ROBERTO, CERRANDO CICLOS POLÍTICOS

Luis Ignacio Palacios 03/07/2016 Comentarios

En la tarea de gobernar, pocas cosas suelen ser tan difíciles como el dejar de ejercer el poder, ver el cómo de manera paulatina se va difuminando la rampante hegemonía; y cómo, sociedad y medios emiten su calificativo del fin de los tiempos, el agotamiento de un sexenio y las tribulaciones para enfrentarlo; el gobernador Roberto Sandoval Castañeda, nos está dando muestra de su vitalidad política.

Con imaginación, con el ejercicio muy selectivo de la aplicación de los recursos públicos que le ha tocado manejar, al cúmulo de acciones justicialistas que se orientaron desde el inicio del sexenio, ahora en su tramo final, se reitera la proyectiva de Roberto, financiación para los precaristas en la permanente promoción de infra estructura rural.

Las grandes vertientes del Plan Estatal de Desarrollo, siguen ahí, se hace necesario, en los prolegómenos al quinto informe de gobierno, que por vez primera, este gobierno hiciera un ejercicio de evaluación de lo que ha logrado, de lo que no ha podido hacer y que nos diga a los ciudadanos todos los porqués no se han cumplido las ambiciosas metas de un proyecto que tuvo la simpatía mayoritaria  de sus gobernados.

La camisa de fuerza de la administración lo ha sido, la adecuada reestructuración y manejo de la deuda pública; herencia maldita del sátrapa ex gobernador, que sigue rampante en su manto de impunidad; parte de este esquema de enclaves transexenales, lo constituye la beligerancia permanente del sindicato mayoritario de burócratas, quienes con toda la alevosía del mundo, enarbolan peticiones legalmente improcedentes, radicalizando su postura en la ilegitimidad extrema de que sus excepcionales “prestaciones” son irrenunciables.

No supieron atemperar a tiempo en las negociaciones de los primeros años; hoy, tenemos el espectáculo incivil que nos demuestra que la obcecación llevada a grado extremo, obliga a un gobierno al desdén y a la defensa de la estabilidad financiera con una simple condición, el ejercicio del poder sin favores ni distingos; ahí seguirá por meses la infértil manifestación permanente del Sutsem frente a palacio de gobierno.

Y la constante del sexenio, la rotación de mandos medios e inferiores, la parentela que tiene algunas voces exultantes; y en los cambios del gabinete, la reiterada condición de que a Roberto se le dificulta dejar de ayudar a sus amigos, aunque algunos de ellos, en las oportunidades que les dieron, por sus rapacerías, merecieran estar sujetos a procesos, inclusive penales.

LOS BASTIONES

En el reacomodo de los partidos, en estos procesos electorales de hace un mes, se imbrica el poder fáctico de los señores del narco, que, al parecer se han unido a los intereses de las grandes corporaciones mercantiles para que los cambios se den de una mejor manera, es decir –si vale decirlo- de una manera civilizada; sobre todo cuando en el sureste mexicano aparece una y otra vez el rostro manido de la guerrilla embozada en las luchas delirantes de la CNTE.

Con la presencia del fiscal de hierro, Nayarit tiene en su atmósfera de seguridad pública, quizás el más grande de los activos de este gobierno; pese a las restricciones presupuestales tanto en el sistema de seguridad estatal, como en el poder judicial, se ha logrado la gobernabilidad en estas delicadas áreas del gobierno; aunque en los aspectos jurisdiccionales, subyace el eterno problema del déficit presupuestal, siguen trabajando los jueces con sueldos de hace veinte años.

En la implementación del Nuevo Sistema de Justicia Penal, se acreditó la capacidad de respuesta del poder judicial y de la fiscalía general, haciendo las cosas con las uñas, a la llegada del fin de la vacatio legis, el NSJP es una realidad operativa en la entidad, lo cual, decirlo así, sin ambages no es una futilidad, considerando el entorno de las entidades federativas, muchas de las cuales siguen quedando omisas en algunos de sus aspectos fundamentales.

El entorno del todo que regulan las instituciones del Estado y que dependen del gobernador Roberto Sandoval, tienen viabilidad y se presenta la administración con acciones trascendentes, al tramo final del sexenio; un gobierno que sigue apoyando a los que menos tienen y mantiene el clima de paz y de seguridad pública tiene activos en el tránsito del sexenio; sobre todo, porque en el apartado del partido que sostiene a este gobierno, el PRI no es un  partido apéndice del PRI nacional; es, digámoslo claro, un instrumento político del gobernador.

Y como tal, obedece a sus particulares intereses; en otras condiciones, la presencia de un delegado nacional del CEN del institucional sería cosa normal a estas alturas; en el cierre del quinto año de gobierno, ya se apuntan los rostros de la sucesión en el congreso y en las presidencias municipales.

Empero, por esa extraña e inexplicable actitud de Roberto Sandoval, el PRI, “su” partido sigue siendo una vacua estructura, con el profe Ríos al frente, sin vocación de servicio, sin cumplir el delicado papel de ser la vanguardia política de este gobierno que merece transitar de la mejor manera al cierre de su ciclo; pretender trascender con hegemonía no es la mejor receta, sobre todo cuando ya les advirtieron que ésta, será una transición “pactada”; y ellos saben perfectamente con quién…

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

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