“REFORMA PROCESAL EN CHILE”

Luis Ignacio Palacios 11/07/2017 Comentarios

El embajador de la república de Chile, Héctor Ricardo Núñez Muñoz, disertó el día de ayer ante un exclusivo público que lo escuchamos atentos, sobre el cómo hicieron la grande epopeya los chilenos de que en plena transición de la dictadura a la reconstrucción de la democracia, llevaron a cabo su exitosa reforma penal, para instaurar el modelo acusatorio de justicia penal oral, y superar el viejo sistema inquisitivo.

El diplomático es sociólogo e historiador, activo político del partido socialista, que en su momento se plantearon transitar de manera pacífica a la democracia por un resquicio constitucional que les permitió hacer la reforma del siglo, y “con papel y lápiz” derrotaron a la dictadura; fue una larga lucha, dado que el poder judicial que convivió con los milicos, estaba a su servicio, y no tenía el reconocimiento de la sociedad.

Enfático nos describió los pasos legislativos y políticos que siguieron con muchas dificultades para concretar la reforma; pese a su larga tradición jurídica, hubo obstáculos en los mismos santones de la doctrina en su país; sin embargo, señaló que los poderes son la base de la democracia política cuando se respetan y en su caso restauraron los derechos humanos de sus ciudadanos; y, desde luego hubo que construír acuerdos con todos los partidos, para transitar hacia la democracia política.

La palabra que usó con fruición para describir este proceso, fue la de “cambio” al reformar las normas constitucionales, cambio del sistema inquisitivo a uno de carácter acusatorio, que representó un cambio drástico de la institucionalidad, cambio de sistemas; que fue todo un cambio cultural; ha sido un proceso lento, difícil, pese que la reforma la hicieron rápida y eficiente, construyeron un sistema de justicia, imparcial y accesible, con respeto a los derechos humanos de las personas.

La reforma procesal penal en Chile creó nuevas instituciones; mecanismos alternos avalados por los jueces de control, una eficaz defensoría pública; los jueces de garantías, el respeto a los derechos de los acusados, todo ello fue un cambio de fondo, que penetró en la cultura jurídica de su país.

La base del éxito del nuevo modelo de justicia penal  chileno, radica en la gradualidad de su implementación y del enorme respaldo presupuestal que se le ha invertido; en el viejo sistema inquisitivo, se gastaban 50 millones de dólares anuales, con el sistema oral de corte acusatorio se gastan anualmente 250; además de la inversión inicial que fue del orden de los 350 millones de dólares, que para un país con 18 millones de habitantes, representa una trascendental inversión gubernamental.

A JUICIO DE LA SOCIEDAD EL SISTEMA

Curiosamente las voces que están en contra de la prevalencia del nuevo sistema penal en Chile, han surgido de las viejas voces de los Abogados, empero el 70% de la sociedad aprueba el modelo oral de corte acusatorio, dado que disminuyeron los delitos de alto impacto; y tienen como en México problemas de la seguridad ciudadana.

El nuevo sistema procesal penal chileno, empezó desde cero, con nuevos actores que fueron capacitados en los paradigmas que le son inherentes, es decir que no llamaron a los  jueces y operadores del viejo sistema judicial que en su momento fueron cómplices de la dictadura de Pinochet. Nos habló el embajador con orgullo, lo que requirió para construir este modelo, un verdadero liderazgo intelectual y político.

Hábil como diplomático a la hora de la preguntas de los asistentes, señaló que para que un país con instituciones de derecho, como Chile, como México, para consolidar sus avances, es imperioso que todas las fuerzas políticas se pongan de acuerdo en hacer realidad las reformas que se aprueben en los congresos.

Con calidez, con afecto se refirió a las “muchas culturas que son México..”  a nuestro país lo considera su segunda patria, y cerró su intervención señalando que los políticos radicales tarde que temprano tienen que convivir con sus adversarios para lograr los acuerdos políticos que permiten modificar sustancialmente las instituciones de un país.

Se refirió no solo a su proceso político electoral por medio del cual derrotaron a la dictadura; habló del proceso español; del cómo en Colombia desactivan una guerrilla de más de cincuenta años de duración.

En fin, fue una jornada espléndida, con una exposición amena, de una persona que es todo un personaje en la transición política de su país. Dejó ejemplos a seguir y una clara muestra de la generosidad política que fueron capaces de tener los políticos para lograr la restauración de la vida democrática de Chile.

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

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