PACTO PARA JUZGAR CON PERSPECTIVA DE GÉNERO

Luis Ignacio Palacios 07/02/2017 Comentarios

Este viernes pasado, el TSJ de Nayarit, fue el anfitrión de un trascendente evento para el mejoramiento de la práctica de la justicia en los tribunales locales; con a distinguida presencia de la Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación Margarita Luna Ramos, estuvo también el magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia de la ciudad de México Edgar Elías que a su vez funge como presidente de la Conferencia de Tribunales superiores de justicia de los Estados; y otros presidentes de tribunales estatales, de Jalisco, de Tabasco; así como el representante de la Asociación de Impartidores de Justicia en México.

Pedro Antonio Enríquez, el magistrado presidente disertó los motivos, antecedentes y objetivos del evento,en un ilustrativo discurso, que devienen desde la reforma constitucional del 2011,  sobre derechos humanos, que impone a los juzgadores la obligación de atender el mandato y la consiguiente interpretación convencional.  El pacto que suscribieron refrenda el deber social de que los juzgadores deben de estar comprometidos con la defensa y la garantía de los derechos humanos.

Dijo el togado que juzgar con perspectiva de género exige que los jueces tengan un nivel superior de interpretación de las normas, que les permita advertir las condiciones estereotipadas entre los sujetos en conflicto. Reconoció el impulso que a estos compromisos le ha dado la Conatrib y la SCJN con la magistrado Elsa Cordero del TSJ de Tlaxcala.

La Ministro de la SCJ Margarita Luna Ramos, nos leyó un didáctico documento, prolijo, mediante el cual desglosó el tema e ilustró a todos los jueces, magistrados del poder judicial federal y local que ahí se encontraban; este es su texto:

«Primero preguntarnos ¿cómo nace el Pacto por la Igualdad de Género? El Pacto por la Igualdad de Género surge en el año de 2009, justamente durante la Cuarta Asamblea Ordinaria de la Asociación Mexicana de  Impartidores de Justicia, en que a instancias de la Suprema Corte de Justicia de la Nación se incluyó por primera vez la Mesa de No Discriminación y Derecho a la Igualdad, para juzgar con perspectiva de género.

De ahí emanaron dos importantísimos trabajos: conformar un grupo que precisamente que se estableciera con cada uno de los apartados de AMIJ para firmar una carta-compromiso que estableciera los lineamientos para la introducción de la perspectiva de género en cada uno de estos apartados.

Una vez conformado el grupo de trabajo, en febrero de 2010 se llevó a cabo en la Ciudad de México la primera reunión para la creación de esta carta- compromiso para introducir la Perspectiva de Género en los Órganos de Impartición de Justicia en México, a la que se determinó llamarla Pacto con el fin de darle mayor relevancia y compromiso.

En este año, durante la Quinta Asamblea General Ordinaria de AMIJ se propuso del Pacto para Introducir la Perspectiva de Género en los Órganos Impartidores de Justicia y hoy estamos completando el número 23.

¿Que implica introducir la perspectiva de género? Introducir la perspectiva de género no se trata de estar simplemente a la moda de temas centrales de debate que en la actualidad se dan a nivel mundial, sino de promover desde nuestra función como impartidores de justicia y dentro de nuestras propias instituciones la igualdad de género y los derechos de la mujer.

Nuestro quehacer jurisdiccional se torna en una labor crucial y estratégica para ello. La desigualdad que hoy día todavía se vive por muchos grupos de mujeres en diferentes partes de nuestro país y en otras latitudes del mundo, y la manifiesta violencia de género de la que son víctimas todavía hoy en pleno siglo XXI.

Siglos de una cultura que relegó al ámbito privado del hogar o las confinó a las actividades, como se dice comúnmente, “propias” de su sexo, y a final de cuentas las privó de los derechos laborales e incluso en pequeñas industrias, permeando en lo más hondo de las estructuras sociales con la asignación de roles, prejuicios y estereotipos que incluso trascendieron y se vieron reflejados en nuestras leyes.

Yo creo que nuestro país ha recorrido un camino muy largo; sí hemos avanzado  eso no podemos dejar de reconocerlo: tenemos reformas constitucionales muy importantes que reconocen actualmente la igualdad entre el hombre y la mujer; tenemos reformas legales que han reglamentado de alguna manera lo que establece nuestra Constitución; hemos firmado compromisos internacionales para adherirnos también a este tipo de igualdad a nivel mundial .

Pero ¿qué es lo importante? ¿cómo lo vamos a lograr?, ¿como lo vamos a aterrizar? Eso es lo importante.

