EL PEOR DE LOS ESCENARIOS POSIBLES

Luis Ignacio Palacios 24/04/2017 Comentarios

Fueron varias las versiones que conocimos al inicio del sexenio de Roberto Sandoval; su grupo compacto festinaba su entronización al poder ejecutivo, sin adversario al frente y con la comodidad de tener el congreso de su parte, a nadie rendirle cuentas; ni al partido, ni al presidente de la república; la organización partidaria que le llevó al poder solo tuvo las siglas del institucional, no era el tricolor histórico.

Al igual que su predecesor, Roberto instrumentó su propia base social para ascender al poder; “ese muchacho, es un fenómeno electoral..” me dijo Beatriz Paredes en la noche del triunfo como edil de Tepic.

Señalaban entonces, “fulano, será diputado federal, luego, presidente municipal y de ser posible, lo llevaremos a la gubernatura..” ahí estaba el ahora cuestionado secretario de obras públicas, que nunca en ese tiempo imaginaba que tenía rentabilidad electoral, cuando se hizo cargo de la elección federal en la ciudad capital; luego de ello, le nació la ambición de ser edil y, ¿porqué nó.? Gobernador del Estado.

Llegaron e hicieron lo indecible; el pariente se convirtió en el coordinador general ejecutivo de los departamentos de adquisiciones de todas las dependencias de todos los poderes estatales; y no se movía una hoja sin la autorización del titular del poder ejecutivo.

La primera llamada la tuvieron con la estridente derrota de Roy en Tepic; el primer sorprendido fue Polo; no creía en el número de votos, enorme diferencial con que ganó; empero, en realidad no ganaron por sí solos; fueron los beneficiaros de la coyuntura de los fieles del gobernador que le dieron el voto de castigo, “del odio” como me dijo un ex gobernador.

Roberto, impactado y con Raúl Rodrigo cercan hicieron un buen ejercicio, pidieron a sus cuadros que les dijeran –sin poner sus nombres- las razones del porqué de estos votos; recibió más de dos mil comunicaciones, ahí le reclamaron los excesos del pariente, la corrupción discriminada, la compra de caballos finos; los excesos de la policía Nayarit, las actitudes de Veytia.

Había escrito un artículo explorando la causalidad de la derrota; me llama Rodrigo y me dice que el gobernador está interesado en platicar conmigo al respecto; le dije que pusiera hora y lugar; sería en la ciudad de Guadalajara, y me dieron tentativamente una fecha, que coincidía con mi ida a guanatos; allá, el buen Rodrigo apenado me dijo que se suspendía la reunión, por causas de fuerza mayor.

Posteriormente lo supe, se fueron a Nueva York y anduvieron de fiesta varios días. La frivolidad por encima de racionalidad política.

“LA ÚLTIMA LLAMITA DEL PODER”

Es el carácter de Roberto, como llegó al poder en condiciones atípicas; siempre ha pensado que la realidad política se puede dimensionar conforme sus particulares y singulares proyectivas; no conoce la historia ni la cultura política de nuestro sistema, a todo lo largo de su sexenio avasalló con todo y con todos, nunca admitió una opinión en contra; y así le fue.

Su administración centralizada, poder omnímodo, escasa capacidad de maniobra e independencia de sus principales funcionarios.

Como mera anécdota queda el golazo de más de cien millones de pesos que le metieron los tres principales funcionarios que en el primer trienio de su mandato lo tenía cooptado, (otros dicen que apendejado, les creía todas las cifras que le presentaban) empero, a la hora de revisar los estados financieros, Roberto que es un zorro para esas cuestiones de los dineros públicos, se dio cuenta del gol que le pretendían meter.

Les reclamó que le explicaran con peras y manzanas, “¿porqué chingadamadre, ampliación presupuestal..?” los implicados temblaban ante la ira desatada del gobernante, para su fortuna estaba en dicha reunión el diputado presidente, -posteriormente como secretario del gabinete inopinadamente defenestrado- quién ante la mirada de súplica de los susodichos, convenció a Roberto de que las cuentas estaban en orden.

“¿Entonces, -le dijo a Armando- tú avalas esto..?” –sí gobernador, todo está en orden- le contesta el aludido.

Y era obvio, ahora con la encuerada mayúscula que le ha dado a su administración, a su auditor estatal, a sus principales funcionarios y descubriendo el modus operandi, el ya ex rector de la UT de BadeBa; Roberto y su administración están en el peor de los escenarios posibles; aferrado como me dijo uno de sus amigos “a la última llamita del poder…”

Sin embargo, frente a este inopinado escenario, ha respondido bién en el tema de suspender el proceso –acelerado- de nombrar al nuevo fiscal general; en este espacio le dimos la receta hace semanas; y ahora, corriendo de inmediato al buchi crudo ex rector de la UT, y exhortando a una investigación; lo grave es, que nadie, ninguna instancia, ni los diputados o la auditoría superior, tienen la validez política de poder actuar en consecuencia, todos están manchados por el descrédito.

Vergonzoso sin duda, el estado catatónico en que se encuentran los diputados priístas en el congreso; no tiene Roberto, Secretario General de Gobierno; no tiene partido que le defienda, no tiene diputado presidente que dé la cara por su administración; y sus candidatos tienen un futuro incierto; con la oposición cebada para ir por él con todos los argumentos posibles, se imponen acciones de buena política.

Veo solo un operador, el senador Raymundo García, que puede actuar en el control de daños de la crisis política; y en lo administrativo, a tres, pero no aquellos que le metieron el gol millonario, sino los actuales, que sin ellos no puede concebirse control administrativo y gobernabilidad para terminar bien el sexenio; Luis Antonio Apaseo; Orlando Jiménez y Mario Pacheco.

Y si de pasada, declara que su candidato no es el de la derecha, podría recomponer un tanto su desprestigiada figura ante el priísmo dolido…

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

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