MAGISTRAL DISCURSO DE PEDRO ANTONIO

Luis Ignacio Palacios 05/02/2017 Comentarios

En el acto conmemorativo del centenario de la constitución de los mexicanos, celebrado el día de hoy en el patio central del congreso, intervinieron los titulares de los tres poderes; el diputado presidente Jorge Humberto Segura, leyó un bien redactado documento que ponderó los avatares del constituyente de Querétaro y lo que significó para Nayarit y sus habitantes su creación como entidad federativa.

El segundo de los oradores lo fue el magistrado presidente del TSJ Pedro Antonio Enríquez Soto, de quien se esperaba un discurso de ponderaciones del derecho constitucional -materia en la cual es experto el togado- y tuvimos la agradable sorpresa de escuchar un sólido documento de proposiciones y crítica política, de los poderes, de los partidos políticos y con singulares definiciones de la sociedad actual y las nuevas generaciones que demandan nuevas formas de interlocución con los poderes y los partidos; con excelentes argumentos y figuras de pensamiento, el documento de Pedro Antonio impactó a los ahí presentes.

He aquí el texto:

«Hoy, nos damos cita con nuestra historia para conmemorar el primer Centenario de Nayarit como entidad federativa. Comparecemos ante esta gesta evocando la generación de los primeros lustros del siglo XX, que soñaron con la idea de constituir un nuevo estado de la unión mexicana.

 Nayarit nace como resultado del nuevo orden constitucional del México post revolucionario, para darle vigencia a un estado con identidad propia, formado por la riqueza  natural de valles, mares y sierras que representan la diversidad social de nuestro estado.

Hoy, al conmemorar su centenario, los nayaritas lo hacemos con el orgullo cívico de que nuestra entidad, nuestro sentido de pertenencia, nació con la Carta de Querétaro; de ahí devienen nuestras instituciones que le dan sentido a la vida política, a nuestra lucha por la democracia y a la constancia en el esfuerzo para desarrollar nuestras potencialidades económicas.

A cien años de la erección como Estado, en el concierto nacional, tenemos reconocimiento por las características de nuestra sociedad, por la calidez de nuestro pueblo; Nayarit es, costas, planicies y montañas, aquí nos hemos desarrollado en un territorio generoso, pródiga naturaleza que ha hecho de la economía agraria, el orgullo de sus productores.

Nacimos a la par de un nuevo México, de un México precedido por la injusticia, intolerancia y desigualdad en todos los ámbitos, somos producto del México postrevolucionario que aspiró a una sociedad mas igualitaria, con mas derechos y justicia social.

Nacimos en el artículo 47 del texto constitucional, que nos inmortalizó como la única entidad federativa a la que la Constitución le dedica un artículo permanente en su texto, recientemente ahora también, el estado Ciudad de México.

Han sido cien años intensos de generaciones de nayaritas que han logrado aportar al desarrollo y construcción de nuestra entidad. Hemos dado pasos firmes en aspectos trascendentes que han contribuido a ese propósito, la apuesta a un Nayarit educado, con cobertura universal en educación, sin duda es la mejor apuesta al desarrollo.

Significar la creación de la Universidad Autónoma de Nayarit, representa uno de los acontecimientos mas relevantes de este primer centenario, porque la máxima casa de estudios esta presente en miles de hogares nayaritas que gracias a su gratuidad y labor fundamental del desarrollo, ha brindado la oportunidad de ser profesionistas a miles de nayaritas que hemos sido formados en sus aulas.

Generar un Nayarit de oportunidades en lo social, cultural, económico y político no es una tarea acabada, los aportes a la construcción del Nayarit de hoy merecen repensar el inicio del segundo Centenario de Nayarit.

Como inicia esta nueva generación de nayaritas, milenials, de etnias, profesionistas, amas de casa, mujeres y hombres de empresa, del campo, pesca y de servicios, el reto de construir el Nayarit para el segundo centenario.

