ENTRE ABOGADOS TE VEAS

Luis Ignacio Palacios 13/05/2015 Comentarios

¿Que existe una tipología específica para definir y catalogar a los Abogados..? ¿sus formas conductales, actitudes, expresiones verbales, lenguaje corporal? sí, si existe. Empero siendo un profesional –sobre todo el independiente- que vive de su trabajo en el ejercicio libre de la profesión, su carácter lo hace un tanto indómito, contestatario y nada fácil de manipular por el poder público.

El Abogado, tiene sobre su persona, la grave condición de que, conociendo al monstruo por dentro (al ogro filantrópico) no puede de manera voluntaria o por un simple descuido, traspasar la tenue línea gris de la conducta legal, con la delictiva; en todo mundo es dable la vulneración voluntaria de las leyes penales, empero en el abogado, tiene un grado de calificación e imputabilidad más alto que cualquiera otra de las profesiones.

Recientemente, sucedieron dos eventos en los cuales los abogados nos muestran las dos caras de la moneda, de lo que son como litigantes, con mucha o poca experiencia, empero, por sus actos se les conocen su calidad moral y su prestigio como letrados.

Hace unos días, al tomar posesión como miembro del consejo consultivo de la judicatura estatal, el Abogado, master en derecho, notario y catedrático universitario, Juan Antonio Echeagaray Becerra disertó un breve y sentido documento, cuyas palabras no solo fueron a enaltecer la figura del juzgador, sino que dejó un tema que implica una profunda reflexión por sus aristas morales y éticas, referidas al servidor del poder judicial que es inhabilitado por faltas en el ejercicio de sus responsabilidades.

Señaló que no cuentan con seguridad social, “y haciendo eco a ésos reclamos cotidianos, haré causa común con el segmento de funcionarios del poder judicial, que contrario a cualquier otro sector de la población, no cuentan con la posibilidad de representación en sus conflictos de carácter tanto administrativo como laboral.

Me refiero a ésos trabajadores del poder judicial, soldados de mil batallas que han dado parte de su vida por enaltecer la noble tarea de administrar justicia, a ellos que en ocasiones por errores que cometemos todo ser humano, nos vemos ante la disyuntiva de ser privados de un derecho fundamental, el derecho a un trabajo digno.”

Planteó un problema toral de la administración de la justicia, el que los actos cotidianos en el poder judicial no solo sean legales y equitativos, sino sobre todo justos; y que debe de adentrarse en la interpretación deontológica cuando se aplican correctivos en contra de aquel servidor que flaquee en sus funciones. Habló pues, por aquellos jueces caídos en desgracia que viven el ostracismo de sus correctivos; he ahí una tesis que nadie antes había expuesto ante el consejo de la judicatura ni ante los integrantes del pleno de magistrados.

EL PECADO

El ansia de dinero, puede esclavizar al que lo tiene como al que no lo tiene; hace un par de días, se inició en la red social del Facebook una convocatoria de parte de una asociación de Abogados, para protestar ante los juzgados penales, por la sujeción a proceso de uno de sus miembros; en la noche de antes de ayer, ya se sabía el problema que los quisquillosos letrados llevaron a la calle y posteriormente ante la presencia del titular del TSJ.

Se trata de un joven abogado, de apellido Rentería, hijo a su vez de Abogado, que recibió dinero para hacer cobranzas, y que habiéndolas hecho, dispuso del dinero del deudor, y sin entregarlo a su cliente, dispuso para sí de tal numerario, una cantidad superior a los 40 mil pesos.

Se configuró en su contra el delito de abuso de confianza, y lo que reclamaron sus pares, es que, el agente del ministerio público que instrumentó la averiguación previa, la posterior consignación a juez penal de la ciudad, no le dio la garantía de audiencia, es decir, que no fue citado por el representante social cuando quedó incoada la querella en su contra.

Son muchos los casos, en que los agentes del MP, al considerar satisfechos los extremos de presuntividad de la conducta ilícita y habiéndose dado los elementos del tipo penal, no hacen comparecer al imputado y consignan los hechos; en el caso, el juez penal obsequió la orden de aprehensión que fue ejecutada en contra del litigante.

El tema tiene otras aristas, aquí no se trata de estricta justicia, o de violación de derechos humanos, se trata de una conducta absolutamente punible, donde existió la voluntad de disponer de dineros que no le eran propios; cayó en la seducción de pensar que, siendo abogado, no se atrevería su cliente a ir en su contra.

Este caso puede ser aleccionador, los dirigentes y amigos del encarcelado abogado, fueron recibidos por Pedro Antonio Enríquez, quien les hizo ver que conforme a los hechos consignados, no por ser Abogado, el señor Rentería es inimputable; su progenitor y sus amigos le ayudaron a juntar la cantidad reclamada, y ayer mismo fue puesto en libertad bajo caución; se abrieron canales de comunicación y le dieron la gracia de la celeridad para salir de la cárcel. Tendrá toda la vida para arrepentirse de su liviandad. Las dos caras de la moneda de los Abogados…

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

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