EL PESIMISMO DE LA RAZÓN

Hoy en Nayarit, los lectores del acontecer político, gubernamental, de las instituciones de la sociedad, nos debatimos en la singular encrucijada que nos someten estas dos actitudes existenciales, somos optimistas o pesimistas, y ello depende del lugar en que nos encontremos, y desde luego van imbricadas en la visión que tengamos de la política.

Los optimistas que están fidelizados con el gobernador Toño Echevarría, pese a los innegables ejemplos de ineficacias manifiestas, están en el lado positivo de este singular acontecer, son muy pocos por cierto; este optimismo puede ser también una variante de la ingenuidad, o una degradación del pensamiento constructivo que termina confundiendo el deseo con la realidad; lo que les he dicho, la interpretación ingenua de la realidad.

A contrario, se está diseminando en el imaginario colectivo de la sociedad, la mirada pesimista que solo aprecia el lado sombrío del acontecer gubernamental.  El pesimismo puede conducir a la duda paralizante, a la desesperación o a la derrota; no hay estímulos para evitar caer en esa actitud, así el pesimismo puede ser también un acto de lucidez que permite separar las realidades de las ilusiones.

Quienes pretendemos darle racionalidad a todos los actos de nuestra sociedad, que somos exigentes con nuestra propia conducta, estas actitudes: optimismo enajenante y pesimismo de la razón como orientación existencial, son antes que nada, realidades probables, de nuestro valor adaptativo, del cómo nos encontramos en esta sociedad.

Y en realidad no tenemos estímulos para ser optimista; desde siempre hemos sido interlocutores de los hombres en el poder, sean del signo que hayan sido; hoy, son inasibles, no contestan sus teléfonos, siempre están en reuniones y nunca dan la cara a la sociedad, a los medios; resulta incómodo ir a las oficinas y encontrarse con rostros de gente que nunca ha tenido un pie en la contienda social, que desconoce a los activos protagonistas de la mass media local.

¿Cómo podremos sobrevivir en el entramado político-institucional de este gobierno..? aceptemos todas las contradicciones y deficiencias que tienen; y por eso tendremos que ampliar nuestra resiliencia, manifestando siempre nuestro desacuerdo con sus maneras equivocadas, ineficientes y retrógradas de hacer las cosas. Infamita vergogna…

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

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Incursiona en géneros periodísticos, hace reportajes e investigación; es abogado, en “La Voz de Nayarit” como analista político. Los avatares del periodismo de opinión lo llevan al extinto “El Nayar”; posteriormente al revivir el diario como “Meridiano” es uno de sus columnistas principales. El gobierno de Celso Delgado y las organizaciones de periodistas le entregan el Premio Estatal de Periodismo 1993 en la modalidad de “Crónica”. Hace treinta y cinco años nace el periódico regional “Avance” y desde entonces es miembro de su página editorial como analista político. Pionero en Nayarit de periodismo en Internet, publica una página en la web “Crónicas del Sexenio”; se muda un par de años a Nuevo Vallarta y publica en los periódicos “Vallarta Opina” y “Nayarit Opina”. De regreso a Tepic incursiona en la Televisión pública como analista político. Establece una Consultoría Jurídica-Política y retoma el espacio en Internet, como periodista de opinión y reportero entrevistador.