¿Cuál es la apuesta de Nayarit frente al segundo Centenario…? ¿Cuál es el aporte de los nayaritas de hoy a México y al mundo..? ¿Como nos definiremos, donde se encaminarán nuestras potencialidades para generar las condiciones que hagan despegar a esta tierra ubérrima…?

Tal vez las respuestas pasan por profundos y diversos análisis que nos hagan entrar en reflexiones y acuerdos de prosperidad y orden del desarrollo social.

Volver al origen, volver al origen del ser humano, y tener como centro de felicidad del estado a la persona. Nos hemos olvidado de lo sencillo de lo cotidiano, de reconocer que la satisfacción de las necesidades humanas se encuentran  en proveer las condiciones necesarias para que alcance el estado de bienestar, el acceso a la alimentación saludable, salud, educación, familia, felicidad plena.

No podemos mantenernos donde estamos, porque seamos sinceros, en muchos rubros no lo hemos hecho bien. Reconozcamos que hay profundas desigualdades, que el estado de bienestar sigue siendo una aspiración permanente, ante la falta clara de oportunidades.

Reconozcamos que hay un hartazgo social que amenaza en convertirse en generalizado. Reconozcamos, que existe rechazo social frente a todo lo que huele a poder y cosa pública.

Reconozcamos que hay muchos Nayarit, sí, el que tiene acceso a los servicios de salud, a una oportunidad de estudiar una carrera profesional, a un empleo o impulsar la gestión empresarial, pero también existe otro Nayarit, en el que la justicia social requiere urgente su aparición.

Volver al origen, representa hoy la oportunidad de rescatar el valor de la política como forma histórica de convivencia social.  La política no es la responsable  de todos nuestros males, al contrario es la política la que debe reivindicar la solución. Pero volver al origen en política significa emplear de nuevo la filosofía que siempre la ha distinguido. La política es servir, no servirse de ella para beneficio propio.

Quienes servimos en política, quienes servimos desde el poder público, volver al origen significa, ejercer el poder sirviendo a los demás, respetando la decisión mayoritaria sin proscribir los derechos de las minorías,  ejercer el servicio público con sobriedad, como la mayoría popular lo hace.

Volver al origen, significa darnos cuenta que el Estado de las democracias modernas se funda en partidos políticos fuertes, no debilitados, que el gobierno en su desviación del poder requiere de la fortaleza de los partidos políticos para servir de contrapesos reales que acoten la arbitrariedad. La arbitrariedad como forma de progreso de unos cuantos debe proscribirse.

Sin partidos no hay democracia, no dejemos que la intolerancia, la oligarquía de los partidos y dirigentes siga marcando la distancia y desconfianza ciudadana, debemos repensar que la sensación del fracaso del sistema democrático de partidos no esta en el diseño mismo de los partidos sino en el manejo oligárquico que históricamente les ha caracterizado.

El abandono de los ciudadanos de los partidos es el resultado de esta visión excluyente que hoy los mantiene en el nivel mas bajo de aceptación.

No nos engañemos, las democracias modernas y prósperas del mundo tiene su base en un régimen de partidos sólido.

No anulemos la esencia de un estado democrático fundado en un régimen de partidos consolidado, con el canto de las ciudadanía independiente; por el contrario busquemos que sigan siendo el espacio natural de participación ciudadana, de acceso al poder público, mediante un sistema integral de control interno y externo que democratice sus decisiones y transparente el ejercicio de sus atribuciones.

El ejercicio de la democracia en tiempos de redes sociales y de una generación libre y con los medios masivos a su alcance, debe pasar a la acción. Hoy el ejercicio de la  democracia no puede agotarse con un “like”. La participación ciudadana, debe reflejarse en una democracia de controles.

Volver al origen, significa también reconocernos que somos una sociedad plural, diversa, que tiene como eje principal de la diversidad del ser humano. Reconocernos como seres humanos, implica respetarnos entre si, con independencia de cualquier condición que nos haga diferentes. Tolerancia frente a lo que consideramos distinto o inadecuado nos hará construir una sociedad de pleno goce de los derechos humanos.