El pacto que ahora estamos firmando nos ofrece una herramienta importante. ¿Por qué nos ofrece una herramienta importante? Porque los principales conceptos y estrategias  en torno a la aplicación de la perspectiva de género en el ámbito jurisdiccional debe lograrse tanto como juzgadores en la aplicación cotidiana de la interpretación de la ley, al emitir nuestras sentencias como en las políticas institucionales a nivel de tribunales de toda la república.

Introducir la perspectiva de género en la función jurisdiccional implica detectar aquellas normas que en su aplicación se traducen en asimetrías, en un trato desigual e inequitativo, en analizar los hechos del asunto sometido a nuestro conocimiento, desprovistos de prejuicios de género, de estereotipos; identificar situaciones de desigualdad entre las partes y circunstancias que de suyo generen desventajas para una de las partes; identificar e incorporar buenas prácticas judiciales.

Esta tarea nos implica desarrollar un método eficaz sin desvirtuar nuestra función jurisdiccional, de ahí la importancia de tener una cabal comprensión del significado de juzgar con perspectiva de género.

Esto no significa dar la razón a la mujer por el simple hecho de ser mujer, no significa dejar de cumplir con la ley ni ir más allá de la misma, significa que nos sumemos como lo que somos: juzgadores, que conozcamos y apliquemos la normativa en materia de derechos humanos y en específica la relativa a los derechos humanos de las mujeres y resolvamos de conformidad con nuestro marco jurídico, tomando en cuenta los principios ideológicos que los sustentan, así como la forma en que afectan de manera diferenciada a quienes acuden a pedir justicia.

Juzgar con perspectiva de género es una postura, es una visión especial que se adopta para advertir el impacto del género en la vida de la persona.

¿Y qué es el género? Patrones de conducta aprendidos consciente o inconscientemente desde la infancia en torno a la familia, a la sociedad, a las costumbres y a la historia.

Por ello, desde luego que transitar por una primera etapa como ya lo hemos hecho, en el conocimiento teórico de todos estos problemas sin las reformas legales que de alguna manera ya se han llevado a cabo, es un buen camino recorrido; ahora nos toca aterrizarlo, nos toca interpretar la ley, nos toca en los problemas que se nos presentan en la resolución de controversias, establecer la plena igualdad en nuestras sentencias.

Todos estamos llamados e interesados a esto. Desde luego yo agradezco a todas las autoridades que tienen en sus manos la decisión y sobre todo que han preferido tomar el camino de que seamos una sociedad igualitaria: todos en casa tenemos una mamá, tenemos un esposo, tenemos hijas, tenemos hermanas, tenemos sobrinos. ¿Qué México queremos para ellos? Simple y sencillamente pensemos en ellos y los que en un momento dado tengamos que resolver aspectos de la compañera de trabajo, de la justiciable, de la inculpada, de la persona cuyo destino se encuentra en nuestras manos, tomemos en consideración cuál es el destino que siguiendo nuestra hermana, nuestra hija, nuestra madre, queremos para ellas. Pienso que esa es la mejor forma de poder comprometernos todos a lograr cada vez más una igualdad en nuestro país.

Invito a todos a unirse a este objetivo y participar activamente en las sesiones del Comité de Seguimiento y Evaluación; los invito a nuestro Congreso Internacional que se llevará por tercera ocasión en la Ciudad de México, así como a instalar el Comité de Igualdad de Género que propicie el cumplimiento de los compromisos que hoy asumen los órganos de impartición de justicia del estado de Nayarit, como ya lo han hecho los de otros estados.

Hoy nuestro país transita por situaciones complejas que demandan unidad nacional, que demandan solidaridad, compromiso; asumamos el reto que nos marca nuestro tiempo, promoviendo y fomentando desde los cimientos de nuestra sociedad, la igualdad entre hombres y mujeres, pues un país que respeta estos principios democráticos, está preparado para afrontar y proyectar su unidad allende nuestras fronteras. Todo lo demás, si estamos unidos, puede superarse.

Muchísimas gracias, muy amables por su atención»

CONFERENCIA SOBRE CONTRADICCIÓN DE TESIS

Con su oratoria convincente, la ministro de la SCJN, luego de la firma del pacto, expuso una breve charla sobre un interesante tópico de interpretación del máximo tribunal del país, sobre una contradicción de tesis sobre el delicado tema de la vulneración de la presunción de inocencia al imponer medidas cautelares a un imputado.

Un acto que reunió al mundo judicial de los tribunales de circuito y los juzgadores locales, universitarios, funcionarios y políticos del grupo gobernante.

 

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