechado; la sociedad tendrá que acostumbrarse a un nuevo gobierno que aún no gobierna, pasarán largos cuatro meses para la toma de posesión y mientras tanto veremos contiendas políticas.

Empero el asunto de los coordinadores estatales no es poca cosa, en Nayarit, la integración de su presupuesto de egresos es del 90% o un poco más que deviene del gobierno federal, y si acaso el 8% o 10% son ingresos propios, de tal modo que, dependiendo del talante del responsable de estas coordinaciones será como les vaya a los gobiernos estatales; la conducta desplegada por el doctor Miguel Ángel Navarro es un garbanzo de a libra.

Empero, el gobierno de Nayarit tiene una marca, es panista y en su congreso, su  diputado presidente siente y vive con pasión la filosofía partidaria del blanquiazul, cuyas líneas programáticas son muy diferentes de lo que ahora nos está anunciando López Obrador, de ahí que se explica el deslinde de Polo Domínguez, ha pintado su raya en la contienda que viene, y este lance, deberá resolverse con civilidad y de manera institucional.

El gobernador de Nayarit Toño Echevarría García, ya ha sentido lo que es tener a un gobierno federal acotado y huidizo en el cumplimiento de convenios y participaciones; y el gobernante es pragmático, va a todas y será capaz de sentarse con quien sea con tal de tratar de resolver los problemas financieros que le aquejan a su administración.

Polo Domínguez con su dictum, se autoafirma como titular del poder legislativo, y a ello debemos acostumbrarnos, de eso se trata la construcción de una democracia política, existe disidencia en las fuerzas políticas y se requerirá oficio, mucho oficio para resolver las contradicciones, que, desde luego son preferibles a mantener la imposición de un régimen autoritario que avasalla libertades y otros órdenes de gobierno.

Como dijera aquel presidente: “vamos a hacer política, mucha política para resolver los problemas de México…” se requiere oficio para ello, de éstos políticos necesitamos.

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

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