LA OPCIÓN GUERRERO DEL PAN

Luis Ignacio Palacios 31/03/2016 Comentarios

Juan Alberto Guerrero es el candidato a presidir el comité estatal de su partido; Acción Nacional que se ha esclerotizado en los últimos años, merced a las convenencieras políticas de arreglos cupulares y excluyencias de su actual dirigencia, presionados por las dos corrientes que compiten por este liderazgo, finalmente con sus singulares usos y costumbres irán a una elección abierta en la cual, sólo participarán los militantes que son reconocidos como tales, por el comité nacional.

Y es de esperarse en los próximos días, una singular sorpresa de quienes operan este tipo de cosas en el DF; alguien va a gritar y echar sombrerazos.

En el fondo del escenario de la lucha primera de los partidos para posicionar pre candidatos a los puestos de la elección constitucional del 2017, Acción nacional tiene una espléndida oportunidad para afirmarse como una verdadera opción para el electorado; nada legitima más a una dirigencia y a sus candidatos electorales, que pasen por la prueba democrática de los procesos internos para su elección.

Esa y otras demandas ha sido la constante de quienes observamos el endurecimiento de los partidos y del cómo se han enquistado en el congreso federal y en los organismos electorales; hace falta claridad en el marco legal para que estos procesos –la elección de sus dirigentes y de sus candidatos electorales- sean absolutamente democráticos y sancionados por las autoridades electores, quienes deben emitir al final su dictamen de validez de los mismos.

México es uno de los pocos países de américa latina que no tiene previsto esta condición en su legislación electoral. Comodinos que han sido nuestros legisladores federales que se hacen uno con la nomenclatura de los partidos.

El Pan puede ser una opción válida para el futuro elector, si una vez pasado el proceso de elección de su dirigencia, quien surja como presidente –y al parecer todo apunta que será este panista de nuevo cuño, Juan Guerrero- se dedica a hacer todo tipo de consensos con la corriente opositora a su candidatura, con la vieja guardia panista, que hoy son meramente testimoniales sus nombres con poca influencia real en su militancia.

Consensos para fortalecer su partido, para dotarlo de articulación en toda su estructura; aprovechar el natural desgaste del partido en el poder  y cuya dirigencia estatal es meramente simbólica, el profe Ríos quiso sepultar la presencia del tricolor en las nuevas generaciones emergentes de electores y lo está logrando de la mejor manera, descuidando las labores sustantivas de la política partidaria y dedicándose solo a sus estructuras paralelas que este gobierno construyó para llegar triunfante a las urnas hace cinco años.

¿ALIANZA CON EL PRD..?

Juan Guerrero trae una idea central, no es posible pensar en una futura alianza electoral o programática con el PRD para el año que viene, si antes no se tienen liderazgos y pre candidatos fuertes, que no esté peleadas o distanciadas sus huestes, su base de militante deben entender el lenguaje que le es común a un verdadero partido organizado; sus adversarios están en gobierno, ellos desean serlo de nuevo, pero bajo condiciones exactas a la hora de las negociaciones para asumirlas con los del sol azteca.

De aquí al inicio de la convocatoria para las elecciones de 2017, no existe en el Prd, una condición de fortaleza como la que tiene (y puede mejorar) el panismo; sus tribus lo han atomizado, su radicalismo raya en el sectarismo extremo, se pegan con todo en los repartos por la talega; y oh paradoja..! su mejor cuadro para ser pre candidato se llama Polo Domínguez y es ¿aún? panista.

La corriente adversaria de Guerrero, que encabeza la aguerrida diputada Ivideliza Reyes, tiene más pasivos que activos dentro del panismo, sin dejar de considerar que cuenta con una excelente estructura de tierra en Tepic, Xalisco y Compostela; y en esta elección interna del Pan, van a meter las manos el Pri y el Prd.

Ante este panorama, Guerrero se ha dedicado a hacer las alianzas con los comités municipales, y estar al tanto si los cientos de panistas que metieron los de enfrente a su padrón, serán depurados a la hora de la acreditación de los militantes que votarán en este singular proceso interno.

Todos los partidos políticos, en este prolegómenos hacia el inicio del tiempo electoral, deben realizar el mejor de los trabajos internos, el hecho de renovar su dirigencia implica altura de miras y la responsabilidad de portarse de manera civilizada en la elección, para tener legitimidad ante la sociedad y ante la militancia darles la cara sin tener complicidades ocultas.

Este es el camino que al parecer está construyendo Juan Alberto Guerrero, cuya candidatura pareciera que es una carga de oxígeno puro para el panismo de Nayarit, que si se despojan de sus demonios y rijosidades internas, podrían percatarse que la coyuntura de las elecciones del 2017, les representa una extraordinaria oportunidad para ser una opción viable…, siempre y cuando, lleven a cabo adecuadamente sus procesos internos y de nominación de candidatos electorales.., veremos si se saben comportar.

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

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