EL TIEMPO DE (IN) DEFINICIONES

Luis Ignacio Palacios 07/03/2016 Comentarios

Es la lógica de los partidos y sus dirigencias; el posicionamiento de los políticos que buscan una candidatura se está fraguando, el marco legal no prohíbe nada y ahora con tanto tiempo de anticipaciones, vemos que la sociedad recibe las múltiples opciones de sus futuros candidatos y las adhesiones ciudadanas son, sin duda estériles este tiempo es de (in) definiciones, por la obviedad de la distancia hacia las concreciones legales del proceso electoral para renovar el gobierno estatal, el congreso y los ayuntamientos.

El futuro elector solo aprecia el despliegue de acciones anticipadas, conoce la naturaleza de los aspirantes, los desfiguros del pegote que el narco nos manda, el joven empresario que tiene solo el espontaneísmo, y el alcalde que está aprovechando sus recursos y posición sigue construyendo sus alianzas en toda la entidad; y el Pri gobierno, en sus vicisitudes con los diferendos del senado con el gobernador.

Pareciera que la vida política de la entidad tiene el sino de las anticipaciones, es la característica de los nayaritas, todo se hiper centra en la política y a la hora buena de las definiciones estos polvos se quedan en el pasado, el próximo gobernador no está desde luego en estos tres, cuatro pretensos que desde el Pan, independiente o un Pri acotado, andan ahora en acciones anticipadas de posicionamiento.

¿Quién ganará las elecciones del próximo año..? el que tenga una alianza eficaz; el Pan y el Prd esperan tenerla, empero, al parecer será una tercera opción la que va a remodelar el escenario de la contienda, un Verde con varios aliados, el PT, el MC, el Panal y un Pri que no sabemos si se encabeza esta alianza o se va por la libre con un candidato menor.

Las elecciones del año que entra, serán atípicas y en el número de votos, estimo que el próximo gobernador ganará con unos 150, 180 mil votos cuando mucho, por la sencilla razón de que en un escenario de atomización, con tres o más candidatos el Pri puede ganar o esta nueva alianza con un personaje que revive en la zona de los votos, un nombre que apenas se filtra en los medios y ya está recuperando sus espacios en la organización de base.

Los nuevos mercadólogos ignoran que lo más conocido y visible de nuestro trabajo profesional es lo que usualmente se llama “campaña de aire”, es decir, la parte de la campaña electoral que se apoya en los medios de difusión, prensa, radio y televisión. Esa actividad es la que tiene más fama, más notoriedad y un perfil público más alto.

El éxito de una campaña electoral, sin embargo, se basa en un equilibrio eficiente entre campaña de aire y campaña de tierra. Llamamos campaña de tierra a la que se hace recorriendo el terreno de campaña: pueblos, barrios, calles, visitas casa por casa, contacto cara a cara entre el candidato o partido y el elector persona. Esto es lo que está haciendo el pre candidato que será el próximo gobernador.

LAS CLAVES DEL TRIUNFO

Para el éxito de una campaña electoral es esencial contar con una buena campaña de aire y una buena campaña de tierra. Las dos son imprescindibles para ganar una elección. Es comparable a la importancia estratégica que tienen, en un escenario de guerra, en un ejército, las fuerzas de aire y las fuerzas de tierra.

Algunos, se han focalizado solo en las fuerzas de aire, que solas no pueden ganar una guerra, se necesitan de la infantería para ocupar efectivamente los espacios. Por el contrario las fuerzas de tierra solas, sin el apoyo de los medios, se enfrentan a una resistencia demoledora.

Esto nos dice el librito del marketing, ahora lo que vemos es un escenario balbuceante que apenas empieza la batalla por el imaginario colectivo electoral;  la publicidad en medios masivos “ablanda” a los electores, los motiva, les da una opinión favorable de los candidatos que se promueven en televisión o radio, pero para llegar al voto efectivo de esas personas hay que administrar el voto, consolidarlo, hacer de la intención de voto, voto real.

Lo crucial es pasar de la simple simpatía a una boleta puesta en una urna. Eso es lo que se hace con el contacto cara a cara. La campaña de tierra es la que pone en acción a los electores. La campaña de tierra es una campaña de movilización.

Una buena campaña de tierra necesita de tres componentes básicos: organización, descentralización y contacto directo. La organización sirve para dar un máximo de eficiencia a la tarea de campaña. La descentralización multiplica la eficacia del trabajo, el contacto directo es el procedimiento de comunicación y de persuasión entre el candidato o partido y los electores.

Ignoro qué es lo que hacen los ahora los pre candidatos, empero un buen planteo de trabajo de tierra genera una organización piramidal. En el vértice, el candidato, hacia abajo ramificaciones cada vez más finas. Lo obvio es tener un responsable por zona, por debajo de él un responsable de barrio, hasta llegar a un responsable de cada manzana en cada barrio.

Hoy el éxito es construír esta organización, vemos el ejemplo de un personaje del Pan es eficiente en estos menesteres, Ivideliza Reyes; ella hizo una buena pre campaña de tierra jerarquizando a los responsables de cada colonia en varios municipios, veremos a la hora de la elección del comité estatal su real presencia con los militantes de este partido.

Se trata del objetivo final de la política, una reivindicación vecinal, un objetivo inmediato y localizado, unas elecciones hacia el futuro de las instituciones.

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

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