LOS HOMBRES DEL GOBERNANTE

Luis Ignacio Palacios 22/09/2016 Comentarios

A un político, al gobernante para juzgarlo, también se tiene que analizar el poco o mucho talento, la inteligencia o el empecinamiento que tiene para saberse rodear de colaboradores capaces que le acompañen en la tarea de gobernar; Roberto Sandoval Castañeda, gobernante de Nayarit, desde el inicio de su sexenio, sorprendió a todos con las singulares designaciones de quienes integraron su gabinete central y ampliado.

Les dio oportunidades a muchos jóvenes e inexpertos; centralizó con mano de hierro el manejo de los dineros y los nombramientos de los cientos de fidelizados que colaboraron en sus campañas y que llegado el momento los llevó a importantes puestos de la administración estatal y para estatal; han sido más desastrosas que exitosas los resultados de esta experiencia, precisamente, uno de los factores que incidieron en el pésimo manejo de sus relaciones institucionales con el sindicato de burócratas, fue la impericia de sus colaboradores.

Por lo que se conoce en la manera de conducirse con el ejercicio del gasto público, se afirma que es absolutamente discrecional su aplicación; orientado el flujo de recursos para sus incondicionales y para resolver lo inmediato de los cientos, miles de peticionarios que siempre acuden a sus giras para demandar la dádiva y apoyos de todo tipo.

Un sexenio se construye con un plan y programas que de manera paulatina se van concretando; el plan estatal de gobierno solo ha sido un referente, por las muchas modificaciones de sus vertientes principales, el sincretismo en la administración ha sido la constante, busca la eficiencia de su equipo de trabajo, entendida ésta, como la relación de escasos recursos utilizados y los resultados que se obtienen; es decir fueron conminados a hacer más, con menos.

No han sido eficientes, porque no han tenido el nivel de la consecución de las metas y objetivos generales del Plan de gobierno; no han logrado pues, todo lo que se propusieron; de facto, se ha improvisado en demasía sobre la marcha, en el decurso del sexenio y acorde con las acciones del gobierno de la república.

Ha tenido la fortuna el gobierno de Roberto de contar con un gobierno consolidado, el poder legislativo de primer trienio tuvo en Armando García Jiménez el excelente operador no solo de su grey, sino que se trocó en un verdadero para rayos de todos los lances políticos emergentes de oposiciones y de organizaciones civiles y ong´s  que surgieron con demandas de todo tipo para el gobierno.

En esta segunda legislatura, la inexperiencia política del diputado presidente Jorge Humberto Segura, parecía que se iba a perder la gobernabilidad del bloque del poder; sin embargo rápidamente aprendió los mecanismos de control y pudo mantener incólume y con algo de trabajo, la seguridades jurídicas y políticas de esta legislatura para con el gobernador Sandoval.

PESE A TODO, FUNCIONAN

Se aprecia, lo que el gobernante exige, es incondicionalidad a toda costa y cumplimiento de las tareas encomendadas; la administración pública funciona por la inercia de la costumbre; y en esta administración ha generado inversión pública federal y privada de consorcios extranjeros; esta circunstancia dio origen a un pequeño grupo de funcionarios y familiares del bloque de poder, que se le han denominado en el argot de los constructores como “los contratistas de la gente” y todo mundo, pone como ejemplo de ello al enriquecido –ahora diputado federal- Gianni Ramírez.

Para el pueblo, ahí están las obras, cualquiera que haya sido la manera en que se construyeron, con opacidad en la asignación de recursos o como lo publicitan sus funcionarios, con absoluta transparencia en las licitaciones, la columna vertebral del funcionamiento de esta administración está en manos de dos, tres eficaces funcionarios con Luis Antonio Apaseo al frente; con la última remodelación del gabinete, se aprecia con claridad que la preocupación mayor de Roberto, es hacer una adecuada entrega recepción, bajo el cuidado del ahora secretario de la contraloría, todos los trabajos van orientados hacia este fin.

Juan Casillas, Mario Pacheco; gente de bajo perfil y que responde incondicionalmente a los intereses jurídico patrimoniales del gobernador; Miguel Ahumada, es un caso que se cuece aparte, exitoso abogado litigante ha sido el bastión para cuidar en extremo todas las contrataciones públicas y privadas en dónde intervienen los intereses de Roberto, primero en la asesoría jurídica del despacho y ahora como magistrado del TSJ.

Un joven talentoso, polifuncional que estuvo desde sus campañas previas, resultó ser un importante operador no solo de medios, sino en la construcción del proyecto político del gobernante; Raúl Rodrigo Pérez, dejó el ejemplo que pocos han seguido, no solo se trata de ser leal e institucional, sino de tener la capacidad política de darle viabilidad a la orden de gobierno, mejorando la operación de las decisiones del gobernante; con iniciativa e imaginación, dejó un hueco que no lo pudieron cubrir sus sucesores.

Llegó para levantar y fortalecer aspectos mediáticos; Rafael Vargas, un experimentado operador de marketing político, es, quizás el hombre más importante en esta etapa final del sexenio; ha dejado muestras de su talento, si le dieran recursos y cancha para operar en donde existe déficit, le daría un plus a esta etapa del sexenio.

Todos los demás, son funcionarios invisibles, acobardados, atejonados en sus escritorios, no fueron capaces de construir un equipo de trabajo que tuviera la sinergia suficiente que contribuyera al mejoramiento integral de la administración. Y que, cuando les daba una orden, se encargaban de difuminarla.

El yerro mayúsculo, indescifrable en el sincretismo político del gobernador, es el nombramiento de Armando Gómez Arias como secretario general de gobierno; ante las marcadas deficiencias políticas, discursivas y de operación administrativa del recién llegado, se agigantó la figura de Pepe Espinoza, quién pese a ser el maestro del sofisma, al menos entendía lo vital que significa el mantenimiento de puentes permanentes de inter locución con la sociedad.

Este gobierno, en cinco años ha hecho muchas cosas, solo que nunca ha tenido el valor de hacer una seria valoración de sus logros y de sus yerros; la ciudadanía quiere saber no solo lo que hizo y cómo lo hizo, sino lo que se ha dejado de hacer y porqué; dejar este aspecto a la buena de Dios, a la postre no le va a redituar reconocimientos, sino chiflidos de los espíritus chocarreros que abundan en el escenario local.

El reto mayúsculo que tiene el gobernador, es saber terminar su sexenio con dignidad y decoro; alejado de los factores reales de poder en la sociedad, manipulando a los empresarios de los medios, ha construido un camino lleno de abrojos para su cierre; será difícil, pero no imposible recomponer esta condición en unos cuantos meses, y con las pre campañas encima…

La calificación de los nayaritas no es mala, está en la medianía de los parámetros; malo sería que baje y exitoso sería una operación política eficiente para que suba el reconocimiento y entregue la administración si rijosidad alguna; empero, considero que tal cuestión viene a ser una égogla del escriba…!

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

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