EL FACTOR SINDICATO

Luis Ignacio Palacios 13/03/2017 Comentarios

En el escenario pre electoral que vive hoy Nayarit, ninguno de los aspirantes a ser nominados por sus partidos, ni los que van por la vía de la figura de independientes, que quieren ser gobernador de la entidad, se ha referido en sus expresiones de proselitismo al delicado y complicado tema del sindicalismo del gobierno estatal, municipios y organismos autónomos; ninguno, y es que la inoperancia política del actual gobierno en este tema, ha dejado este galimatías a que muera por inanición.

Cuestión nada recomendable, puesto que, al carecer de operadores políticos, los funcionarios que orgánicamente deben intervenir y no tienen la capacidad para ello, Roberto Sandoval en su peculiar sincretismo político lo ha dejado de lado para dedicarse a fortalecer transexenalmente su gobierno, con todo tipo de lances que impactan en serio a la compactación de la figura y equipo de Manuel Cota, el seguro candidato a gobernador de su partido.

Empero, los sindicatos ahí están en lo suyo, el Sutsem con la golpeada Águeda Galicia es el mayoritario, con toda la larga cauda de pleitos legales para asumir la toma de nota de una elección sindical por demás muy cuestionada por la base, por sus adversarios y por el gobierno estatal, que dando tumbos sigue litigando para escamotearle reconocimientos.

Vemos por otro lado que en la fiscalía general del estado, con la espontaneidad propia de los inexpertos en lances sindicales, crearon un sindicatito para hacer mella y demeritar a la grandota dirigente; sin considerar que si bien ella personifica el conflicto y la contradicción con el estado y municipios, existe una base sindical, formada por miles de agremiados que tienen una cultura bien cimentada de su sindicalismo.

Confundieron el cuchillo con el asesino.

El Sutsen con “ene” como ahora le llaman para diferenciarlo del mayoritario con “eme”, tendrá la suerte que tuvo el sindicatito que crearon en el gobierno de Antonio Echevarría para enfretarse a los profes en Sepen y contra Águeda; esfuerzos que al final fueron magros y el bigotón tuvo que echarse a los brazos de los Montenegro y del Sutsem para salir airoso en el tramo final de su administración.

LA PLANILLA BLANCA

Existe una figura ya conocida al interior del sindicato mayoritario, se trata de Adelaida Ibarra Rodríguez que encabeza la planilla blanca que le está disputando la dirigencia a Águeda Galicia en las resultas de los resolutivos jurídicos o para la próxima elección estatutaria que se debe llevar a cabo ya, con la presencia del nuevo gobernante en el mes de noviembre del presente año; y no se trata de una simple ocurrencia, sino de una bien pensada oposición sindical, que tiene su patrimonio acumulado y reconocido por la base sindical.

Su emergencia como líder opositora acumula ya cinco años, de los muchos que como empleada del Ayuntamiento de Tepic tiene; de sus intervenciones públicas sobre el conflicto jurídico sindical con sensatez  ha dicho:

Mantiene la fe para que en un futuro se lleve a cabo una elección democrática, “seguir con este proceso jurídico, mantener la fe y la confianza de que al final se va a ordenar que se realice una elección democrática”.

Ella ha señalado “ansiamos un comité, una representación legitimada por la verdadera voluntad de los trabajadores y esta verdadera voluntad no se va a dar si no es a través de un voto directo y secreto, ¿por qué?, hay en nuestra organización lamentablemente una represión, hay un autoritarismo, ahí hay una imposición disfrazada de democracia, nosotros no vamos a permitir que se nos engañe ni que nos vulnere, queremos elecciones democráticas a través del voto secreto y directo”.

Como en este gobierno en este tema y en otros, la práctica de la legalidad es laxa, Adelaida, como líder de su corriente opositora ha solicitado al Tribunal de Conciliación de Arbitraje el reconocimiento de sus derechos: “no pedimos nada fuera de la ley, pedimos un derecho que nos asiste y estamos abiertos y dispuestos al diálogo, a la negociación y a los acuerdos o a la conciliación, pero para que esta se diera tendría que participar nuestra contra parte y ella, la ex dirigente, Águeda Galicia jamás ha querido acercar..”

Cualquiera que sean los escenarios que lleguen con los resolutivos judiciales, la presencia de esta fuerte corriente opositora ahí estará, tiene que ser reconocida por la administración estatal y municipales, como una voz sensata que tiene autenticidad y genuina legitimación de pertenecer al sindicato mayoritario; ella es -y lo que representa- un factor importante y decisivo para la futura suerte de las relaciones de la burocracia estatal con la nueva administración gubernamental y municipales.

El tiempo que vive la entidad, reclama sin duda una evolución de la actual condición de las relaciones de los gobiernos con sus trabajadores, la sociedad sigue azorada por el régimen de excepción de que gozan en eso que llaman “conquistas” o “prestaciones sindicales”, se impone una racionalidad financiera que esté acorde con la realidad; y el arcaísmo de los reclamos desorbitados que hoy representa Águeda Galicia, se irá a las vitrinas del pasado político.

Adelaida, ha demostrado que sabe negociar, pero todo dentro de su sindicato; es una voz que escucha la base sindical, ella puede legítimamente ser el factor de solución del viejo conflicto y que las relaciones con los gobiernos se purifiquen, dejando las simulaciones y el juego de espejos ocultos.

Por ello, más les vale a los precandidatos que volteen a verla, la conozcan y dimensionen sus pretensiones.

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

 

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