No podemos rechazar la discriminación en otras latitudes que nos ofenden, si en casa, la promovemos y la instamos con nuestras acciones u omisiones.

Volver al origen obliga reconocer que vivimos en una tierra privilegiada por la naturaleza, rica en recursos naturales que alimenta y da vida. Nuestra apuesta en el inicio del segundo centenario, exige establecer reglas claras para el uso racional y equilibrado de lo que hoy representa nuestra mayor riqueza. 

Convivir  con la ecología envidiable que tiene nuestra tierra es el mayor potencial,  requiere un sistema de protección jurídica que garantice a las nuevas generaciones su disfrute y aprovechamiento equilibrado.

A mediados del siglo pasado, fuimos calificados como “el granero de la república”; debemos hacer realidad lo que nuestra Constitución local proclama, hacer del campo y las actividades primarias la fortaleza de desarrollo económico para que sea Nayarit, el proveedor de alimentos de México.dico que garntice a las nuevas generaciones su disfrute, vivir con la ecologtablecer reglas claras para el uso racional y equili

Volver al origen implica también, consolidar un Nayarit que le apueste al desarrollo científico y tecnológico, para pasar de meras abstracciones académicas a resultados concretos de desarrollo social. El desarrollo del saber para si mismo, es también una acción corrupta, y lo convierte en vanidoso y superfluo.

Hoy Nayarit tiene un potencial enorme, porque ha incorporado a miles de nayaritas a la sociedad del conocimiento, hagamos que esa nata privilegiada ponga al servicio de su patria chica su conocimiento. Conocimiento sin compromiso social representa el fracaso de las instituciones de educación que el estado ha creado.

Volver al origen, representa tener presente la filosofía y concepción ideológica de nuestros fundadores, darle vida a un estado conducido por un gobierno eficiente, al servicio de los gobernados. Un poder público repartido en sus atribuciones pero con un objetivo común. Servir. Un gobierno transparente que el ejercicio de la rendición de cuentas sea el ejercicio cotidiano. Poderes públicos fortalecidos en su independencia y autonomía para el ejercicio del sistema de pesos y contrapesos que definen a un estado democrático. Un gobierno que preste servicios públicos de calidad y de acceso universal sin distingos políticos o cualquier otra circunstancia arbitraria en su prestación.

Requerimos de un gobierno en el que el control ciudadano permita evaluar permanentemente el desempeño de sus gobernantes.

Volver al origen, nos debe llevar a consolidar un sistema judicial, que sea el espacio natural de resolución de los conflictos sociales, para que el ciudadano encuentre en sus jueces a personas en quien confiar sus bienes, libertad, honor o patrimonio, sabedores que actúan fundados en derecho y en justicia.

Cerremos pues, este primer centenario de Nayarit, rescatando y preservando lo que ha funcionado y se ha hecho bien. Y demos la bienvenida al inicio del camino hacia el segundo centenario para cambiar aquello que aún nos lastima, nos deja insatisfechos y afrontemos los nuevos retos de la realidad de nuestros tiempos.

Vayamos por un Nayarit que reconozca en su origen la oportunidad frente a la cara de un estado tolerante, democrático, plural, desarrollado y reconoce como elemento esencial de su existencia al ser humano que le da vida y existencia.

Hagamos de Nayarit el espacio donde puedan desarrollarse nuestros hijos y nietos, donde se generen las oportunidades de desarrollo que hoy se buscan fuera de nuestras fronteras. Enseñemos a las generaciones de hoy definidas como millenials, que viven en una tierra que tiene origen, que tiene presente y futuro promisorio.

Que en lo rápido y superfluo que puede ser la vida de hoy no se alcanza lo perenne. Que solo el trabajo, la disciplina, el respeto al derecho y a las instituciones hará que Nayarit sea la tierra de oportunidades a la que aspiramos todos.»

En el lenguaje del togado, está en ciernes uno de los líderes políticos que Nayarit reclama para la consolidación política de nuestra entidad; debe hablar así en cuatro año mas…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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