ES POLÍTICA; NO GESTORÍA..!

Luis Ignacio Palacios 01/03/2017 Comentarios

La evolución del sistema mexicano, trajo consigo algunas cuestiones que de plano son un atavismo, el considerar que la actividad política se reduce a una simple gestoría para promover bienes y servicios al ciudadano, bajo esta tesitura, han surgido cientos de aspirantes a puestos de elección popular, todos son “políticos” y el grado máximo de esta soberana ridiculez e inconsecuencia, lo es, el esperpento del edil de Sanbolas.

A partir del uso de los sondeos de opinión, en los centros de poder se tuvo que dilucidar una consideración de singular importancia, qué clase de candidatos proponen los partidos, gente capaz y talentosa pero con poca empatía o figurines que fueron fenómenos de alto rendimiento electoral; se desnaturalizó el quehacer político al elevar a regla de oro, que, lo mas importante no era si el presunto era o no capaz, sino que representaba altos rendimientos electorales.

Y de ahí en delante, le dieron en la madre a la política como la disciplina más elaborada de nuestra sociedad, que, conforme a los valores tradicionales, quienes eran sus actores, buscaban cubrir las formas y promover el bien común, llevar a cabo los proyectos de los partidos, porque se actuaba en función del todo, no de las formas coyunturales que hoy son el epítome del quehacer político.

En el viejo Pri, nos tocó hacer campañas y llevar al triunfo a candidatos impresentables, senadores de la república, diputados federales, diputadas y diputados locales; les hicimos el ABC del quehacer partidario, pero antes que nada, se buscaba cubrir las formas, no del partido hegemónico, sino de darle el mensaje al elector, que el dominio del aparato electoral no implicaba el desprecio por la inteligencia del votante.

Recuerdo algunas cuestiones del actual gobernante, ya electo, en un seminario con su mentora, enfatizaba de que “no soy político” y tuvo que explicarle con peras y manzanas, un mercadólogo sudamericano que tal aserto era una tomadura de pelo a la gente, que su afán de diferenciarse de los políticos tradicionales lo llevaban al simplismo que raya con la puerilidad.

Luego, a sus escuchas, Roberto informa que en las elecciones federales, “una ama de casa va a ser senadora de la república…” y ponderaba lo inédito de su decisión, señalando que con acciones de esta naturaleza, su quehacer político era distintivo, humilde, no deformado intelectualmente, de pueblo pues; y así nos ha ido, Margarita Flores, llegó al senado, pasó sin pena ni gloria alguna; y hace poco tuvo su jefe la ocurrencia de mandarla a placear para ver su rentabilidad electoral. Uff.!

LA INVERSIÓN DE VALORES

Nos enteramos que varios diputados piden licencia a su cargo para ir en pos de la presidencia municipal de sus lugares, circunstancia que choca en lo general con los electores y los medios que los conocen, dado que son personajes que recién llegados a puestos de elección, solo entienden que la política es regalar pelotas, tenis y láminas para los desprotegidos del sistema; y usar las fotografías de estas dádivas como instrumento de imagen política, en la búsqueda de la identidad de que son los predestinados para la siguiente elección.

Un gobernante hegemónico que ha triunfado en su carrera, sin entrar a disquisiciones de ideología política no puede propiciar que el uso de la inteligencia vaya a puestos de elección popular, se requiere de incondicionales, ignorantes que no vayan más allá de las bondades de los programas de solidaridad con los desposeídos; tienen que ser simpáticos, que la gente “los vea bién..”.

De ahí que los valores tradicionales de la política, el ser medianamente culto con el conocimiento de nuestro sistema, manejar conceptos y una oratoria convincente, son atributos de una rara avis; hoy entre más sacos de cemento y ladrillos regales, tienes posibilidades de ser regidor, nadie sabe o conoce la miseria jurídica en que se encuentran los ordenamientos municipales, nadie se mete a investigar que el sistema de tributación municipal es arcaico y quienes menos tienen, pagan más.

Hoy tenemos diputados impresentables, que en su vida han subido a la tribuna, no porque no sepan leer, sino porque no tienen absolutamente nada que decirle a la sociedad que les paga sus altos salarios; y algunos de ellos van ahora en pos del puesto edilicio, por la gracia de la partidocracia, ellos tienen las llaves de acceso al poder, son amigos, novios, amigas, esposas de los líderes de partidos.

Nunca antes el espectáculo político electoral, había llegado en Nayarit a estos niveles de miseria mayúscula, un atajo de imbéciles que quieren ser gobernador, diputados, ediles y regidores; en la búsqueda de vivir sin trabajar y tener la espléndida oportunidad de hacer capital aprovechando las bondades del puesto y de la impunidad que trae consigo, la condición de tener un gobierno consolidado.

Estamos en la inversión de los valores sociales, el contrato social se ha derruído, es posible la prevalencia del candidato anti sistema; grave la responsabilidad que implica…

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

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