UAN, QUINTO INFORME RECTORAL

Luis Ignacio Palacios 15/07/2015 Comentarios

Son variopintas las cuestiones que se dilucidarán el día de mañana, el rector de la Universidad Autónoma de Nayarit, el contador Juan López Salazar, presenta su quinto informe de labores ante el consejo general universitario; luego de haber sorteado una grave crisis de liquidez en el mes de diciembre del año anterior, que tuvo repercusiones en los siguientes del presente año.

Crisis que generó la salida extra campus de otra serie de cuestiones que fueron recurrentes, dentro del grupo compacto de académicos y dirigentes de los sectores que componen la UAN, como las focalizadas oposiciones, que, de manera melodramática se hicieron notar en esos días; a la postre, el rector pudo desactivar los consecuencias del problema, cuyo origen fue explicado en demasía, empero que no dejó satisfechos a la mayoría de docentes y trabajadores universitarios.

Siendo la universidad de todos los nayaritas, un universo vivo, en el cual se expresan los enclaves caciquiles de los sindicatos de trabajadores, docentes y estudiantiles, propios y extraños comprenden que el actual modelo de ley orgánica ha sido desfasado por los tiempos que se viven en la sociedad y su reflejo en el campus, que ha traído obsolescencia en los modos de mantener hegemonía sindical en la composición del consejo general universitario.

Hace más de diez años que esta ley no ha sido adicionada.

Se insiste en que la actual conformación de este órgano colegiado, obedece a las cuotas de la Feuan, Spauan y Setuan, dado que el número ex feuanos es superior en el personal académico; y al parecer las huestes de Luis Manuel son ya minoritarias frente a los representantes de los estudiantes y catedráticos.

Al CGU no se le reconoce capacidad deliberativa, puesto que sus integrantes, obedecen a los intereses de los sindicatos que ahí los pusieron, y no se les puede considerar como los representantes de la excelencia académica o calificarlos como el epítome del universitario  talentoso, crítico y culturizado.

Las voces de experiencia y de soterrada disidencia de los universitarios, profesionistas que no egresaron de esta casa de estudios, que tienen una visión de inteligencia dimensional, ajena a los intereses cortoplacistas y de control de los dirigentes universitarios, señalan, que es menester la reforma a la ley orgánica de la UAN y del estatuto; específicamente en las amplias atribuciones que hoy tiene el CGU, para trasladárselas al Consejo Coordinador Académico, cuyos integrantes por su origen y actividad de docentes, podrían tener una posición ajena a los intereses caciquiles de los liderazgos sindicales.

RECOMPONER LA UAN

Pese a lo complicado del actual escenario, en dónde los enclaves sindicales del Setuan y de los viejos y obsoletos cuadros del Spauan, se sugiere que la UAN debe reorientar sus actividades académicas, y la investigación de todo tipo de disciplinas sociales, científicas y experimentales, como el excelente trabajo que se hace sin recursos en la Unidad Académica de Agricultura, ante la incomprensión de mandos superiores que escatiman recursos para sus investigadores.

Me señalan, que es preciso vincularse realmente con la sociedad, para que la UAN pueda ser plenamente identificada con nuestra gente, y poder competir con otras universidades de la región; que es imperioso un nuevo enfoque para la innovación de nuevas carreras que la zona económica de la entidad reclama.

Ponen como ejemplo que la zona de mayor desarrollo económico lo constituye la Riviera Nayarit, en dónde los profesionales de la UAN y de otras universidades están en rezago, frente a las poderosas UNAM y Universidad de Guadalajara que  ya se encuentran perfectamente posicionadas en Puerto Vallarta.

La carrera de ingeniería pesquera, está obsoleta, sus instalaciones en desuso, es menester dinamizarla; y, sobre todo es imperioso abrir nuevas escuelas preparatorias en Tepic, que es indecible que solo se tengan dos, mientras el gobierno de la república abre Colegios de Bachilleres con una capacidad académica deficiente, los edificios de las preparatorias de la UAN se están cayendo.

En la UAN, no se tiene un centro de artes y cultura; la escuela de música es a nivel técnico, se requiere que evolucione hacia una licenciatura y se impone la creación de un conservatorio para la preparación de excelencia de músicos profesionales.

El nivel cultural que hoy tienen los estudiantes puede medirse, me dicen con cruel ironía, con el homenaje que le hicieron al grupo los “Ángeles Azules”, cuya orientación populachera, debió tener otro escenario.

En fin, en ocasión del quinto informe del rector Juan López Salazar, surgen una y mil inquietudes que es menester difundir, analizar y ponderar su viabilidad en esa inacabada intención de que la universidad de todos los nayaritas, deje de ser pasto de caciques sindicales que le asfixian su verdadera vocación; ser un centro difusor de excelencia cultural y académica, acorde con nuestras características y aspiraciones como sociedad.

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

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