LA RESPONSABILIDAD SOSLAYADA DE POLO

Luis Ignacio Palacios 29/04/2015 Comentarios

Ahora, con el tema de la justicia cotidiana, cuya obligación de prodigarla se deriva del Estado mexicano, por mandato constitucional, “ninguna persona podrá hacerse justicia por sí mismo, ni ejercer violencia para reclamar su derecho” nos encontramos en un estado de excepción de lo que sucede actualmente en el municipio de Tepic, nuestra ciudad capital. Reparemos en lo que sabe todo mundo, menos el presidente municipal Polo Domínguez, tenemos el robo a casas habitación desatado.

Circunstancialmente este delito recurrente en las estadísticas delincuenciales de la entidad, se incrementa ahora con que los policías del municipio de Tepic, reclaman el reordenamiento de sus salarios, y de lo inequitativo que resulta que el Ayuntamiento al cual sirven, haya tomado para sí, el control y la administración del cuerpo de seguridad municipal; esta grave disrupción en el esquema del mando único que exitosamente dirige el fiscal de hierro Edgar Veytia, ha dejado expuestas a las familias tepicenses.

El registro de litigiosidad en la entidad, del 2014 nos muestra estos datos, en relación al año precedente, disminuyeron un 4.97% los asuntos judiciales; la materia que representó el mayor números de casos es la familiar con 11 532 juicios, seguida del ramo mercantil con 9 504 litigios y luego la materia penal con 7536 procesos.

En los registros del poder judicial dentro de los delitos de mayor frecuencia consignados, en primer lugar aparece el robo, seguido de lesiones, abandono de familiares, fraude, daño en propiedad ajena, amenazas, homicidio, despojo de inmuebles y agua, armas prohibidas y finalmente injurias.

Al romper el esquema del mando único, y con la güeva tradicional de nuestros legisladores federales, de no haberlo aprobado en este periodo ordinario de sesiones, cuando el presidente Peña Nieto lo remitió al congreso en el mes de noviembre del 2014, el presidente municipal de Tepic, ha incurrido en una grave responsabilidad de facto; mantener un estado de excepción, recurriendo a estratagemas inverosímiles, para justificar lo injustificable.

Queda al final de todo este desaguisado que políticamente no tiene la capacidad para resolver este entuerto; la necedad de tener el mando de las fuerzas de seguridad pública municipal, se aprecia como un lance político en contra del gobernador Roberto Sandoval, y pretende con las falacias esgrimidas que ha empantanado la solución del conflicto con sus policías, minar el reconocimiento que tiene el fiscal de hierro Edgar Veytia, de toda la ciudadanía.

POLICÍA PREVENTIVA Y DISUASORA

Las funciones de las policías municipales son específicamente preventivas, tienen como función primordial, salvaguardar la integridad y los derechos de las personas, prevenir la comisión de delitos y faltas administrativas que se contemplan en los bandos de policía y buen gobierno; preservar las libertades, el orden y la paz públicos dentro del territorio del municipio.

Ayer, el escriba platicaba con un alto funcionario de la Fiscalía general, y me decía enfático, “tenemos en Tepic el robo desatado; buscamos la causa del incremento de su incidencia, si es por el paro de los municipales, o por la disminución de los rondines diarios de la policía Nayarit”. Cualquiera que sea el motivo, el mensaje a la delincuencia que manda el edil de la ciudad capital, es el peor de los mensajes, al dejar indemne a la población en manos de esta delincuencia.

Precisamente, este ha sido el mejor logro de Veytia y su gente, al crear la policía Nayarit, se instrumentó una policía de reacción inmediata en contra de la delincuencia que se había apoderado de nuestras calles y territorios; luego, se creó –merced al mando único- la Policía Estatal Preventiva, cuerpo que junto a la Agencia Estatal de investigación fueron capaces de coordinar, organizar y ejecutar las operaciones policiales conjuntas.

Y a la llegada de Polo Domínguez al Ayuntamiento de Tepic, con  su necedad de romper el mando único, vino a darle en la madre a este eficiente esquema, y el resultado ya lo está sufriendo la ciudadanía víctima de los robos.

Y este factor es importante, los rondines que de manera cotidiana y en reiteradas ocasiones hacía en la ciudad y sus colonias periféricas la Policía Nayarit, constituía el mejor instrumento disuasor de la delincuencia; en este cuerpo de élite la gente ve al mejor instrumento de la violencia legítima que el Estado debe hacer para salvaguardar la seguridad, el patrimonio y los derechos de los ciudadanos.

¿De qué le sirve a Polo Domínguez, al Ayuntamiento de la ciudad capital los 130 y tantos elementos que le quitó a la Policía Nayarit..? ya capacitados en coordinar y ejecutar operaciones conjuntas, actuando con inteligencia y tácticas policiales, si no tienen el armamento requerido, ni las fornituras de protección inherentes a su trabajo, sin los vehículos suficientes para cumplir medianamente con la sociedad de Tepic.

De nada..! sólo para acreditar la enorme incapacidad política y administrativa del infortunado edil, al tratar de manejar los más delicados asuntos de la función pública del ayuntamiento que preside.

 Contacto.- cronicaslip@gmail.com

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