CANDIDOTES…

Luis Ignacio Palacios 13/03/2016 Comentarios

Una de las grotescas derivaciones del cómo la actividad política se encuentra en niveles de puerilidad y ahora cualquier imbécil quiere ser gobernador del Estado, lo constituye la ausencia total de mensaje político alguno; se han quedado en la vulgar escenografía de un posicionamiento en el imaginario electoral que solo tiene como mérito el nombre, la imagen y la fiebre por aparecer en sondeos y encuestas de opinión, desnaturalizando su función, para trocarlas en mero instrumento de propaganda política.

Es mucho tiempo de anticipaciones para la contienda pre electoral; sin embargo, ya tenemos casi el año en el que hemos visto todo tipo de desfiguros e inconsecuencias; adelantándose al bloque del poder y al eje central de la política medrosa del partido político en el gobierno federal y estatal, se han roto las anteriores articulaciones que eran la mar de eficientes.

El que se movía no salía en la foto, dixit Fidel Velázquez, y ahora, con una partidocracia mediocre, la generación de los políticos del “nó” por conservar privilegios, se les han colado los fantasmas del populismo, aprovechando las grietas de su inopinada reforma electoral, el partido en el poder y sus adláteres están en desventaja frente a las otras oposiciones que supieron aprovechar los intersicios de una legislación maniquea.

Y obligado el poder presidencial, su partido y su nomenclatura, hacen laxa las reglas “no escritas” del milenario partido, para enfrentar este escenario que los ha dejado en desventaja; en Nayarit, que tenemos actividades de proselitismo electoral anticipadas, lo que sucede en el centro hegemónico del poder, se verá reflejado a la hora de los tiempos en que se resuelva el método para la nominación de los candidatos electorales.

Si como se aprecian los acontecimientos y su accidentado devenir, tanto el Pan-Prd buscarán a todas luces una alianza electoral (debiera ser programática para hacer gobierno juntos) y enfrente, el bloque del poder tendrá la suya, el quid del tema será sin duda si es el Pri el que la encabeza o si se suma al candidato que ofertará el PVEM, junto con los otros partidos bonsái que juntos buscarán su persistencia en el espectro partidario.

De los nombres que hasta ayer tenemos como aspirantes, el bloque del poder ya se convenció que la senadora Margarita Flores, no podrá ser nunca un proyecto viable; y el aparente renacer de Raúl Mejía, ilusiona a ese priísmo heterodoxo; duro el transitar del economista que apenas figura en las encuestas que encabeza el luengo senador y líder de la CNC Manuel Cota Jiménez.

El escenario es pues, variopinto, los datos de los aspirantes, los que afloran en diversos medios, son de pésimas reputaciones; no existe la conexión con el futuro electorado, el lenguaje utilizado evidencia ausencia de estrategia; hoy, verdaderamente  no existe una perspectiva académica para tratar de brindar descripciones del cómo se obtendrá el voto de un sector determinado de la población.

Vale recordarlo, en estos momentos la opinión pública es contradictoria y, sobre todo volátil. Y también recordarles a quienes desnaturalizan el resultado de las encuestas actuales, que son, básicamente una fotografía momentánea del ánimo en que se encuentra esa parte de la opinión pública que es consultada.

EL OPROBIO

Sin definiciones en el Pan y en el Prd, solo las inercias de los aspirantes evidentes, Polo Domínguez y Antonio Echevarría García, seguirán dando batallas en los dos frentes, en toda la entidad para posicionarse y al interior del panismo para obtener la nominación; y un Prd  aletargado, cuando una de sus tribus es quién impulsa al edil de la ciudad capital; y en este contexto, con el cuento de la posibilidad de ser un candidato independiente, tenemos el oprobio del pillo de siete suelas, Hilario Ramírez.

Este palurdo, que su sola presencia y zafiedad es una mentada de madre a la inteligencia de los náyaros, tiene una historia que no contiene elementos básicos; un rico comerciante agrícola que busca pasarse de vivo, aparentando ignorancia e ingenuidad política, con una excecrable práctica de regalar dinero al lumpenaje y pagar espacios en noticieros defeños.

Layín, no tiene escrúpulos, no tiene código de comunicación política, sus mensajes son irracionales, que no convienen para la ciudadanía politizada, que ve con azoro, su presencia sin respaldos argumentativos.

Este tipo, es producto de la televisión chatarra, que habla de banalidades, lo que produce la banalización de la sociedad –los medios estimulan el fenómeno- lo que genera que la política se hace trivial, pueril, esta es, llamémosla por su nombre, la cultura de la imagen. La peor que puede ser generada en una sociedad como la nuestra.

En el actual escenario, nos preguntamos, de lo que escuchamos a los aspirantes a candidatos, los destinatarios de los mensajes ¿saben realmente qué quieren..? éstos políticos anticipados  ¿saben expresar efectivamente lo que quieren..? las respuestas son negativas, no se pueden entender cabalmente porque no existe un diálogo claro y sincero de los entendimientos sociales, auténticos.

No basta la empatía con los necesidades, se deben dar muestras de que el aspirante sabe solucionar las necesidades de los precaristas; no he podido observar en ninguno de los citados que sepan compartir las mismas aspiraciones y los propósitos generales de la población necesitada.

En nuestro marco de derecho campean las ideologías basadas en los principios de libertad o igualdad, pretendían alcanzar una sociedad libre de conflictos una vez que la sociedad se haya estructurado conforme al ideal. Y..? no tenemos esta sociedad, y no la tenemos por este tipo de políticos, que son un oprobio para la población…

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

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