CAMBIOS EN EL CONCEJO DE LA JUDICATURA

Luis Ignacio Palacios 26/02/2015 Comentarios

Muy al estilo de la casa, en el seno del concejo de la judicatura del Estado, ese singular órgano de gobierno y administrativo del poder judicial, se han llevado de manera paulatina algunos cambios que son significativos hacia el interior de la administración y otros que se reflejan en el foro y tienen algo de impacto, considerando el proceso de reformas trascendentes en que nos encontramos hacia la unicidad de la oralidad judicial en todas las materias.

En efecto, hace algunas semanas se hizo el nombramiento del nuevo secretario de administración del CEJ, sustituyendo al famoso Oscar Dioniso que según reportes de la cuenta pública del OFS del 2013, fue el artífice del feo asunto que tiene el presidente del TSJ y dos de sus incondicionales magistrados ante el órgano  fiscalizador.

Hace unos días, se nombraron a los jueces que se integran al CEJ, y se hizo el protocolo de insaculación, cuando ya es un hecho notorio que la dinámica de las decisiones de este tipo, ya se trasladaron hacia otro cubículo del tercer piso del edificio sede.

Y en breve se nombrarán por parte de las organizaciones de abogados a los representantes de los litigantes que integran el llamado “cuerpo consultivo” del CEJ, un órgano deliberador en donde los letrados tienen voz, pero no voto; lo cual, en los tiempos que vivimos, de transformaciones trascendentes de la administración de justicia, lo consideramos un arcaísmo que tiene que ser modificado para beneficio de una sana práctica judicial, de transparencia ante el foro y de un avance que beneficia a toda la sociedad.

Expliquémonos, en el actual concejo consultivo, la figura de los abogados de poco ha servido para corregir vicios inveterados de jueces o magistrados que trafican con la justicia; de hecho, uno de ellos, considerado el decano de estos representantes en el CEJ, es uno de estos letrados que aprovecha la cercanía del órgano de gobierno del poder judicial, para promover a un pariente político cercanísimo, a los mejores juzgados.

Incluso, otro de estos, junto a un avezado magistrado, se dedican a negociar jugosos casos imponiendo resoluciones a jueces de primera instancia; lo cual, es conocido por sus pares y por aquellos litigantes que saben cómo se trafican las sentencias cuando los asuntos son de enorme importancia económica o política.

Se imponen cambios, no solo de personas, sino del organismo consultivo, el de gobierno y de aspectos que tienen que ver con los procedimientos de queja en contra de los servidores del poder judicial-

LO DESEABLE

Es de esperarse que el concejo consultivo se transforme para que sea una entidad que reciba las quejas de los justiciables, de los litigantes y de los mismos empleados del poder judicial, en contra no solo de jueces y magistrados bribones, sino también en contra de los abogados litigantes que tienen su fama bien ganada por ser poco éticos e inmorales en su función de litigantes.

De esta manera, se podrían aplicar correctivos públicos, que resulten aleccionadores para todo aquel servidor del poder judicial o abogado postulante que pretendan torcer la justicia o seguir con prácticas poco éticas; los representantes de las organizaciones de abogados, serían corresponsables de las acciones de saneamiento del poder judicial.

Deben tener voz y voto; y que las sesiones sean públicas y se transmitan por la web para que todo aquel interesado, constate que el poder judicial sigue una ruta ascendente para abolir pasados oprobiosos, de desidia, tráfico de influencias o venalidad manifiesta.

En el otro asunto, cuando existe una denuncia en contra de funcionario del poder judicial, se inicia un trámite ominoso, en el concejo de la judicatura, se nombra a un magistrado instructor, que es responsable del procedimiento inicial, la ratificación de la queja, el traslado de la misma al imputado y la recepción de sus declaraciones; luego, a lo largo de meses se lleva a cabo esta instrucción y se pone el resolutivo a los integrantes del CEJ para resolver el sentido de la sentencia.

Para esto, de menos han trascurrido seis meses, tiempo que los abogados que intentan este procedimiento de correctivo a jueces venales, consideran que es a propósito, para agotar por cansancio al quejoso; o al menos dado que siempre sus castigos son nimios como la suspensión temporal y luego el traslado a otro partido judicial, que se difumine el proceder y como se hace con discrecionalidad extrema, el asunto no trascienda al foro.

Ni madres..! la gente ya está cansada de este manido procedimiento arcaico que solo beneficia a los imputados; es menester que las audiencias se hagan públicas, ante los magistrados que instruyan el proceso de queja, que se rija bajo los principios de oralidad, inmediatez, publicidad, concentración, contradicción, continuidad y auténtica paridad, para que se aprecien las reacciones de los implicados cuando les presenten las pruebas o los testimonios de los quejosos y sus testigos.

¿Es mucho pedir..? sí desde luego, pero consideramos que solo de esta manera se puede recomponer el poder judicial en su interior, de cara a una sociedad más demandante, de esta forma se cumpliría la función civilizatoria del derecho como el mejor instrumento para una convivencia sana, justa y pulcra.

Si persisten en lo mismo serán solo cambios cosméticos, de caras y de nombres, que implica auto contemplación hedonista. Digo…

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

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