ECONOMÍA AGRARIA

Luis Ignacio Palacios 08/02/2015 Comentarios

El territorio de nuestra entidad, tiene sus vocaciones productivas perfectamente identificadas; y desde hace lustros que nuestra economía agrícola debió de haberse transformado, para generar los centros económicos de segundo nivel, es decir, que el sector primario diera el salto hacia la industrialización de productos agropecuarios, empero, gobiernos pasan y el ansiado crecimiento económico no llega, estamos atorados en una economía primaria, plena de subsidios y de productores dependientes de “papá gobierno”.

Salvo la región sierra cuya distancia y problemas de comunicación la tendrán secularmente sin desarrollo, dejando sus recursos mineros, ganaderos y frutales en estado primario, la otras regiones, sobre todo la norte y la centro sur, son suceptibles de incrementar su productividad, siempre y cuando se abandonen las políticas de subsidios que, una vez más acreditan que la agricultura nayarita es deficitaria.

Existe un proyecto nacional, de integración económica con las poderosas economía de oriente, la denominada Cuenca del Pacífico, el cual, reclama un esquema de regionalización, con una especialización productiva; debiendo existir una interrelación de zonas serranas y las regiones de cultivos comerciales. La cual solo se da actualmente con la migración de indígenas y mestizos pobres que emigra cada año hacia las llanuras costeras para emplearse como fuerza de trabajo en las labores agrícolas destinadas a la recolección de productos hortofrutícolas, granos básicos y muy pocos cultivos industriales.

Una de las derivaciones con la cual constatamos lo deficitario que significa este modelo de economía regional en la entidad, es que los municipios norteños, son los expulsores de su población, al igual, que los municipios de la zona sur, que carecen de atractores para un adecuado desarrollo de sus potencialidades.

Durante mucho tiempo, el cultivo del tabaco dinamizó la región centro y costa de Nayarit, luego de políticas públicas de salud y la llegada del tabaco africano, chino y de Brasil a las grandes empresas gringas, deprimieron este cultivo en la entidad; entre otras cuestiones, porque en estos países no tienen Aric tabaquera, los sindicatos de productores que son un lastre para el ciclo económico del tabaco.

Para transformar la agricultura de Nayarit, se tiene que tomar en cuenta, la internacionalización de nuestros cultivos; y esto, solo puede ser resultado de una modificación sustancial en el complejo de prácticas culturales asociadas a la agricultura; se reclaman nuevos procesos productivos y la creación de una red de relaciones locales y externas para las agroexportadoras, dado que solo de esta manera se desarrollan las potencialidades de una entidad que tiene todo para  ser una verdadero foco de economía agraria diversificada e indutrializada.

SUBSIDIOS Y MAS SUBSIDIOS

No existe una cultura generalizada para la contratación de seguros agrícolas, ante la inclemencia de la naturaleza, la pérdida de los cultivos, genera una vez más la política proteccionista del Estado mexicano; 36 mil hectáreas afectadas, en los municipios de Compostela, Santiago Ixcuintla, San Blas, Tuxpan, Rosamorada, Acaponeta, Tecuala y Ruiz, dan cuenta del cómo se politiza la política de subsidios agrícolas a los campesinos que no tienen la cultura de la prevención con la contratación de seguros agrícolas.

Agroasemex está ahí. Los sistemas de aseguramiento agropecuario constituyen un valioso instrumento para evitar la descapitalización del productor ante la ocurrencia de un siniestro. Para que éstos lleguen a los productores de todo el país se requiere de la sinergia de los tres órdenes de gobierno, así como de la Banca de Desarrollo, del Organismo Integrador Nacional de Fondos de Aseguramiento, de los Organismos Integradores Estatales y, en general, de los actores relacionados con el sector.

Requerimos de seguros basados en índices de innovación, que tiene la concepción de que los riesgos no cubiertos en el sector agropecuario pueden estancar el crecimiento económico; además, hace referencia a que la cobertura pública y la acción de los mercados privados de seguro promueven el crecimiento agrícola, protegen los bienes de los productores, intensifican los mercados financieros rurales y ofrecen una respuesta financiera viable, así como mecanismos de protección social.

En las tres grandes regiones de Nayarit, costa, planicies y montañas, existen enormes potencialidades, la agricultura debe ser mecanizada, nuestros suelos tienen enormes propiedades de fertilidad; el riego debiera ser la norma de todo cultivo, de cuajar el canal centenario, se abrirán miles de hectáreas a nuevos cultivos; esta sería la mejor herencia que deje el gobierno de Roberto Sandoval, las bases de infraestructura hídrica como detonante de la economía agraria de la entidad.

Y si consideramos que tenemos amplias regiones para el uso pecuario, sin necesidad de introducir nuevos cultivos para este fin; las áreas de pastoreo tienen una condición regular para aprovechar la misma vegetación natural; y, desde luego la región serrana con áreas de uso forestal.

Sí, Nayarit es un vergel, lástima de productores

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