NÓ SENADORA, EL GOBIERNO NO ES UNA EMPRESA

Luis Ignacio Palacios 20/01/2017 Comentarios

En la comunicación política, las entrevistas banqueteras a quienes ejercen un puesto de elección, son una fuente excelente para averiguar de qué clase de pasta están hechos; el servidor público, rara vez reflexiona o planea sus respuestas, merced a lo súbito o inopinado de la intrusión de los reporteros, ávidos de sacar la nota, y sin control alguno, en ocasiones meten el filoso cuchillo en la sique del entrevistado y logra sacarles perlas de su lenguaje sibilino.

Esto le sucedió a la senadora de la república Martha Elena García, hace un par de días cuando acompañó a su hijo Antonio Echevarría junior cuando presentó ante la Cámara de diputados su propuesta por abrir fuentes de empleo con los dineros del gobierno, sustentando su petición en 40 mil o más firmas de nayaritas –dijo- que comparten su propuesta.

Empero la nota no fue el ingenuo evento del hijo del bigotón ex gobernante; la nota la dio su progenitora, cuando a pregunta expresa de avezado reportero, respondió si Toño –hijo- estaría preparado para gobernar, “siendo administrador de empresas, podrá administrar un gobierno..?” así respondió la señora Martha Elena García:

“Ay por supuesto..!! El gobierno es una empresa amigo…,  nadie estudia para ser gobernador…, ¿o tú has sabido que hay una carrera para ser gobernador..? nadie estudia para ser gobernador; eso te nace del corazón, te nace del alma y también te nace del cerebro. ¡El gobierno es una empresa!  que se puede manejar todo..! yo soy empresaria, a mí si me mandan por ejemplo a coca-cola, sé cómo se maneja coca-cola; si me mandan a jardines de san juan, sé cómo se maneja jardines de san juan. Si me mandan a cuidar los ciudadanos…, ¡nómbre…! ¡por favooor..! es lo que más me encanta!”

Tal cual, quedó nítido y claro cuál ha sido el leitmotiv de la incursión en la política electoral de esta singular familia, los Echevarría García, que se han caracterizado por el ejercicio patrimonialista del poder.

Es difícil encontrar en el sincretismo de los empresarios metidos a gobernantes, un dejo escondido de cultura política; sus planteamientos son simplistas, pueriles, la política es un medio, un simple instrumento para ascender al poder público y ahí, la estancia, su ejercicio, es para hacer negocios, para acumular poder económico.

Antonio en inopinadas entrevistas, ha dicho que “la presidencia municipal es para los jodidos…! Toño va ser gobernador…, no va a ser candidato, va a ser gobernador, a mí me decían que estaba loco, y mira; Toño va a ser gobernador y mis nietos también, si el Pri estuvo en el gobierno 70 años, nosotros vamos a ser una dinastía de 140.., vas a ver…” palabras más o palabras menos, esta es la condición que priva en la familia Echevarría García, de ahí, los ditirambos del padre, del hijo y de sus fieles e ingenuos promotores.

ESCENARIOS PASADOS

Pocos recuerdan el penoso incidente que protagonizó Antonio cuando a finales de su mandato, junto a su comadre Rita Esquivel, a la sazón senadora de la república lo llevó a Nuevo Vallarta a la plenaria con senadores y diputados federales, con la presencia del presidente electo Felipe Calderón, fue ominosamente retirado, no le permitieron entrar a la sesión; el presidente panista nunca olvidó los irresponsables dicterios que Antonio en campaña profirió en contra de los panistas y sus candidatos, lo que menos les dijo en conferencia de prensa banquetera es que eran “unos pendejos…”

En la nomenklatura del comité central panista, la presencia beligerante, estridente y provocadora de Antonio, es el principal factor que tiene en contra el junior para abanderar una candidatura, junto al Prd (o lo que queda de este partido) aliado.

Y en el inaudito de que le diesen la candidatura con los partidos aliados; ya olvidó Antonio la afrenta que le hizo pasar a Martha Elena el ahora presunto aliado Guadalupe Acosta Naranjo, que la denunció ante la PGR por supuestos delitos de competencia federal, aún siendo gobernador Antonio no pudo impedir que su esposa compareciera a declarar ante el agente del MP federal, denuncia que a la postre pudo desactivar; en cualquier tipo de personas, este tipo de afrentas son imperdonables.

Al parecer, el sincretismo de la familia Echevarría García en su ambición por el poder público, son cuestiones que no cuentan; van por el poder público de Nayarit, quieren hacer una dinastía de gobernantes en un país que tiene como sistema político el ser una república federal.

La plutocracia (gobierno de los ricos) es una forma oligarca que siempre ha estado en los apetitos de algunos ricos, sobre todo en aquellos cuya riqueza ha sido súbita, creada a la vera de los negocios con el gobierno; las experiencias que hemos tenido en México, no arrojan resultados satisfactorios, y segundas partes nunca han sido buenas, y el ejemplo del sátrapa de la mololoa es por demás paradigmático.

Empresarios sin conciencia social, dedicados a hacer negocios desde el poder, es lo que menos requiere hoy el pueblo de Nayarit; hemos llegado al punto de quiebre, estamos en el gozne de los tiempo nuevos, que pueden ser cruentos o el inicio de una nueva época en la cual los gobernantes cumplan el anhelo de la sociedad, que la política sea la más elaborada y noble de las profesiones, que exista un sentido generoso de promover el bién común, y el compromiso inocultable  de servir al pueblo y, no servirse del poder público.

Nó, desde luego, el gobierno no es una empresa, porque no persigue el lucro, no establece el aprovechamiento privado de los recursos públicos entre sus objetivos; requiere la sociedad, abatir la corrupción de todo gobierno, y que las cuestiones sustantivas no se manejen en la opacidad a espaldas al pueblo.

En una sociedad exigente e informada, con electores medianamente educados, un gobierno plutocrático es inadmisible…

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

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