EN LA UAN EN POS DE COMPROMISOS

Luis Ignacio Palacios 24/04/2016 Comentarios

A la llegada del contador Juan López Salazar como rector, para los sectores que integran la Universidad Autónoma de Nayarit, y sobre todo para sus dirigentes, se aceptó como un candidato de unidad, cuya presencia sorprendió un tanto a los medios y sus hacedores por lo terso que fue su designación que, se supo constituía un rectorado “de transición “ entendido esto como el fin de una era.

Finalizaría el periodo de los administrativos y docentes de la vieja guardia, para prepararse a construir el denominado “destino manifiesto” de que la Federación de Estudiantes de la UAN llegaría finalmente a la rectoría y por su propia evolución de dirigentes, docentes y ahora con post grados, sería la nueva generación que controlaría la universidad y la llevaría al cumplimiento de sus fines superiores.

Muy al estilo de lo que sucedió en la Universidad de Guadalajara y en la Universidad de Colima, que luego se trocaron en grupo político y llegarían a los gobiernos municipales y al estatal.

Ignoro si en el diseño de su propia transformación, los universitarios que ayer fueron estudiantes y dirigentes de este conglomerado, están lo suficientemente convencidos de que son ellos, los que podrán darle el estirón definitivo a esta universidad popular, para llevarla a los niveles de excelencia académica; hoy animados por una ambición por el poder, el escenario se ha visto trastocado por que algunos de sus actores, no han honrado su palabra empeñada y de plano no respetan los compromisos pactados hace algunos años.

Dos años antes de que finalizara el periodo gris y truculento de Porfirio López Lugo como dirigente del sindicato de los docentes universitarios, Carlos Muñoz acudió con algunos de los operadores del mismo sindicato que se mueven con influencia en varias unidades académicas, buscaba la secretaría general, le ayudaron, lo llevaron en su momento a dirigir el Spauan y asumió el compromiso de que en su oportunidad, apoyaría a Humberto Lomelí Payán como candidato a la rectoría.

El tema de la sucesión del rector Juan López Salazar ha tenido desde hace algunos meses, varios acuerdos y desacuerdos; de éstos últimos el ahora poderoso sector de los estudiantes con su organización Feuan y con Angel Aldrete como su dirigente, que mantiene un inexplicable disenso sobre la persona de Lomelí Payán, e ignorando compromisos adquiridos con anterioridad.

¿DE DÓNDE SALE IGNACIO PEÑA..’

La Feuan, ha sido el sector impulsor del Ignacio Peña, secretario de docencia en el equipo rectoral, quién le ha prometido a Angel Aldrete “todo lo que quieras” si con sus votos en el consejo general universitario lo llevan a suceder al actual rector; para los lectores del acontecer actual de lo que sucede al interior del campus, parece más una lucha sorda por los millonarios recursos que se ahí se manejan, y es paradójico que el joven Aldrete beneficiario del poder estatal actual enarbole a un personaje no reconocido por la mayoría de los directores y docentes destacados.

Se dice, que el argumento que esgrime en contra de la candidatura de Humberto Lomelí, es que el actual director de la UA de Derecho, es “el candidato del gobernador Roberto Sandoval”, y es paradójico esta circunstancia, porque fue diputado federal, precisamente por la mano del gobernante.

Han llegado las expresiones en contra de Lomelí al inaudito de decir que con él, llegará a la universidad Veytia y sus policías.

Lo cierto es, que cuando le reclamaron a Carlos Muñoz que cumpliera su palabra empeñada hace años de que apoyaría a Humberto Lomelí, el singular dirigente dijo que, “pues Angel Aldrete ya se fue con Peña, así que nosotros también..” ¿cuál fue el motivo de su incumplimento..? la promesa formal del dirigente estudiantil de que con su apoyo se podrá reelegir para un segundo periodo al frente del Spauan.

Resulta demasiado pueril este tipo de cuestiones, vistas desde fuera del campus; sobre todo, porque en la UAN se adolecen de varias condiciones que reclaman golpes de timón para su reordenamiento, tanto financiero como académico, terminar de sanear todas las fuentes de su financiación, desterrar a los fósiles que aún pululan en algunas escuelas superiores, reordenar su sistema de pensiones y cumplir con las prestaciones que le son inherentes a los docentes.

Se me dice, que es posible que el joven Aldrete esté jugando al Maquiavelo con este tipo de presiones por un personaje que apenas es conocido y que al parecer no cuenta con los atributos necesarios para ser rector, sobre todo para meter más de su gente en el próximo equipo rectoral.

Sin embargo, el propio dirigente me dijo en una breve entrevista que tuve con él, “ellos dos (Humberto Lomelí e Ignacio Peña) son los que están punteando en pos de la designación por el consejo general, pero estamos buscando una candidatura de unidad, que nos beneficie a todos..”

Estimo que, para deshacer este entuerto de innecesaria polarización, la figura del actual rector es y debe ser determinante para apaciguar los disensos, cualquiera que sea el ungido, debe tener el apoyo mayoritario de los sectores y comprometerse a cumplir los superiores compromisos que todos ellos deben de tener para con la UAN, que no deben confundirse con el ejercicio patrimonialista irrestricto de los bienes y recursos de la universidad que es del pueblo de Nayarit.

Merced al reconocimiento y apoyo público que ha tenido Humberto Lomelí Payán, no estaría nada mal, que a partir de la publicación de la convocatoria, no solo convenciera a los universitarios, sino a la sociedad y sus organizaciones prevalecientes de qué es lo que trae en sus alforjas para ser el próximo rector, que inaugure la era de que la Feuan, llega al control total de la universidad, que desde luego, no es un reto menor… y sí una enorme responsabilidad histórica.

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

 

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